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Tomás de la Rosa

En al menos un cuarto de siglo, el único sector que tiene la kriptonita para resistir el embate de las recurrentes crisis económicas es la industria de las tortillas y el pan. En una comparación anual, el PIB de esas más de 169 mil empresas y medio millón de trabajadores creció 0.3% en 2020. Incluso el año de la otra crisis, en 2009, avanzó 0.1% y en sus mejores años, como en 1998, repuntó 3.1 por ciento. Sin embargo, los industriales del sector no comparten la misma visión.

Así, los números alegres del Inegi, muestran una bomba de tiempo para la inflación, lo que incidirá en las tasas de referencia de la política monetaria del Banco de México y una potencial incidencia en la pobreza en México.

Datos oficiales revelan que además de crecer el Producto Interno Bruto (PIB) de las panaderías y tortillerías, en comparación anual, en 2020 revirtió 10 años de achicamiento, ya que el año pasado aportó al PIB nacional 1.23%, la cifra más alta desde 2010. El año pasado, dicha industria aportó unos 13 mil 500 millones de dólares al PIB nacional.

El PIB de los panaderos y tortilleros fue superior a la aportación individual de siete entidades federativas como Durango, Morelos, Baja California Sur, Zacatecas, Nayarit, Colima o Tlaxcala. Sin embargo, esos son los números macroeconómicos, la realidad es otra, sostienen los expertos consultados por ejecentral.

“El sentido tan optimista que tiene el Inegi, no lo compartimos con tanta alegría, porque el sector vive una grave crisis”, puntualizó el director general de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (Canainpa), Borja Esteban Martínez.

Por separado, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortillas (CNIPMT), Rubén Montalvo Morales, denunció que la Secretaría de Economía, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) rechazaron apoyar a los productores de masa y tortillas con maíz para evitar el incremento de precios.

De momento, los precios internacionales del maíz se dispararon al cielo. Del 1 de enero de 2019 al martes 20 de abril de 2021, el costo del maíz aumentó 159%, al pasar de 376 a 599 centavos de dólar por bushel (25.40 kilogramos) de maíz en el Chicago Board of Trade (CBOT).

Para el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Ignacio Martínez Cortés, ese incremento de precios que vive el sector de tortillas y pan se deriva del cambio climático que afecta las cosechas. Eso tiene un efecto inflacionario y afecta principalmente a la gente de menos recursos.

Sin embargo, la mayor afectación es para las micro, pequeñas y medianas empresas, porque las grandes como Gruma, Minsa, PepsiCo, Kelloggs, Bimbo, Nestlé, Agroinsa, Monsanto, Cargill, Almex, entre otras, tienen la capacidad financiera y el personal para proteger sus finanzas ante la volatilidad de los mercados.

Marisol Huerta, estratega bursátil en el Grupo Financiero Ve por Más, señaló que empresas como Gruma, la mayor productora de tortillas en el mundo, “se cubre en el precio del maíz y en el tipo de cambio (paridad peso-dólar). Lo que dijeron (los directivos de Gruma) es que en la primera mitad del año no tendrán impacto en costos para la empresa, pero hacia delante sí habrá”.

Aunque firmas como Gruma hay muy pocas. Datos del Censo Económico 2019 del Inegi, muestran que de las más de 169 mil empresas del sector pan y tortillas, el 98.6% son micronegocios y menos de 50 empresas son grandes.

En ese sentido, Martínez Cortés indica que los ajustes de precios al alza en el mercado de análisis impacta más a la población económicamente más vulnerable, la que vive con un ingreso equivalente a un salario mínimo.

Nos quieren linchar

Si aumenta el precio de la cerveza, no pasa nada. Si aumenta el precio de la Coca-Cola, no pasa nada. Si aumenta el precio de los cigarros, no pasa nada; pero si aumenta el precio de la tortilla, el gobierno federal, estatal y municipal nos persiguen. Nos llaman hambreadores. Aguantamos el precio hasta dónde se pueda”, señaló Rubén Moltalvo, líder nacional de una parte de los productores de tortillas en el país.

Ante los mayores precios, el líder señaló que la CNIPMT se reunió con dependencias federales, entre ellas la Secretaría de Economía —que desde enero dirige Tatiana Clouthier Carrillo—, para que Segalmex vendiera una parte de las 700 mil toneladas que tenía en una bodega de almacenamiento.

