Señalan a Putin por asesinato de exespía
Justicia británica dice que "probablemente" aprobó la orden de matar a Alexander Litvinenko
El presidente Vladimir Putin probablemente aprobó un plan de la agencia de seguridad nacional de Rusia (FSB) para matar al exespía Alexander Litvinenko, de acuerdo con un juez británico.
El juez Robert Owen dijo el jueves en un largo informe que está seguro que a Litvinenko le fue dado té con una dosis fatal de polonio 210 en un hotel de Londres en noviembre de 2006.
Agregó que existe una “fuerte posibilidad” de que la FSB haya dirigido el asesinato, y la operación fue “probablemente aprobada” por Putin.
Litvinenko, que era un abierto detractor del presidente ruso, murió después de haber sido envenenado con polonio 210, un isótopo que resulta mortal si se ingiere en pequeñas cantidades
Elexagente soviético Alexander Litvinenko culpó directamente al presidente ruso, Vladimir Putin, en su lecho de muerte, el 23 de noviembre de 2013. Eso fue lo que se aseguró durante el protocolo de interrogatorios sobre su deceso leído en enero de 2015 en una vista pública ante el Tribunal Supremo en Londres.
“No tengo ninguna duda de que los servicios secretos rusos son los responsables”, señalaba el texto. “La orden solo la puede haber dado una persona: el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin”, añadió Litvinenko.
Además, según aquel texto, miles de personas habrían sido puestas en peligro durante su envenenamiento en el hotel Millenium de Londres. Doce meses más tarde, la investigación pública británica hecha pública este jueves parece confirmar sus palabras. El juez Robert Owen, concluye que posiblemente el presidente ruso firmó la orden de muerte de Litvinenko.
En su documento, de 300 folios, el magistrado señala que los exagentes rusos Andréi Lugovói y Dmitri Kovtun, con los que Litvinenko se reunió el día que fue envenenado, probablemente actuaron bajo la dirección de los servicios de inteligencia rusos FSB.
Satisfacción de la viuda
Marina Litvinenko, viuda del exespía ruso, se mostró “muy satisfecha” de que la Justicia británica haya implicado al presidente Vladímir Putin en la muerte de su marido.
“Estoy muy satisfecha de que las palabras que mi esposo pronunció en su lecho de muerte, cuando acusó a Putin, hayan sido probadas por un tribunal británico”, declaró tras conocer el resultado de la investigación pública sobre el caso. Se cree que el espía ruso que se convirtió en informante británico fue envenenado durante un encuentro con los mencionados Lugovói y Kovtun, 22 días antes de su muerte.
Al parecer, la taza de té que bebió durante ese encuentro contenía la peligrosa sustancia. Lugovói ya ha rechazado las acusaciones por “absurdas” y acusa al informe de mantener una posición “antirrusa”. Moscú se ha negado a extraditar a Lugovói y Kovtun a Londres por el asesinato. La muerte de Litvinenko abrió una crisis diplomática entre Londres y Moscú. Reino Unido expulsó a cuatro diplomáticos rusos y Rusia respondió con la misma medida.
Con información de AP y DW