¿Otra tormenta perfecta?

16 de Marzo de 2026

¿Otra tormenta perfecta?

dolar

Ante otra tormenta perfecta en la economía mundial, nuestro país mantiene su perspectiva de crecimiento y asimilación del costo de la incertidumbre y volatilidad internacionales.

1. Recaptura. Sin duda, la recaptura de Joaquín Guzmán Loera (a) “el Chapo” debe tener efectos y significarle un repunte mediático al gobierno del Presidente Peña Nieto, como le propinó una debacle en la opinión pública la espectacular fuga hace seis meses del penal de máxima seguridad del Altiplano.

De todo lo informado y trascendido de cómo fue reaprehendido, es posible colegir que la búsqueda fue de amplio espectro, es decir, involucró a las principales agencias de los Estados Unidos y de México así como a la Interpol, lo que permitió ubicarle, tender un cerco y aprovechar los errores que tal presión le hizo cometer, en los que el factor Kate del Castillo resultó la gota que colmó el vaso. Sobre la región en que se movía, la aprehensión de sus pilotos había trazado ya la ruta seguida y su ubicación en el llamado “triángulo dorado” de la Sierra Madre Occidental que se ubica entre Durango, Sinaloa y Chihuahua.

El lance fílmico y personal con la actriz Kate del Castillo, Sean Penn y el equipo de producción de Oliver Stone en el que figuran Javier Sulichin y José Ibáñez (los “mechudos” les decía el Chapo) proporcionaron la oportunidad para echarle el guante, si bien revela hasta qué punto la frivolidad y el exceso de confianza en el enorme poder corruptor que acompaña al jefe del cártel de Sinaloa contribuyeron al éxito de la operación de búsqueda y captura.

Por supuesto, la actriz Kate del Castillo y quienes le acompañaron en esta incursión fuera de los sets por el mundo real del narcotráfico tendrán que rendir las cuentas que surjan ante la justicia. En los Estados Unidos es bien sabido que quienes hacen negocios con personas o empresas listadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro norteamericano, cometen delitos que son penados hasta con diez años de prisión, el decomiso de lo mal habido y una multa asimétrica por el daño cometido, además de las sanciones previstas por obstrucción de la justicia. En México también existe el delito de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita y eventual lavado de dinero, que de haberse registrado transferencias de dinero del narco a las cuentas de las empresas de producción o promoción fílmica o de cualquier otro tipo en las que estuviera involucrada la actriz mexicana, tendrá que responder por ello.

Hay, por supuesto, una notoria diferencia entre tratar con narcotraficantes y pretender ser periodista cuando no se es. También es notoria la diferencia en el hacer y actuar de otros mexicanos destacados en Hollywood, que indudablemente merecen el reconocimiento por el trabajo que hacen al ser o poder ser galardonados nuevamente con el Oscar, la máxima distinción que otorga la Academia de Artes Cinematográficas, como son los casos de Alejandro Aguilar Iñárritu y Emmanuel Lubezki.

La recaptura, ciertamente, no resuelve la problemática del amplio mundo de las drogas, quizá tampoco tenga un gran efecto en el tráfico de enervantes dada la tremenda demanda de éstos en el mercado de consumidores, pero sí tiene un efecto en la subcultura del narco, en donde el endiosamiento de los señores de las drogas al estilo de “la Reyna del Sur” no tiene por qué ser una historia de éxito.

Es por ello que quizá lo más conveniente sea otorgar la extradición conforme a los tratados internacionales firmados por México, que renueva al menos la determinación de ir a fondo en un caso tan sonado para la imagen internacional del país y del gobierno. Habrá, por supuesto, todo tipo de lecturas colaterales; cada quien deberá responder ante la justicia, el “Chapo”, Kate o Humberto Moreira, pero el eventual castigo a los responsables, sean narcos, actores o servidores públicos, son algunas de las cosas buenas que están aconteciendo, que abonan a un mejor entorno para la evaluación del gobierno y del Presidente de la República.

2. Elección extraordinaria en Colima. Hoy domingo tienen lugar las elecciones extraordinarias para gobernador en Colima. El eventual resultado es de pronóstico reservado, si bien las últimas mediciones públicas estimaron entre 5 y 7 puntos de diferencia entre los aspirantes del PRI (Ignacio Peralta) y el PAN (Jorge Luis Preciado).

Como todo lo mediático, al debate realizado hace una semana, que debiera servir para exponer temas sensibles y un eventual programa de gobierno, los candidatos llegaron inmersos en una campaña de revelaciones y descalificaciones que prácticamente le habrían determinado.

