Estrategia siniestra

17 de Marzo de 2026

Estrategia siniestra

enrique del val

En una presentación reciente que hizo el doctor Leonardo Curzio, quien aparte de ser un columnista muy reconocido es investigador desde hace muchos años del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, sobre uno de los temas más acuciantes del presente, no sólo para México sino para el mundo, efectúa una comparación entre el primer periodo de gobierno de Donald Trump y esta terrible segunda administración.

Comentaré algunos de los hallazgos y datos que considero son importantes para entender lo que está ocurriendo, de acuerdo con en el análisis que hace Curzio.

Una primera reflexión es que, en materia de la estrategia de seguridad, mientras que en 2015 se apoyaba en los expertos del tema, ahora los ha desechado y es personalmente el señor Trump, junto con una serie de ideólogos cercanos de la más rancia derecha, diría yo.

También, un dato importante es que en su primer periodo tenía una mirada global e incluso hacía una defensa de la democracia, con fragmentos de idealismo, agrega Curzio, mientras que ahora su mirada es más territorial, con un pragmatismo permanente y más que quiera ser parte de un mundo con responsabilidad global, ahora es solo el interés nacional.

El famoso América First ya no es una simple consigna electoral, sino que es una doctrina operativa, dice en su presentación el investigador, agregando que el orden internacional ya no es un fin en sí mismo y únicamente es útil si sirve a los intereses de los Estados Unidos.

Da un dato que, yo diría, marca la pauta de cómo está gobernando: mientras que en el primer periodo firmó 217 órdenes ejecutivas a lo largo de los cuatro años, tan sólo el año pasado firmó 225 órdenes ejecutivas; es decir, gobierna con base en sus decretos, casi uno diario, lo cual creo que es una disfuncionalidad terrible para un gobierno que se dice democrático.

En sus discursos utiliza mucho el orgullo y a la vez victimismo, el que incluso ya no le está redituando en su aprobación, que cada día que pasa es menor. El dato que aporta el documento es que al 4 de marzo la aprobación era de 43.2%, mientras que la desaprobación era de 54.8. Desde que tomó el poder la brecha sigue creciendo en favor de la desaprobación.

Para Trump, expresa Curzio, su prioridad es el hemisferio occidental, buscando que haya estabilidad, sea bien gobernado, haya control de los flujos migratorios, y cooperación para el combate a los terroristas y narcotraficantes.

Asimismo, tiene que haber cadenas de suministro y materiales críticos, y por supuesto libertad de navegación; y para las relaciones con América Latina, Curzio encuentra que estamos frente al fin del paradigma liberal con la consecuente reducción de la cooperación, una militarización indirecta de la política económica y claramente con un nuevo tipo de hegemonía depredadora, por lo que nuestra región se enfrenta a una encrucijada que busca Trump: la alineación o sucumbir.

Gobierna con un doble discurso de cooperación y reconocimiento y de inmediato denigra y humilla. Con la persistente insistencia del combate a los carteles, tal como lo menciona en su proclama de 7 de marzo pasado, con una claridad que no deja dudas cuando textualmente indica que “los carteles criminales deben ser destruidos…y que los Estados Unidos entrenará y movilizará a los ejércitos de las naciones aliadas…Estados Unidos y sus aliados deben mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias malignas procedentes de fuera del Hemisferio Occidental”

El trabajo de Curzio demuestra que no quiere aliados, quiere súbditos, tal como se vio en la reunión de hace unos días en Florida, donde fueron a rendirle pleitesía varios presidentes de América Latina, siendo quizás una de las páginas más tristes de nuestra región. Y es por eso que para México no está siendo fácil la relación.