Jodi Nan Hildebrandt nació en Estados Unidos en 1969, es una concejera y YouTuber condenada por abuso infantil agravado, ya que el 30 de agosto de 2023 fue arrestada en Ivins, Utah junto a Ruby Franke, su compañera del canal de YouTube llamado ConneXions y la cuenta de Instagram llamada Moms of Truth, que ofrecía clases para padres.
Hildebrandt fue educada como mormona por sus padres que formaban parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En 2003 se graduó de la Universidad de Utah con una Maestría en Psicología Educativa. En 2005 obtuvo la licencia de consejera en Utah, tiempo después fundo ConneXions, una empresa de asesoramiento relacional y empresarial. En 2012 se convirtió en directora de LifeStar Utah County, empresa que se especializa en el tratamiento psiquiátrico y psicológico de la adicción a la pornografía y al sexo.
El arresto de Hildebrandt y Ruby Franke se provocó después de que el hijo de 12 años de Franke escapo por una ventana de la casa de Hildebrandt y hambriento, pidió comida y ayuda en una casa vecina. El niño estaba demacrado y tenia heridas abiertas y restos de cinta adhesiva alrededor de las extremidades. Cuando los servicios de emergencia fueron a la casa, encontraron a otra hija de Franke, de 10 años, también desnutrida. Ambos niños fueron llevados al hospital, el niño recibió tratamiento por desnutrición severa y profundas laceraciones por estar atado con una cuerda. Jodi Hildebrandt y Rubi Franke fueron detenidas sin derecho a fianza por abuso infantil agravado. Tras declarase culpables de cuatro cargos, ambas mujeres fueron sentenciada en 2024 a cuatro períodos consecutivos de uno a 15 años, el máximo por cada cargo según la ley de Utah.
Hildebrandt ha estado encarcelada en el Centro Correccional Dell del Estado de Utah desde el día en que fue sentenciada, junto con Ruby Franke.
La Influencer Siniestra: La Historia de Jodi Hildebrandt es un documental dirigido por Skye Borgman, que nos cuenta la historia detrás del caso de abuso infantil, que, gracias a la manipulación psicológica de una figura popular de las redes sociales asociada con la comunidad mormona de Utah, sufrieron un par de niños. La particularidad de este hecho es que Hildebrandt no era la clásica influencer, sino que era una especie de líder sectario, que funcionaba gracias a que la gente que se acercaba a ella ya estaba bajo la influencia de algo en lo que creían ciegamente, ya que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días era quien le enviaba a los “clientes”, lo que significaba que ya iban lo suficientemente manipulados para seguirla sinncuestionarla.
El documental toca algunos temas que resultan preocupantes en la actualidad, como el poder de influencia que pueden llegar a tener ciertos terapeutas y los llamados “Coach de vida” de autoridad cuestionable y como la falta de escrutinio en sus enseñanzas pueden llegar a dañar física y emocionalmente a sus seguidores. También aprendemos como el fanatismo religioso puede facilitar practicas crueles y hasta violentas disfrazadas de “ayuda espiritual” en la búsqueda de una supuesta paz emocional. Además, se invita a la reflexión acerca de la cultura digital y el peligro que representa otorgar autoridad a figuras del internet sin la debida investigación a sus antecedentes.Porque justo en este caso, Judi Hildebrandt ya contaba en su historia con las suficientes banderas rojas como para cuestionar cualquier practica que buscaba implementar entre sus seguidores.
La narrativa del documental se centra en los hechos y sin juzgar, nos presentan el caso a partir del uso de entrevistas de las víctimas y autoridades implicadas, más material de las redes sociales de las acusadas, así como documentos judiciales, que nos ayudan a entender como a través de creencias religiosas y discursos terapéuticos, Hildebrandt justificaba la implementación de acciones tan destructivas y violentas.
La Influencer Siniestra: La Historia de Jodi Hildebrandt está disponible en Netflix.