La corta campaña, de apenas un mes, estuvo plagada de tensiones y simulaciones, como el hecho de que, inéditamente, los presidentes municipales recién electos hayan pedido licencia para participar electoralmente junto con numerosos legisladores locales y federales, todos ellos transformados en operadores políticos de los candidatos contendientes, prefigurando un duelo de estructuras y movilización partidistas.

Si de lo que se trata es de prevenir injerencias gubernamentales, la autoridad electoral o jurisdiccional debió haber adoptado medidas cautelares para que esto no suceda, pues los presidentes municipales en situación de licencia van a regresar a su cargo tan pronto concluya el proceso electoral y siguen teniendo, prácticamente, el mando de la fuerza pública y de la administración pública municipal.

En un contexto así, quien logre asegurar y transmitir a los electores certezas en transparencia, renovación moral, ética del servicio público, eficacia y resultados en gobernabilidad, seguridad, educación, empleo e infraestructura para Colima podrá encaminarse al triunfo.

Debiera corresponder que si se va arriba en las encuestas, entonces también se va arriba en las ideas y capacidad de gobierno. En el Instituto Nacional Electoral, a quien correspondió organizar el proceso electoral extraordinario, ante la posibilidad de una elección con resultados muy cerrados, podrían estar dando resultados provenientes del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) sólo en caso que hubiera holgura superior al error estadístico entre primer y segundo lugar, que es más o menos del 2.5%; caso contrario, el INE ha previsto dar resultados de manera posterior.

3. ¿Otra “tormenta perfecta”? Toca ahora el turno al dragón chino para poner a prueba el sistema financiero internacional.

En un ambiente que se estaba perfilando como de desaceleración del crecimiento mundial pero de normalización paulatina de las variables significativas, como es la tasa de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos, inusitadamente la economía china desbordó a la baja los pronósticos mundiales.

Los mercados accionarios chinos se desplomaron (la Bolsa de Shangai cayó en una sola jornada -7%), las reservas internacionales de este país debieron utilizarse de manera pronunciada desde diciembre para estabilizar el tipo de cambio (el Banco Popular de China debió inyectar 130 mil millones de yuanes, algo así como 108 mil millones de dólares) y las autoridades devaluaron el yuan, mismo que tocó su nivel mínimo en cinco años. Cabe señalar que el yuan no es aún una moneda convertible pero pretende serlo, lo que podría suceder en octubre venidero según el convenio con el FMI para que la moneda china entre a la canasta de divisas de las reservas de esta institución financiera internacional sin quedar claro aún a qué valor deberá tomarse.

Ante esta situación, cundió el pánico y la carrera de los tenedores hacia los “bonos seguros” de la Reserva Federal, presionando a las demás monedas y arrastrándolas a la enésima depreciación, que por lo pronto ha llevado al peso mexicano por encima de los 18 pesos por unidad.

Los commodities también resintieron el ajuste y el precio del petróleo, presionado además por cuestiones geoestratégicas en Medio Oriente (el conflicto Irán-Arabia y la guerra contra el Estado Islámico) cayó nuevamente, colocando al Brent y el WTI cerca de los 30 dólares, con la mezcla mexicana en inusuales 21 dólares el barril. Ante la percepción de una debacle para Petróleos Mexicanos, la nueva Empresa Productiva del Estado debió aclarar que su costo de producción promedio está por debajo de los 10 dólares, no 23 ó 27 como en algunas publicaciones se estaba sugiriendo.

La situación en China, que apunta a seguirse complicando, podría retrasar el próximo incremento de tasas de la Reserva Federal, que deberá evaluar el riesgo subyacente para la economía mundial. El próximo plan quinquenal chino está considerando una tasa de crecimiento de “sólo” 6.5%, cuando en 2010 estaban creciendo al 10.7%.

Las preocupaciones en torno a China están impactando severamente a las monedas y el precio de las materias primas. El movimiento descontrolado del mercado de valores chinos y la depreciación del yuan provocan oleadas de precaución, las monedas de mercados emergentes enfrentan el impacto de un menor crecimiento de esta economía, los bajos precios de las materias primas y la apreciación del dólar presionan a todas las economías emergentes. En todo caso lo relevante para la economía mexicana es que puede estarse configurando otra tormenta perfecta en el mundo, pero en esta ocasión podremos estar a cubierto. 4. Margen de maniobra mexicano. Dada la incertidumbre prevaleciente, los analistas de las principales calificadoras y de las principales instituciones financieras internacionales prevén un año de crecimiento moderado de la economía global. En este sentido, la economía mundial estaría expandiéndose en promedio un poco más que en 2015 (que fue de 3.1%) para llegar a 3.3% en 2016.

