Compartir

Tomás de la Rosa

El 1 de diciembre arranca el tercer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador y, en materia económica, lo hará con saldos negativos. 

En el mundo de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), México es el único que registra seis trimestres consecutivos con contracción económica, es por eso que los especialistas advierten que 2021 representa la última oportunidad de darle un viraje a la política económica a un país que el próximo año casi tendrá 130 millones de habitantes.

El escenario no pinta nada bien. Derivado de una contracción económica inducida por acción u omisión, la pandemia del coronavirus sorprendió a México con una economía debilitada durante cuatro trimestres y la permanencia del SARS-CoV-2, así como el cambio de gobierno de la mayor economía del mundo, Estados Unidos, país al que está anclado nuestro crecimiento, coloca a nuestro país en una ruta de cambio obligada.

Y es que entre las cosas que se esperan cuando asuma el poder en Estados Unidos Joe Biden, se prevé que su gobierno, el Congreso y de los sindicatos aliados al político Demócrata, como la “Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales”, mejor conocida por sus siglas en inglés AFL-CIO que encabeza Richard Trumka, iniciarán una vigilancia constante para que México cumpla con las reglas de Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Además, otro riesgo que habrá que enfrentar es el impacto de las empresas energéticas propiedad del Estado, en el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), la petrolera más endeudada del mundo, es a la que López Obrador ha dado apoyos fiscales con una reducción de derechos que representa una millonaria inyección de recursos. En los primeros 22 meses del sexenio actual, las arcas de la nación recaudaron a septiembre alrededor de 662.5 mil millones de pesos, la cifra más baja en últimos cinco sexenios para un periodo similar. 

Lo recaudado por este gobierno fue 68% menos respecto de Enrique Peña Nieto y 70% menos que en el mismo periodo con Felipe Calderón. Las variaciones son reales. A pesar de esa reducción de derechos por más de 1.38 billones de pesos, Pemex reportó pérdidas brutas por casi 192 mil millones de pesos de diciembre de 2018 a septiembre de 2020.

Ante la transformación de las empresas por la pandemia, migrarán a la digitalización. Por lo cual los expertos consultados, recomiendan al Presidente cambiar su discurso que ahuyenta al capital privado. Ese viraje podría atraer inversión extranjera y nacional.

De mantener alejado al capital, el gobierno de la Cuarta Transformación enfrentará una “situación que no va a regresar ni siquiera a los niveles del 2019” en el mediano plazo, comentó Rodolfo de la Torre, director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), un think tank que impulsa políticas públicas orientadas al bienestar socioeconómico en México.

La evaluadora de riesgo crediticio Standard & Poor ‘s, informó esta semana: “esperamos que (la) Covid-19 cause una severa contracción económica en México este año, y sólo una recuperación moderada en 2021 y 2022”. Posicionamiento que acompañó la ratificación de la calificación de la arrendadora mexicana Mexarrend (antes Docuformas).

Respecto a los dos primeros años de López Obrador, los economistas consultados lo ven negativo. Datos de octubre, ubican a México de todos los países de la OCDE como el único país con seis trimestres consecutivos en contracción. Argentina tiene más números rojos; sin embargo, en el tercer trimestre registrará un incremento, según las estimaciones del banco central de ese país.

Al respecto, el director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), Jorge Sánchez Tello, dijo que sobre las estimaciones de Argentina hay que tomar con cautela las estimaciones por la poca transparencia de la institución.

La última oportunidad

“Ojalá el presidente no deje pasar esta última oportunidad”, señaló Sánchez Tello. “La oportunidad se está cerrando porque si en 2021 quieren que le vaya bien en las elecciones deben de aplicar un programa de inversión infraestructura, apoyos al sector privado”, agregó.

Para el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, José Ignacio Martínez Cortés, “a la mitad del sexenio tenemos un gobierno que no brinda certidumbre y su discurso es desalentador. Eso lo vimos con el anuncio de la salida de Best Buy de México. Es una estocada a la confianza en la economía”.