Sin embargo, ese volumen de maíz que comercializó Segalmex a través de las tiendas Liconsa, se agotó y los tortilleros no se vieron beneficiados. Aunque, el problema, indicó Moltalvo, es que han constatado que en otras bodegas de la misma empresa del estado en Guerrero, hay maíz almacenado que, por sus condiciones está mermando su calidad:

Esto es un llamado al presidente de la República Andrés Manuel López Obrador para que vea lo que pasa y que no nos persigan. Somos el jamón del sándwich y los empresarios del sector se están descapitalizando.

Comentó que de las 100 mil tortillerías en el país, el 10% cerró por la crisis económica. Sin embargo, advirtió que el número de establecimientos operando es incierto porque de los millones de personas que quedaron sin empleo por la pandemia de coronavirus, algunos invirtieron sus ahorros en una tortillería”.

El valor de mercado es incierto. Según la regiomontana Gruma, el valor del mercado de harina de maíz en México es de mil 500 millones de dólares, de los cuales Gruma atiende el 74%, su rival Minsa tiene el 20% y la local Harimasa el 3.0%. El mercado potencial es de 4 mil 200 millones de dólares, aseguró la regiomontana.

Aunque al lado del mercado de tortillas de maíz está el mercado de tortillas de harina, donde el líder es Bimbo con el 86.9% a través de sus marcas Tía Rosa y Milpa Real. El tercer jugador es Tortillas Ochoa, con el 1.1%, revelan datos proporcionados por la reconocida investigadora de mercados, Euromonitor International.

En ese mismo terreno industrial, las ventas de pan de caja, como el de Bimbo para sándwich, genera ventas anuales de 448.4 millones de dólares en 2020, lo que significó una tasa de crecimiento promedio anual de 6.7% entre 2015 y el año pasado (38.3% en el comparativo punta a punta), según Euromonitor.

CDMX el aval

En los próximos días, el gobierno de la Ciudad de México se reunirá con productores de tortillas, entre los que se cuenta el Consejo Rector De la Tortilla Tradicional Mexicana y productores de maíz de Sinaloa. Se busca que su intervención consolide un nuevo esquema de comercialización para el mayor mercado del país.

El objetivo es que la autoridad capitalina avale como ente financiero, la compra de maíz para que los productores eviten la intermediación o coyote, como le llaman al intermediario y es lo que aumenta artificialmente el precio.

Necesitamos el apoyo, porque de lo contrario se acabará la industria de tortilla que paga impuestos y nacerá una industria informal”, comentó Blanca Mejía, asesora del  Consejo Rector.

Con precios de 7 mil pesos o más por tonelada en el mercado, Mejía comentó que buscarán un “valor razonable” cercano al precio de garantía que tiene Segalmex de 5 mil 800 pesos.

›La preocupación de los precios de los granos no es sólo de los empresarios mexicanos, es también una inquietud global por la seguridad alimentaria para erradicar la pobreza de la población, de la nutrición de la misma y por ser un derecho. En ese sentido, la semana pasada la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió que los “precios internacionales del maíz bajaron en marzo, dando fin
a su racha ascendente de nueve meses”. Aunque también informó que “los precios se mantuvieron aproximadamente 52% por encima de sus valores de marzo del 2020”.

En algunas regiones, dijo el organismo multilateral, el precio disminuyó en marzo por la escasa demanda de maíz, lo cual se contrarrestó con la menor oferta del grano en el mercado. Para México, indicó que el precio se mantuvo alto porque los costos de producción están tasados en dólares y en la temporada el peso frente al dólar se debilitó.

Pero además del grano, el resto de insumos aumentó. Huerta de Ve por Más, señaló que en la más reciente conferencia telefónica de Gruma con inversionistas, resaltó el incremento registrado en los precios de los energéticos, como la electricidad.

Por separado, el presidente de la CNIPMT y el director general de la Canainpa, subrayaron también el incremento de precios en el resto de materias primas. Los precios del maíz, gas, harina, el principal insumo para la elaboración de tortillas aumentó al menos 40% en lo que va del año, indicó Rubén Montalvo.

Ante ese escenario, un incremento de precios en el pan y la tortilla tendrá un mayor impacto en los ya altos niveles inflacionarios en el país. 

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