Sucesión en el PRI | Ochoa Reza, el líder con el peor palmarés
Eje Central desarrolló una metodología para medir la trayectoria de los últimos veinte presidentes nacionales del tricolor y poder compararla con la de Ochoa Reza
Si su trayectoria es comparada con la de los últimos 20 dirigentes del partido, el ex director de la CFE queda en último lugar, pues a diferencia de sus antecesores, no ha sido gobernador, senador, diputado, diplomático, alcalde ni líder de algún sector del tricolor.
Juan Carlos Rodríguez |
Enrique Ochoa Reza, nuevo dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ni siquiera se acerca a la trayectoria más modesta de los líderes que ha tenido el partido en los últimos 35 años.
Eje Central desarrolló una metodología para medir la trayectoria de los últimos veinte presidentes nacionales del tricolor y poder compararla con la de Ochoa Reza, que el pasado viernes renunció al cargo de director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para ocupar el cargo que dejó vacante Manlio Fabio Beltrones.
Este semanario asignó un puntaje a los diversos cargos (tanto de elección popular como los administración pública federal, estatal y municipal) que han ocupado los dirigentes partidistas antes de llegar al despacho de Insurgentes Norte.
Se tomaron en cuenta trece cargos: gobernador, senador de la República, diputado federal, secretario de Estado, diplomático, líder de sector en el PRI, alcalde, subsecretario, diputado local, director en la administración pública federal, empleado estatal y empleado municipal. El rango va de los 0 puntos (nula trayectoria) a los 1,000 (para quien pudiera ocupar todos los puestos públicos y partidistas).
El personaje que obtiene el mayor puntaje es Mariano Palacios Alcocer, quien ha sido dos veces dirigente del tricolor (agosto de 2005 a marzo de 2007) y septiembre de 1997 a marzo de 1999), con 885 puntos, pues ha sido gobernador, senador, diputado, secretario de Estado, diplomático, alcalde, líder de sector en el PRI, diputado local y director en la administración pública federal.
En contraste, hasta el martes pasado, el dirigente del PRI peor rankeado es Fernando Ortiz Arana, con apenas 275 puntos, pues aunque dos veces compitió por la gubernatura de Querétaro, nunca lo logró; sin embargo, ha sido senador, diputado federal y ocupó diversas carteras dentro del partido.
Si Enrique Ochoa Reza fuera sometido a esta metodología, apenas obtendría 100 puntos, pues sus cargos de mayor responsabilidad han sido subsecretario de Energía y director de la CFE; nunca ha sido legislador federal y mucho menos gobernador, que son los cargos con los mayores puntajes, de acuerdo con la metodología de ejecentral.
Asimismo, de la veintena de personajes que han dirigido al PRI de 1981 a la fecha, sólo tres llegaron a la presidencia del partido sin experiencia parlamentaria. Se trata de Rafael Rodríguez Barrera, Humberto Moreira y Pedro Ojeda Paullada. En este sentido, Enrique Ochoa Reza será el cuarto, pues nunca ha sido legislador. Al fondo de la tabla, junto con Ortiz Arana, están Pedro Ojeda Paullada (280 puntos), Humberto Moreira (345 puntos), Humberto Roque (350 puntos) y Genaro Borrego Estrada (350 puntos).
Pese a lo corto de su experiencia partidaria, en la administración pública y en la competencia electoral, diversos líderes del PRI dijeron a Eje Central que Enrique Ochoa Reza cuenta con otros atributos que le ayudarán a sacar adelante la encomienda.
“El ambiente general en el partido es de sorpresa, porque nadie nos esperábamos esa nominación”, admite Jorge Carlos Ramírez Marín, vicecoordinador del PRI en la Cámara de Diputados. “Pero es una sorpresa positiva, porque Enrique Ochoa no es un improvisado, es un experto en materia político-electoral”.
Al preguntarle si le ve el perfil necesario para enfrentar en un debate a un López Obrador, dirigente de Morena, o a un Ricardo Anaya, líder nacional del PAN, Ramírez Marín responde: “Pues me da pena por AMLO y por Anaya, porque Enrique Ochoa es un hombre con una extraordinaria preparación, de una gran solidez intelectual y como adversario es implacable. Eso es lo que necesita el partido”.
El exsecretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano –cuyo nombre se llegó a mencionar para ocupar la vacante que dejó Manlio- afirma que “a la dirigencia del PRI no hay que verla como una chamba, sino como una misión”.
Y agrega: “El partido hoy más que nunca requiere solidez para el debate y una capacidad de innovación para la estrategia, que se sume a una gran disciplina para el trabajo. Yo veo las tres cosas en la trayectoria de Enrique Ochoa”.
Solidaridad
Al respecto, el senador Manuel Cota, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), asegura que el tamaño del currículum no es relevante para asumir las riendas del partido.
“Siempre y cuando cumpla con el procedimiento estatutario, no hay ningún problema.”, refirió.
“La CNC viene con contundencia porque lo conoce, con él hemos armado una reforma estructural, que es la energética; tanto el presidente Peña Nieto, como el entonces subsecretario de Hidrocarburos nos dieron algo que para nosotros era fundamental: certidumbre en la tenencia de la tierra y reparto de la utilidad de lo que se extrae, yo creo que eso habla de un hombre con sensibilidad social”.
Por su parte, Alberto Escamilla, dirigente nacional del Movimiento Territorial, dijo que Enrique Ochoa es “como de casa”, pues llevó la representación de ese sector del PRI cuando era integrante del Consejo Político Nacional.
¿Sabías que? De los 20 dirigentes que tuvo el PRI antes de Enrique Ochoa Reza, 13 fueron gobernadores, es decir el 65 por ciento. Las excepciones son María de los Ángeles Moreno, Santiago Oñate, José Antonio González Fernández, Luis Donaldo Colosio, Humberto Roque, Pedro Ojeda y Fernando Ortiz Arana.
El dato. Después de Mariano Palacios Alcocer, los priistas que llegaron a la presidencia del PRI con el mejor palmarés son Pedro Joaquín Coldwell (780 puntos), Beatriz Paredes Rangel (780 puntos), César Camacho Quiroz (715 puntos) e Ignacio Pichardo Pagaza (680 puntos). ENTRESACADO
* Palacios Alcocer fue dos veces líder nacional del PRI. Los cargos que se toman en cuenta son los que había ocupado antes de su primer periodo.
- Metodología. Para la asignación de puntajes se escogieron los cinco cargos de elección popular más importantes (salvo el de Presidente de la República) y se le asignaron valores en función del tamaño de población involucrada y del nivel de responsabilidad. Es decir: gobernador 200 puntos, senador 150, diputado federal 100, alcalde 80 y diputado local 50. De igual forma, se eligieron los siete cargos públicos más relevantes dentro de la administración pública, se ordenaron de mayor a menor y se les asigno un valor en función del nivel de responsabilidad. Esto es: secretario de Estado 100 puntos, diplomático 100, líder de sector en el PRI 80, subsecretario de Estado 50, un cargo en la administración estatal 30, algún cargo dentro de la burocracia del PRI 25, director dentro de la administración pública federal 25 y un cargo en la administración municipal 10.
“FRASE. Estamos contentos con su nombramiento, pues es una persona seria, responsables y preparada que llevará a buen puerto los destinos del partido”
Alberto Escamilla, dirigente nacional del Movimiento Territorial