Papa urge unirse ante “abominables” hechos
Su audiencia de este miércoles tuvo lugar en medio de un operativo de seguridad que blindó el Vaticano
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El Papa Francisco urgió hoy a todas las personas de buena voluntad a unirse en una “unánime condena” de los “crueles hechos abominables” que están causando muerte, terror y horror, al referirse a los atentados terroristas que golpearon la víspera a Bruselas.
Durante los saludos finales de la audiencia general de los miércoles, ante más de 20 mil personas congregadas en la Plaza de San Pedro, el Papa rezó en voz alta un Ave María por las víctimas de los ataques.
“Con corazón adolorado he seguido las tristes noticias de los atentados terroristas ocurridos ayer en Bruselas que han causado numerosas víctimas y heridos. Aseguro mi oración y mi cercanía a la querida población belga, a todos los familiares de las víctimas y a todos los heridos”, dijo.
“A todos pido perseverar en la oración y en el pedir al señor en esta Semana Santa que conforte los corazones afligidos y que convierta los corazones de estas personas ciegas del fundamentalismo cruel”, añadió.
Antes de concluir con su llamado, congregó a los presentes a invocar la intercesión de la Virgen María y les pidió hacer una oración. Entonces comenzó a recitar un Ave María, al cual se sumaron todos.
Ya la víspera el líder católico había condenado la “violencia ciega” que “engendra tantos sufrimientos”, e implorado a Dios por el “don de la paz”, en un telegrama al arzobispo de Malinas-Bruselas.
Blindan el Vaticano
Las fuerzas del orden de Italia y de los servicios de seguridad del Vaticano blindaron hoy las inmediaciones de la Plaza de San Pedro con motivo de la audiencia general del Papa Francisco, tras los atentados terroristas en Bruselas.
El operativo incluyó decenas de unidades del cuerpo militarizado de Carabinieri, de la Polizia di Stato, de la Policía Municipal y soldados con camiones camuflados del dispositivo “Strade sicure” (Calles seguras).
Ya desde la noche del martes las principales vías de acceso a San Pedro fueron cerradas al tráfico con vallas metálicas y vigiladas en diversos puntos clave.
Todos los feligreses que ingresaron a la plaza vaticana debieron pasar de forma obligatoria por un doble control, que incluyó detectores de metales portátiles y en forma de arco.
A cada uno se le revisó la mochila o la bolsa, según cada caso. Las botellas de vidrio y otros objetos le fueron retirados a los asistentes y esto provocó largas colas en los ingresos.
Más allá del vallado, en puntos clave se colocaron numerosos camiones blindados, patrullas y ambulancias. Fue vistosa la presencia policial en Piazza Risorgimento, frente al Castel Sant’Angelo y Piazza del Santo Uffizio.
Además de los controles en los ingresos, los policías –algunos con armas de alto poder- también se distribuyeron en pequeños grupos a lo largo de toda la Plaza de San Pedro.
Con motivo del Jubileo extraordinario de la Misericordia, iniciado el diciembre de 2015, se puso en marcha un especial operativo de seguridad en el Vaticano pero este día fue vistosamente reforzado, como consecuencia de los ataques terroristas en Bruselas, la capital de Bélgica.
vía Notimex