Pastor sobrevive al accidente del Interoceánico

14 de Enero de 2026

Oscar Moha
Oscar Moha

Pastor sobrevive al accidente del Interoceánico

Oscar Moha

Oscar Moha

Eran casi 9:30 de la mañana del domingo 28 de diciembre pasado, cuando el tren Interoceánico se descarriló y el único vagón que cayó en un barranco, era donde viajaban tres evangélicos: el pastor Juan Manuel Iglesias López, su esposa Flor del Carmen Temich Sinta y su hijo de 20 años, Alexis, procedentes de Ciudad Juárez, Chihuahua, a donde regresaban de un viaje misionero. Iban a Veracruz a pasar el fin de año.

Juan Manuel es el ministro principal de la iglesia Casa del Alfarero, en la ciudad fronteriza. Llevó a cabo varios servicios religiosos en municipios indígenas oaxaqueños, donde fue invitado a predicar. Comenta que la noche anterior, el culto terminó tarde y debían estar temprano en la estación ferroviaria para trasladarse a la capital oaxaqueña. Fue su tercer viaje misionero a la sierra oaxaqueña.

“El vagón venía lleno y lo primero que hicimos mi familia y yo, fue decirles a todos los pasajeros que hiciéramos una oración para pedir ayuda de Dios. Todos se unieron a la oración y después comenzamos a salir como pudimos. Ví que mi hijo tenía sangre en la cabeza y otros pasajeros también, a mí me dolía mucho el hombro y a mi esposa, el cuello”, relata el ministro de culto.

Él tiene un esguince de tercer grado, Flor del Carmen se recupera de una lesión cervical, mientras que Alexis recibió 18 puntadas en la cabeza, por la herida que sufrió en el accidente. Comenta en una entrevista telefónica que los servicios médicos tardaron más de dos horas en llegar a esa población, por las dificultades geográficas del lugar donde se desbarrancó el vagón. Llegaron al hospital de Matías Romero como a medio día, según recuerda.

“Mi esposa y yo ayudamos a varios heridos, me tocó rescatar a un niño de ocho años que estaba prensado entre los asientos. Pedía a Dios con todo mi corazón, que me permitiera ayudar a otros, en medio del caos, seguía orando y dando gracias al Señor por mantenerme con vida. Recuerdo que la ayuda tardó en llegar, y es que estuvimos a punto de irnos otros 100 metros abajo porque la barranca era honda. Algunos lugareños y pasajeros que estaban en la parte de arriba nos subieron como pudieron”, recuerda.

El accidente ha causado hasta el momento 14 muertes. El pastor decidió demandar a las empresas constructoras, ya que “no quiero que otras personas sufran lo mismo, es una experiencia que no se le desea a nadie, pero en esta ocasión, los responsables deben pagar las consecuencias. Hay gente que en este momento sufre la pérdida de un ser querido y eso no debe quedar impune”, advierte.

Al final de la breve charla telefónica dice: “quiero dejar en claro que mi fe sigue intacta. Doy gracias a Dios por la vida, la vida de mi familia, la de la gente que sufrió daños en su cuerpo y también por la que fue llamada a la presencia celestial. Me di cuenta de la protección que tenemos los hijos de Dios y si Él lo permite, voy a regresar el año entrante a Oaxaca para seguir predicando su palabra”.

PALABRA DE HONOR. Y hablando de Oaxaca, ministros de culto de esa entidad siguen denunciando que al menos en el 70% de los municipios, sigue la intolerancia y discriminación religiosa en contra de grupos no católicos, por lo que piden la intervención del gobierno local y federal.