El Congreso de la Ciudad de México marcó un momento histórico al votar a favor de un dictamen de trascendencia absoluta: la expedición de la Ley del Sistema de Cuidados de la CDMX. El documento aprobado constituye un acto de elemental justicia social, al mismo tiempo que se establece como una de las reformas estructurales más robustas para detonar la economía de los cuidados y fortalecer las finanzas de nuestra capital.
Para dimensionar el impacto de este nuevo marco legal, las estadísticas de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) revelan una profunda brecha de género que afecta el desarrollo de las mexicanas. De los 31.7 millones de personas que brindan cuidados en el país a la población infantil, adultos mayores o personas con discapacidad, la enorme mayoría, equivalente al 75.1%, corresponde a mujeres.
Esta desproporción se acentúa en el tiempo que destinan a estas actividades vitales, ya que las mujeres que fungen como cuidadoras principales deben invertir un promedio de 38.9 horas a la semana a estas labores cotidianas, en contraste con las 30.6 horas semanales que dedican los hombres en la misma condición, asumiendo ellas una carga invisible que frena su autonomía económica.
Bajo este panorama, resulta indispensable revisar las cifras financieras que hasta ahora han permanecido ocultas para las cuentas públicas tradicionales. El sistema de cuidados actual, invisible en los presupuestos oficiales, representa una aportación económica superior a los 460 mil millones de pesos. Este gigantesco motor económico ha carecido de reconocimiento formal debido a que las personas cuidadoras realizan sus actividades bajo un esquema de mera solidaridad familiar.
Es momento de corregir esa visión; la economía del cuidado debe colocarse en el centro del desarrollo económico y social, pues es la base que garantiza la sostenibilidad de la vida y de la productividad misma de la metrópoli.
Frente a este escenario, la aprobación de esta ley es una vía directa hacia la igualdad sustantiva al romper con esquemas que frenan el potencial productivo de la sociedad. Este marco de vanguardia tiene la meta de atender cinco ejes fundamentales: reconocer, reducir, redistribuir, remunerar y representar el trabajo de cuidados. Con estos pilares, el objetivo principal es desfamiliarizar y desfeminizar las labores de asistencia, construyendo una responsabilidad compartida de forma equitativa entre el Estado, las empresas, la comunidad y los hogares.
Al lograr una redistribución justa de estas responsabilidades, combatimos de raíz la pobreza de tiempo que afecta a miles de mujeres, abriéndoles la puerta para regresar al mercado laboral, generar ingresos autónomos y continuar con su desarrollo académico o profesional. Es imperativo desterrar el mito de que los servicios de cuidado son un gasto perdido. En realidad, se trata de una inversión de alta rentabilidad financiera y social. La creación de infraestructura pública para el cuidado y la formalización laboral de este sector impulsarán el dinamismo de la economía local. Mayor cantidad de mujeres incorporadas al empleo formal equivale a un incremento en el poder adquisitivo, mayor desarrollo de capacidades humanas y una expansión del bienestar general.
Asimismo, esta legislación impulsa la formalización económica mediante incentivos para el empleo remunerado en este ámbito y fomenta la creación de sociedades cooperativas para atender servicios que antes estaban en el olvido. Así, transformamos actividades invisibles en sectores económicos formales con derechos laborales, seguridad social y aportaciones fiscales.
Celebro que la ley imponga una estricta disciplina presupuestal y financiera. Se define que los recursos para el sistema serán progresivos, transversales y visibles de manera obligatoria en un anexo del Presupuesto de Egresos local, asegurando su crecimiento sostenido. El respaldo otorgado a este dictamen salda una deuda histórica con las mujeres que, por sostener la vida de otros, postergaron la propia. La Ciudad de México reafirma su carácter vanguardista como cuna de los derechos, demostrando que en esta gran capital nadie cuidará más en la soledad o el olvido.
*Diputado local por el Distrito 15 de Iztacalco
X: @PabloTrejoizt