Al menos unas 500 congregaciones evangélicas y otras tantas católicas en Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato, Nayarit, Hidalgo, Sinaloa, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Colima, debieron cancelar sus cultos -o suspenderlos a la mitad-, el pasado domingo, cuando fue abatido quien fuera líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho.
Los ministros de culto prefirieron el confinamiento de sus feligreses antes que exponerlos a hechos violentos de parte de grupos criminales. Mediante mensajes en redes y correos electrónicos, los pastores reenviaron a los evangélicos las indicaciones de las autoridades que pidieron a la población no llevar a cabo reuniones masivas y resguardarse en sus domicilios durante todo el domingo, incluso en algunos estados optaron por suspender todas las actividades religiosas en esta semana.
A dos pastores los despojaron de sus vehículos cuando se dirigían al templo. Uno de ellos en León, Guanajuato, el otro en La Piedad, Michoacán. Ambos fueron amenazados por personas no identificadas en el trayecto a sus iglesias. Uno de los vehículos fue incendiado de inmediato, el otro fue abandonado en un paraje. Las familias de los pastores no han levantado las denuncias correspondientes por temor a represalias.
En julio del 2022, El Mencho habría difundido un video en donde pedía a todos los grupos delincuenciales en México no meterse con ministros de culto, profesores y médicos: “que la guerra sea entre nosotros y no meternos con quien no debemos… especialmente con los sacerdotes católicos; son personas que se dedican solamente a dar la Palabra de Dios y ayudar a quienes lo necesitan”, dijo en un segmento.
A raíz de ello, algunos prelados comentaron que se habrían reunido con narcotraficantes para pedirles una tregua y un alto al derramamiento de sangre en el país. De igual manera, pastores evangélicos se dijeron dispuestos a pedirles a los jefes de varios cárteles parar la violencia y ser interlocutores con autoridades para dejar a un lado las armas.
En fin, la muerte de El Mencho vino a afectar también el ámbito religioso en la nación. Aunque, la mayor parte de los ministros de culto, sobre todo pastores evangélicos, coinciden en afirmar que, a falta del líder, el Cártel Jalisco ya tiene otros cabecillas en cada una de sus modalidades: extorsión, secuestro, cobros de piso, robo de hidrocarburos, tráfico de personas, pornografía infantil, compra y venta de armas, lavado de dinero, financiamiento de campañas políticas… y que la muerte del caudillo no es el fin de lo que estamos viviendo. La corrupción, la impunidad y la incapacidad de nuestras autoridades -en todos los órdenes de gobierno, así como legisladores, jueces y magistrados-, seguirá incrustada para mal de los mexicanos, opinan.
PALABRA DE HONOR: La Conferencia del Episcopado y la Iglesia Metodista de México hicieron un llamado a sus respectivos feligreses a elevar oraciones a favor de la paz y en solidaridad con las víctimas de la violencia, además piden a Dios por las autoridades para que actúen con sabiduría, justicia y responsabilidad. “Evitemos la difusión del miedo y la desinformación”, pidieron los metodistas en un comunicado firmado por el colegio de obispos, en tanto que los católicos también lanzaron un boletín que se distribuye en redes y en sus órganos de comunicación oficiales.