En el marco del Día Mundial del Agua, desde el Congreso de la Ciudad de México impulsamos un espacio de reflexión, diálogo y acción que hoy resulta impostergable: el Foro Internacional sobre Espacio Público y Agua. Este encuentro, no solo reunió a especialistas de talla internacional, sino que consolidó una visión compartida sobre el futuro hídrico de nuestra ciudad.
La inauguración del foro estuvo a cargo de José Mario Esparza Hernández, titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México, marcando el inicio de una jornada en la que el agua fue reconocida como eje central del desarrollo urbano. Asimismo, contamos con la participación, vía remota, de la alcaldesa Aleida Alavés, quien se sumó a este esfuerzo colectivo desde el ámbito territorial, reflejando la importancia de articular todos los niveles de gobierno en torno a una misma causa.
El foro fue, sin duda, un éxito. No solo por la calidad de sus ponencias, sino por la diversidad de enfoques que se pusieron sobre la mesa. Expertos internacionales y nacionales abordaron temas fundamentales como la gestión integral del agua, la recuperación de cuerpos hídricos, el diseño del espacio público y la necesidad de transitar hacia modelos más sostenibles y resilientes.
Entre los participantes destacaron perfiles provenientes de distintas disciplinas: arquitectura, urbanismo, ingeniería, ciencias ambientales y políticas públicas. Esta pluralidad permitió comprender que la crisis del agua no puede resolverse desde una sola perspectiva, sino que requiere una visión integral que articule conocimiento técnico, voluntad política y participación social. Uno de los ejes más relevantes del foro fue la relación entre el agua y el espacio público.
Durante décadas, la Ciudad de México ha vivido de espaldas a sus ríos. Los hemos entubado, ocultado y olvidado, convirtiendo lo que antes era fuente de vida en infraestructura invisible. Sin embargo, hoy existe un consenso creciente: es momento de reconciliarnos con nuestros cuerpos de agua. Desde mi labor legislativa, he impulsado la necesidad de recuperar ríos urbanos como el Río de la Piedad, el Río Becerra y el Río Tacubaya, no solo como una medida ambiental, sino como una estrategia integral de transformación urbana.
Recuperar estos espacios significa también recuperar comunidad, salud, identidad y calidad de vida. En este contexto, la visión del arquitecto Craig Dykers resulta especialmente relevante. Su enfoque planteó en el foro que la arquitectura y el diseño urbano deben dejar de centrarse exclusivamente en el ser humano, para integrar también a la naturaleza como parte esencial del entorno. Pensar las ciudades desde el agua implica entender que no somos dueños del territorio, sino parte de un sistema vivo que debemos cuidar, por qué encontramos agua en todos lados.
El foro permitió conocer experiencias internacionales exitosas, donde la restauración de ríos ha detonado procesos de regeneración urbana y social. Estos casos demuestran que no estamos frente a una utopía, sino ante una ruta viable que requiere decisión, planeación y compromiso. Asimismo, se abordaron temas clave como el saneamiento, el reúso del agua y la eficiencia en su distribución.
La pérdida de agua en las redes, así como la falta de infraestructura adecuada, representan desafíos urgentes que deben atenderse con base en evidencia científica y coordinación institucional. En este sentido, la colaboración con instituciones académicas como la UNAM resulta fundamental para diseñar soluciones sostenibles. La participación de organismos internacionales como ONU-Hábitat aportó una visión global que enriqueció la discusión local.
El cierre del foro estuvo a cargo de Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat, quien destacó la relevancia de impulsar ciudades más sostenibles, donde el agua sea un elemento central en la planeación urbana. Hoy, más que nunca, debemos entender que el agua no es solo un recurso: es un derecho, es vida y es futuro. Este foro no es un punto de llegada, sino un punto de partida. La tarea ahora es transformar el diálogo en acción, las ideas en políticas públicas y los compromisos en resultados tangibles.
Salvemos Río la Piedad.