La democracia no son solamente las boletas electorales ni vive encerrada en los días de elección. La democracia está en lo cotidiano, en lo aparentemente pequeño, en eso que hacemos casi sin pensar. Se vive cuando con las vecinas y vecinos de un edificio o fraccionamiento, decidimos si se arregla la cisterna o se mejora la iluminación del pasillo. Cuando en una oficina se vota si habrá intercambio en navidad o mejor cada quien lleva algo para compartir. Cuando una familia se sienta a decidir, entre risas y discusiones, cómo organizar un gasto importante o a dónde ir el fin de semana. Son escenas simples, pero profundamente democráticas, porque en todas ellas hay algo esencial: escuchar, dialogar y tomar decisiones colectivas.
Algunas veces nos perdemos y consideramos que la democracia es un evento extraordinario, como si fuera una ceremonia que ocurre cada cierto tiempo y no una forma de convivir. Pero en realidad, es una práctica que se construye diario, como se construyen los vínculos: con participación, con acuerdos, con desacuerdos y, sobre todo, con la convicción de que la voz de cada persona cuenta.
Esa es la idea que impulsa muchas de las acciones del Instituto Electoral de la Ciudad de México. Porque nuestro trabajo no se limita a organizar elecciones, también consiste en fortalecer una cultura cívica, que se sostenga cuando no hay campañas, cuando no hay propaganda, cuando nadie está mirando. Y si algo sabemos, es que la democracia se defiende mejor cuando se entiende, cuando se siente cercana y cuando se vuelve parte de la vida.
Por eso, desde 2018, el IECM impulsa el concurso de cortometrajes Vota Film Fest, una iniciativa pensada para las juventudes que encuentran en el cine una manera de decir lo que muchas veces no cabe en documentos oficiales. Un minuto puede parecer poco, pero se puede contar una historia completa.
Este 2026 celebramos la novena edición del concurso, convencidas y convencidos de que la creatividad también es una forma de participación. Y de que las alianzas estratégicas, como la que se ha construido con Cinépolis, permiten llevar estos mensajes a espacios donde la ciudadanía se mueve día a día.
En sus ediciones anteriores, Vota Film Fest se ha convertido en una plataforma para visibilizar miradas diversas sobre la democracia en la Ciudad de México. Se trata de presentar relatos reales, críticos, a veces incómodos, que reflejan cómo se vive la ciudadanía desde la calle, desde el barrio, desde el aula o desde la experiencia personal.
Este año, el tema tiene una fuerza particular: visibilizar las experiencias, desafíos y aportaciones de las mujeres en las Consultas de Presupuesto Participativo y en la elección de las Comisiones de Participación Comunitaria. Hablar de democracia también es hablar de las barreras que persisten, de la violencia política en razón de género que intenta silenciar voces y limitar espacios. Y es, al mismo tiempo, reconocer a las mujeres como protagonistas fundamentales de la vida democrática de nuestra ciudad.
La convocatoria está dirigida a juventudes de 15 a 35 años, originarias de la Ciudad de México, vivan donde vivan, o residentes en cualquier parte del país o del extranjero que tengan al menos una madre o padre originario de esta capital. El reto es crear un cortometraje inédito en español, con subtítulos, de máximo un minuto, grabado con cámara de celular en formato MOV, MP4 o DCP.
El registro y envío de materiales estará abierto del 26 de enero al 31 de julio de 2026. Los resultados se darán a conocer el 21 de agosto, y la ceremonia de premiación será en septiembre en una sala conocida de cine. Entre los premios tendremos el galardón oficial y un incentivo económico.
Participar en Vota Film Fest no es solo hacer cine: es hacer ciudadanía. Es decir con imágenes, que la democracia no es un concepto abstracto, sino una vida compartida.