SEP cede con SNTE; Segob ante CNTE, no
Aurelio Nuño adelantó que se revisarán la evaluación a magisterio
GABRIELA RIVERA | @gAbS_07
Mientras la disidencia magisterial insiste en la abrogación de la reforma educativa, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) logró que las autoridades modifiquen los procesos de la evaluación establecidos en la reforma.
Este miércoles, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, anunció que se revisará los procesos de la evaluación docente para mejorarla y contextualizarla, además de revisar los instrumentos de su aplicación.
El acuerdo se dio luego de dos semanas de negociaciones entre las autoridades educativas y el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato.
En cambio, las negociaciones entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Secretaría de Gobernación se trabaron en la primera mesa de trabajo sobre los temas políticos que planteó la disidencia.
Adelfo Gómez, secretario general de la sección 7 en Chiapas, informó que el tema de la abrogación de la reforma no se trató en esta primera reunión, por lo que el jueves a medio día reanudarán el diálogo para establecer la agenda, que debe incluir la principal demanda de los docentes.
SNTE logra modificación a la ley
Juan Díaz de la Torre llegó a la oficina del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, el lunes pasado. El secretario lo recibió enfundado en unos pantalones khaki, camisa blanca arremangada y asoleado después de su gira por Michoacán. Los funcionarios comieron y tomaron café mientras analizaban las negociaciones que mantiene la cúpula sindicar con los subsecretarios de Educación Básica y Planeación.
La principal demanda del sindicato era eliminar “toda visión o acción sancionadora o punitiva” del proceso de evaluación, ya que existen irregularidades e inconsistencias en la planeación y en la aplicación de las pruebas.
Los docentes que participaron en las primeras evaluaciones denunciaron que los exámenes eran muy largos, no estaban contextualizados, no hubo suficiente información sobre los procedimientos, la plataforma digital no funcionó correctamente y no hubo capacitación para realizar las pruebas.
Las demandas también se presentaron al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) ese lunes. La comisión encabezada por Silvia Luna, presidenta de la Comisión de Vinculación Social y una de las principales negociadoras del sindicato, llegó al edificio de Barranca del Muerto a las 10:00 horas para reunirse con los miembros de la Junta de Gobierno del INEE.
Su llegada tomó por sorpresa a los consejeros. Apenas unas horas antes les avisaron que recibirían a los miembros del SNTE.
Sin embargo, en la reunión los miembros del instituto reconocieron que hubo muchas fallas en la aplicación de las pruebas y que se pueden hacer modificaciones al tema para perfeccionar su implementación.
Con este compromiso y la intención de mantener el diálogo, los consejeros despidieron a los integrantes del sindicato.
Horas más tarde, Juan Díaz de la Torre abandonó el edificio de la SEP, acompañado de Nuño Mayer. Y diez minutos después, los miembros de la Junta de Gobierno del INEE entraron a la oficina del secretario “para tomarse un café”.
Dos días después de estos encuentros, Díaz y la comisión regresaron a la SEP para anunciar que se modificará la evaluación y sus instrumentos de evaluación. La secretaría también se comprometió a sumar al sindicato en la construcción del nuevo modelo educativo y a aplicar el aumento salarial de 3.5% a los sueldos de los maestros que participaron en el programa de Carrera Magisterial.
Contención de la crisis
En los procesos de evaluación de desempeño, aplicadas el año pasado, participaron 132 mil profesores, de los cuales 10 mil 560 obtuvieron resultados destacados y eran acreedores a un incremento salariar de 35%.
La promesa de Aurelio Nuño fue que a partir del 16 de mayo verían reflejado el aumento. Sin embargo, las quincenas pasaron y no todos los docentes recibieron el dinero prometido.
Por otro lado, a los docentes que participaron en las evaluaciones para ascender a directores o supervisores no se les asignó la plaza correspondiente a pesar de haber obtenido buenos resultados y demostrar su capacidad en el examen de promoción.
Estas situaciones generaron molestias entre los profesores que sí aceptaron la reforma y participaron en los primeros procesos de implementación.
Su enojo coincidió con el paro de labores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación —el grupo disidente del gremio— en 29 estados para exigir una vez más la abrogación de la reforma educativa, por lo que comenzaron a sumarse a las manifestaciones.
“Los maestros de a de veras están muy molestos. Por eso actuaron los dirigentes”, dijo una fuente al interior del sindicato.
Pero, la preocupación del sindicato no sólo eran los maestros movilizados, también el cambio de dirigencias en 11 secciones. Quintana Roo, Zacatecas, Jalisco y Durango representaban un riesgo, ya que la Coordinadora logró consolidar su fuerza en dichas entidades durante los últimos tres años y el congreso para elegir al nuevo dirigente podía convertirse en una batalla campal entre grupos disidentes y los afines a Díaz de la Torre.
Con las mesas de diálogo en la Secretaría de Educación Pública, el presidente del sindicato contuvo a los agremiados de sumarse a la disidencia magisterial y fortalecer su movimiento, al mismo tiempo que mantuvo su posición como el defensor de los derechos laborales de los maestros, los cuales prometió preservar aun con la implementación de la reforma educativa.
Disidencia no da tregua
Aunque el SNTE lleva ventaja en las negociaciones con la SEP, quien de inmediato atendió sus demandas, la Coordinadora mantiene vivas las mesas en la Secretaría de Gobernación e insiste en la abrogación de la reforma educativa.
El mismo lunes que el sindicato se reunió con distintas autoridades educativas, la disidencia magisterial acudió a la Segob, donde después de cuatro horas, las partes acordaron la instalación de tres mesas para tratar temas políticos, educativos y sociales.
“Estamos experimentando nuevas rutas”, dijo Francisco Bravo, miembro de la comisión negociadora, al salir de esa reunión.
La decisión se tomó luego de que en las tres mesas anteriores no llegaran a ningún acuerdo con Miguel Ángel Osorio Chong, quien se negó tajantemente a abrogar la reforma educativa o a suspenderla, como pidieron los docentes en el encuentro anterior.
“A nosotros nos da certeza de que este trabajo que se ha venid haciendo va a ser con Gobernación y los trabajadores de la educación, es con nosotros y a partir de eso las mesas van a tener el resultado que hemos venido esperando porque la reforma educativa tiene su implicación en las mesas de trabajo que vamos a tener”, aseguró Víctor Zavala, secretario general de la sección 18 en Michoacán.
Estas mesas tomarán por lo menos otras dos semanas y después la disidencia definirá la nueva ruta para avanzar en su objetivo, que es echar atrás la reforma educativa.
En cambio, el Sindicato ha sido persistente y puntual en las demandas sobre la evaluación y la defensa de los derechos laborales de los maestros.