Para estar bella hay que sufrir. El efecto secundario de este dicho son las víctimas de cirugías plásticas o las mujeres que padecen de trastornos alimenticios o psicológicos como efecto de su obsesión con la belleza.
Dichos casos se pueden comparar con las horribles torturas a los que se sometían o siguen sometiendo a las mujeres en diversas partes del mundo. Todo por responder a unos ideales de belleza.
*A las mujeres de la tribu Kayan se les alarga el cuello, añadiendo anillos, desde la niñez.
*A las aristócratas chinas se les vendaban y desfiguraban los pies para prevenir su crecimiento. Las clases bajas no lo practicaban puesto que impedía a las mujeres trabajar.
*A las mujeres de la etnia ainu se les tatuaba la boca en forma de sonrisa.
*El polvo de plomo en el siglo XVII añadía belleza a la cara, pero causaba parálisis y cáncer
*Las mujeres Apatani llevaban tatuajes y tapones en la nariz para evitar secuestros por otras tribus.
*Cosmética con torio y radio en años 1930, hacía la piel más atractiva, pero destruía la mandíbula.
*Existen píldoras con huevos de cestodos para que los parásitos consumieran la comida de su dueña.
*Microdosis de arsénico para brillo de la cara: obligaban a las mujeres a tomarlo de por vida o morir.
*El jugo de belladona era usado para dar brillo y dilatar las pupilas. Causa ceguera.
*Los corsés moldeaban la figura, frecuentemente deformando y dañando órganos interiores.