PAN: del control partidista a la apuesta ciudadana

27 de Marzo de 2026

PAN: del control partidista a la apuesta ciudadana

Alejandra Cerecedo -

En un momento de redefinición política, el Partido Acción Nacional parece haber entendido que su viabilidad rumbo a 2026 no pasa únicamente por la estructura partidista tradicional, sino por su capacidad de reconectar con la ciudadanía. El anuncio de Jorge Romero sobre la apertura a candidaturas con respaldo social no es menor: implica un giro discursivo y estratégico que busca reposicionar al partido en un terreno donde la competencia ya no se define solo por siglas, sino por cercanía, resultados y legitimidad territorial.

Este relanzamiento, que apuesta por perfiles con arraigo ciudadano, tiene dos expresiones claras en la Ciudad de México. La primera, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde más que competencia interna, lo que se observa es una consolidación anticipada. La actual alcaldesa, Alessandra Rojo de la Vega, es quien encabeza las preferencias. En términos políticos, esto refleja una decisión pragmática: si el PAN quiere retener una de las demarcaciones más simbólicas de la capital, lo hará apostando por su activo más rentable en términos de reconocimiento y posicionamiento. Aquí no hay apertura ni disputa, sino continuidad estratégica.

El contraste aparece en Miguel Hidalgo, donde la narrativa del PAN cobra sentido bajo esta nueva lógica. La posible candidatura de Jorge Real Sánchez encarna con claridad el modelo que el partido busca proyectar: un perfil construido desde el territorio, con experiencia administrativa y, sobre todo, con un vínculo sostenido con la ciudadanía. Su paso por la Dirección Ejecutiva de Participación Ciudadana durante la administración de Mauricio Tabe no solo dejó resultados medibles como la canalización de más de 120 millones de pesos a proyectos comunitarios, sino que reposicionó el presupuesto participativo como una herramienta efectiva de decisión vecinal. Ha promovido programas sociales para la infancia, impulsado estrategias de capacitación y empleo y desarrollado proyectos de rescate urbano como “Renace Tacubaya”.

Más allá de cifras, lo relevante es el cambio de enfoque: devolver a los ciudadanos la capacidad de incidir en su entorno. En una ciudad donde la distancia entre gobierno y sociedad suele ser amplia, este tipo de ejercicios no solo generan resultados, sino también capital político. Hoy, ya como concejal, Jorge Real, conocido por los vecinos como “El Amigo Real”, ha mantenido esa lógica de proximidad, consolidando una base de apoyo que trasciende lo partidista y que encuentra eco en liderazgos comunitarios y estructuras sociales.

Así, mientras en Cuauhtémoc el PAN podría apostar por la certeza electoral que le da una figura consolidada, en Miguel Hidalgo ensayaría su nuevo discurso: candidaturas que no se imponen desde arriba, sino que se construyen desde abajo. La pregunta de fondo es si esta apertura será consistente o selectiva. Porque si algo ha demostrado la política reciente es que la ciudadanía distingue entre una estrategia auténtica y un simple ajuste narrativo.

El reto para Acción Nacional no es menor. Abrirse a candidaturas ciudadanas implica ceder control, pero también puede significar recuperar legitimidad. En 2026 no solo estará en juego el control de alcaldías clave, sino la credibilidad de un partido que busca reinventarse sin perder su esencia.

Impacto social a escala

La discusión sobre responsabilidad social suele caer en lugares comunes, pero hay casos que obligan a matizar el escepticismo, Fundación TRAXION presenta resultados que superan el discurso y se traducen en alcance tangible. Más de medio millón de personas atendidas en un año no son solo cifras, son evidencia de un modelo que conecta recursos privados con necesidades públicas, pues la educación, la movilidad y la atención en emergencias marcan una ruta clara. Cinco mil certificaciones, becas y toneladas de ayuda revelan consistencia y también destacan el voluntariado, que fortalece tejido social. Alejandra Méndez, Directora de la Fundación, menciona que cada cifra representa oportunidades reales y que la clave está en la escala y en la medición. Si TRAXION mantiene este ritmo, su apuesta puede redefinir el papel empresarial en el desarrollo. Aquí no hay filantropía decorativa, hay estrategia con impacto real.