En contraste, Brasil y Rusia extenderán su recesión, decreciendo entre 2 y 2.2% en tanto que China, como ya se ha dicho, habrá de desacelerarse hacia un 6.5%.

No obstante el difícil escenario internacional y las presiones sobre el tipo de cambio, que se sitúa por encima de los 18 pesos en estos momentos, la economía mexicana ha mostrado una visible recuperación en los últimos meses, motivada en parte por el mayor dinamismo de la inversión privada como del consumo interno.

De mantenerse la tendencia, el PIB mexicano habrá crecido un 2.3% en el año viejo, manteniendo, dicen los analistas del sector privado, una perspectiva positiva para 2016, en que podría situarse en 2.7%.

Las expectativas de la SHCP manejadas por su titular, Luis Videgaray en la reunión de Perspectivas Económicas del ITAM, sitúan el crecimiento mexicano en un rango que va del 2.6 al 3.6%, es decir, en línea con las anteriores expectativas del sector privado.

En el mediano y largo plazo, el potencial de crecimiento de la economía mexicana podría alcanzar tasas de crecimiento en torno al 3.5% anual, de una manera sostenible. Cabe destacar que, a diferencia de la gran crisis global de 2007 y 2008, en que los Estados Unidos estuvieron al borde del precipicio con el problema de la quiebra del Banco Lehman Brothers y los bonos chatarra, en esta ocasión la economía norteamericana está creciendo y mantiene una perspectiva sostenible que indudablemente habrá de beneficiarnos. Aquél adagio de cuando a los vecinos del norte les da un resfrío a nosotros nos da pulmonía también funciona en sentido inverso, es decir, cuando hay buena salud en la economía norteamericana también la hay en la mexicana.

Sin duda, en la gira que el Presidente Enrique Peña Nieto realizará por países árabes para concluir en la reunión del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, habrá de refrendarse esa percepción de los mercados de que en México las reformas estructurales empiezan a dar resultados, situándonos en una buena posición entre las economías emergentes. 5. Ajuste del gasto podría limitar el crecimiento económico. En este entorno complejo, los analistas del sector privado advierten que la contención y aún reducción del gasto público en el difícil arranque que está teniendo el año en 2016, podría afectar el crecimiento económico. Instan por ello a evitar repetir el error de que un lento arranque del ejercicio del gasto público derive en un freno al crecimiento, como sucedió en 2013.

En 2015, la SHCP dispuso un recorte de 124 mil 300 millones de pesos (0.7% del PIB) para compensar la disminución de ingresos petroleros. La cobertura de petróleo de entonces, cotizada en 79 dólares el barril, se supondría aplicable para fondear el presupuesto del 2016. Sin embargo, para sostener el compromiso de reducir el déficit a 0.5% del PIB y a la menor cobertura contratada para 2016, de sólo 49 dólares el barril, el gobierno federal dispuso un recorte adicional de 135 mil millones de pesos, medio punto del PIB.

Dado que el gobierno federal asumió el compromiso de establecer criterios adicionales para priorizar los proyectos de inversión buscando la mayor rentabilidad social y económica, el recorte previsto estará dirigido a reducir el gasto corriente del gobierno, lo que supone despidos de personal y ajuste de programas que en pleno semestre electoral, habrán de registrar un impacto a labaja de 0.6% del PIB, es decir, en el primer semestre podría estarse concentrando un efecto negativo al crecimiento de ese orden.

Si a los despidos de personal se suma la lentitud en el ejercicio del gasto público, entonces el semestre electoral hará que la buena intención de que en esta ocasión el Gobierno Federal pague la cuenta del ajuste asimilando el mayor peso de la reducción presupuestal, se traduzca en malestar público, que estaría provocando un menor dinamismo en la economía si se retrasara el pago de cuentas a proveedores, las ministraciones a Estados y Municipios o la dotación a los programas fundamentales del gasto social, ya de suyo vigilados con escrúpulo en las temporadas electorales. Cabe esperar que la Secretaría de Hacienda haya estimado este sesgo y adoptado las previsiones necesarias de oportunidad y eficiencia en la ministración de los recursos presupuestados que le eviten.