›Esta semana Best Buy anunció una utilidad por acción (UPA) de 1.48 dólares para el tercer trimestre, 34.5% más respecto a igual lapso del año pasado. Esto bajo los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA). Sin esos principios (NO PCGA) la UPA fue de 2.06 dólares, 82.3% más. Cifras que no representan problemas financieros, sin embargo la tienda de electrónicos anunció que abandona México.

En ese escenario, en los primeros 21 meses de López Obrador, se registró una fuga inversión extranjera de portafolio (capital golondrino) por más de cuatro mil 400 millones de dólares (del mercado de renta variable y títulos de deuda del gobierno). 

Esa huida contrastó con los más de 54 mil 700 millones que captó en igual periodo el gobierno de Peña Nieto.

Por el lado de la inversión extranjera directa (IED), el jefe de Inversiones en la consultora financiera Black Wallstreet Capital, Juan Carlos Minero, los “inversionistas observan la cancelación de proyectos productivos sin sustitución con proyectos del mismo tamaño (…). En una administración donde los inversionistas no se quedan, los dueños del capital, no quedan del todo satisfechos porque Andrés Manuel tomó esas conductas”.

Enero 2021, Biden

Contrario a Estados Unidos, el comprador del 80% de lo “Hecho en México”, México sigue en recesión. Pero además, el panorama se podría complicar para el país por el nuevo gobierno de Estados Unidos.

“México enfrentará un panorama externo mucho muy adverso” por la situación interna y externa, “eso pone en una situación complicada para el gobierno mexicano”, dijo De la Torre, del CEEY. 

En lo interno, la situación de Pemex y la CFE pone en riesgo la calificación soberana de México. Si bien, recientemente Fitch reiteró el “BBB-”, es importante señalar que es el escalón más bajo de los 10 que tiene el grado de inversión. El recorte de un peldaño, ubicará a México en “bonos basura” con mayor costo de la deuda. 

Pero en los primeros 22 meses de López Obrador el costo financiero de la deuda del sector público fue de 1.35 billones de pesos, 67% real más que lo que gastó Peña y 90% más que con Felipe Calderón.

Al respecto, el profesor investigador de la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana (UP), Gabriel Pérez del Peral, fue enfático.

“La pregunta es ¿Cuál es la prioridad del gobierno para el futuro, la pandemia o el proyecto político? Al parecer está privilegiado el proyecto político”, señaló el catedrático.

Pobres y realidad

Gabriel Pérez señaló que la efectividad por arriba del 90% en las vacunas contra el coronavirus inyectó confianza a los mercados del mundo, sin embargo genera presiones a la alza en precios. Inflación atizada por final del año, por el desempleo y la cartera vencida de los bancos.

Tello, del Fundef, y Pérez, de la UP, coinciden que en 2021 la población en pobreza aumentará. Hasta el momento, dice el catedrático son “11 millones de pobres que no pueden comprar la canasta básica”.

›Un elemento que ayudará a reducir la pobreza es la reactivación de la economía con la vacuna. Según el exsubsecretario de Minería, Francisco Quiróga, señaló que el gobierno deberá impulsar sus programas de vacunación para llevar más allá de un millón de aplicaciones al mes.

Tello estimó que hasta el tercer trimestre de 2021 se podría tener controlada la pandemia, sin embargo advirtió que “no se debe de generar una falsa expectativa de que teniendo la vacuna automáticamente el virus desaparece, y ¡pum! la economía para arriba. Es equivocado dar una falsa expectativa porque nos tenemos que adaptar”.

En suma, el director del Fundef, recordó al gobierno de López Obrador que “la mejor forma de ayudar a los pobres es creando riqueza, empleos y ¿Quién crea los empleos? Las empresas. El presidente debe de eliminar esa visión dogmática porque si a las empresas y personas les va mal, al gobierno también le va mal porque recauda menos impuestos para sus programas sociales”. 

Compartir