Venezuela: menos certezas que dudas

8 de Enero de 2026

Carlos Graciano
Carlos Graciano
Politólogo por la Universidad Iberoamericana, consultor y estratega político, especializado en comunicación política electoral y gubernamental, ha sido conferencista internacional en la Cumbre Mundial de Comunicación Política y ganador de los Reed Latino Awards 2021, 2022, 2023 y 2024.

Venezuela: menos certezas que dudas

Carlos Graciano-opinion

Para este punto ya es noticia conocida la captura y extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a través de la “Operación Resolución Absoluta” para llevarlo a juicio en territorio estadounidense,en la que de acuerdo con información de BBC News, Estados Unidos desplegó “150 aeronaves que partieron desde 20 bases militares diferentes, ubicadas en tierra y mar”, atacando por lo menos cinco sitios militarmente, de acuerdo con el mismo medio, entre ellos: la base aérea Francisco de Miranda, la instalación militar Fuerte Tiuna y el aeródromo de La Carlota, desactivando de esta forma la capacidad de respuesta inmediata por parte de las fuerzas venezolanas.

Otro tema que también se volvió público tras el acontecimiento de dicha operación fue el de la muerte de 32 militares cubanos, ante lo que, de acuerdo con el medio CNN, el Gobierno de Venezuela “dijo que el personal actuaba en el marco de la cooperación entre Estados soberanos y se encontraban cumpliendo tareas de protección y defensa institucional”, mientras que por su parte, el canciller Yván Gil, destacó “lazos históricos de hermandad” entre ambos países, agregó que los combatientes ofrendaron su vida cumpliendo su deber”, lo cual generó cuestionamientos por diversos personajes a nivel internacional y en el imaginario colectivo, respecto al alcance de la participación de los aliados venezolanos como Cuba, China y Rusia en sus asuntos nacionales, recordando que el último evento oficial de Maduro fue una reunión con el enviado especial de China para Asuntos de América Latina, Qiu Xiaoqi, para reafirmar la hermandad entre ambas naciones.

Ya en territorio estadounidense, tras los tres cambios de vestuario que tuvo en menos de 24 horas y contar con los servicios de Barry Pollack, quien también ha representado a Julian Assange, de acuerdo con CNN, el líder chavista, durante su primera comparecencia ante la justicia de los Estados Unidos por delitos de narcotráfico y de uso y posesión de armas, al serle concedida la palabra para verificar su identidad, respondió: “Sí, soy Nicolás Maduro Moros, el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Fui secuestrado el 3 de enero por una intervención militar estadounidense. Me considero prisionero de guerra, me acojo a los Convenios de Ginebra y de Viena. Fui capturado en mi hogar en Venezuela”, buscando ser tratado en términos del derecho internacional humanitario y no dentro del derecho penal estadounidense, ya que un prisionero de guerra no puede ser juzgado por tribunales civiles.

Mientras tanto, en paralelo al desarrollo de esta historia, la principal duda giró en torno a ¿Qué sigue para Venezuela? y los cuestionamientos en torno a qué pasaría con el régimen ¿Quién tomaría el mando del país?, ¿democracia en Venezuela?, ¿despojo de recursos naturales? Introduciendo en la conversación los nombres de la vicepresidenta Delcy Rodriguez, del ministro del interior, justicia y paz Diosdado Cabello, por quien hay una recompensa de 25 millones de dólares, de acuerdo con el departamento de estado de los Estados Unidos de América; el ministro de defensa de Venezuela, Vladimir Padrino y la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.

Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump, ha ido despejando dudas al respecto, pues sobre Corina Machado, expresó, de acuerdo con el medio BBC, que “es una mujer muy agradable. Pero no cuenta con el apoyo ni el respeto del país”, dejando claro que la oposición venezolana no tomará el control de su país en el corto plazo. Por otro lado, Delcy Rodríguez asumió el 5 de enero la presidencia interina de Venezuela, la cual puede tener una duración máxima de 180 días.

Por su parte, de acuerdo con CNN, previamente, Trump había declarado que “hay una vicepresidenta que fue designada por Maduro, ella tuvo una conversación con Marco (Rubio, secretario de Estado). Ella dijo: ‘Vamos a hacer lo que ustedes necesiten’. Creo que fue bastante cortés. Vamos a hacer esto bien”. De acuerdo con el mismo medio, el presidente estadounidense añadió que Estados Unidos iba a administrar Venezuela en el contexto de una transición, sin dar más precisiones. Agregando que “si ella no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”. Dejando entrever de esta forma que es probable que el régimen permanezca mediante un proceso de liberación de presión desde el oficialismo, inducido por el gobierno de Estados Unidos.

Por su parte, de acuerdo con información de El Universal, como prueba final por parte de Donald Trump para reiterar la idea de control que tiene Estados Unidos sobre la toma de decisiones en Venezuela, el presidente estadounidense nombró a sus secretarios de Estado y Defensa, Marco Rubio y Pete Hegseth, al igual que su asesor de migración y seguridad, Stephen Miller. Teniendo que supervisar la entrega de petróleo por parte de Venezuela a Estados Unidos, de acuerdo con declaraciones del Trump el 6 de enero, diciendo que “las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a Estados Unidos de América”. Con lo anterior muchos cuestionamientos que pudieron existir previo a la captura de Maduro, podrían estar casi resueltos, sin embargo, al ser una historia que se escribe minuto a minuto, solo al tiempo lo sabremos.