La mejor versión de nosotros mismos

22 de Junio de 2026

La mejor versión de nosotros mismos

Carlos Celis Estrada_WEB.jpg

La gente está desesperada. Desesperada por hacer el bien, por tener la oportunidad de mejorar, por alcanzar la excelencia. Eso es lo que percibo cuando miro las imágenes de la gente celebrando las victorias de la selección nacional. Los mexicanos estamos desesperados porque nuestro gobierno, nuestras instituciones y el gremio empresarial nos permitan ser la mejor versión de nosotros mismos. Ese es el sueño, la más grande victoria. Esa es la verdadera Copa Mundial.

Sin embargo, ¿cuánto durará este sueño? Al terminar los 39 días de la justa deportiva, ¿volverán a ser las cosas como antes…? Ciertamente. No quiero sonar como el aguafiestas, pero es un hecho. Cuando el Mundial termine y el entusiasmo vaya disminuyendo, llegará la factura. El país no habrá cambiado, las minorías seguirán en desventaja, la división social volverá a ser evidente, las obras que nunca fueron terminadas comenzarán a deteriorarse y los mexicanos enfrentarán, solos, las deudas de todo eso que gastaron para poder disfrutar esta experiencia.

¿Alcanzaremos saldo blanco? Gracias a los movimientos por los derechos humanos, algunos de los problemas que históricamente van ligados a este deporte ya no son tan evidentes: menos racismo, menos discriminación por orientación sexual, menos violencia contra las mujeres. Quizá todos aquellos que normalmente cuestionan los alcances del activismo político y que hoy pueden salir a las calles a celebrar, deberían tomar nota y agradecer lo que la justicia social ha logrado para todos ustedes.

Al terminar la semana que hoy empieza, y todavía en pleno Mundial 2026, se llevará a cabo la Marcha del Orgullo de la Ciudad de México. Las imágenes que hemos visto en los últimos días, de un Paseo de la Reforma repleto de fanáticos del fútbol, serán sustituidas por otras muy similares, pero esta vez la avenida será tomada por miembros de la comunidad LGBTIQ+ de todo el mundo. ¿Se unirá la sociedad para celebrar a sus hermanas. hermanos y hermanes como se unen para celebrar el deporte? ¡Qué esperanzas!

Hay un antecedente. En junio de 2018, durante el Mundial de Rusia, la selección mexicana también se enfrentó a Corea del Sur y también ganó. Ese día, los aficionados del fútbol marcharon hacia el Ángel de la Independencia y los miembros de la diversidad marcharon hacia el Centro Histórico, confluyendo pacíficamente. Para este 28 de junio, la comunidad LGBTIQ+ tendrá el Paseo de la Reforma libre para festejar, aunque nunca faltan los quejosos. No hay que olvidar que, mientras la convivencia puede ser posible, unos marchan para el oriente y otros para el poniente.

Pienso algo parecido sobre los movimientos por la equidad y los derechos de la mujer. Hoy podemos hablar de mujeres en el deporte, ya sea como aficionadas, comunicadoras o atletas, pero no siempre fue así y no siempre se les trató con respeto. Hasta el momento, la selección mexicana ha tenido un buen desempeño, pero me pregunto si no fuera así, ¿los hombres mexicanos estarían tan contentos y se mantendría la paz en el hogar?

La violencia contra la mujer es un problema que afecta a más del 70% de las mujeres mexicanas, y las denuncias por violencia familiar en México se incrementaron 82% entre julio de 2015 y junio de 2025. A pesar de esto, seguimos hablando de la fiebre mundialista y de la capacidad que tiene el deporte para unir a las personas, ignorando que la pasión por el fútbol, históricamente, ha sido motivo de violencia en los hogares mexicanos.

Como decía al principio, la gente está desesperada, y esto es lo que yo veo en las imágenes del Mundial: a mis compatriotas queriendo hacer el bien, deseando con todas sus fuerzas que se abran las oportunidades para poder ser la mejor versión de nosotros mismos, como personas, como mexicanos, como país. Ante eso, nadie puede ser indiferente.