Nueve entradas que acercaron a EU y Cuba
Castro y Obama presenciaron el juego entre Tampa Bay y jugadores cubanos
TEXTO/FOTOS/VIDEO: Jorge Villalpando Castro | @jvillalpandoc
LA HABANA. La pasión beisbolera que llevan en la sangre los cubanos sirvió como despedida al presidente Barack Obama y su familia para finalizar sus actividades oficiales en esta histórica visita que realiza un presidente estadounidense en más de 88 años y de más de 50 de congeladas relaciones diplomáticas con la isla.
La actividad en La Habana se paralizó por un momento y miles de personas desfilaban por las calles rumbo al estadio para presenciar el partido. Jóvenes estudiantes se organizaron para llegar juntos, toda la prensa acreditada fue llevada en autobuses y miles de personas con la casaca roja se alistaron para llegar hasta tres horas antes del encuentro.
Decenas de guardias del Servicio Secreto estadounidense y cubano vigilaron cada acceso, cada escalera y casi cada pelota adentro del Estadio Latinoamericano. El primero en entrar por uno de los túneles centrales fue el presidente cubano Raúl Castro, quien fue recibido de forma muy cálida por más de 50 mil aficionados que abarrotaron el remozado Estadio Latinoamericano, pintado en tonos azules.
Y realmente lo menos importante del evento fue el partido, donde se enfrentaron las Mantarrayas de Tampa Bay contra una selección de jugadores cubanos. A los cubanos se les dificultó el encuentro y hasta la sexta entrada caían por 3 carreras a 0.
Luego del ingreso de Raúl Castro, quien saludó en la tribuna al secretario de Estado estadounidense John Kerry, cinco agentes del Servicio Secreto estadounidense entraron para marcar el camino de Barack Obama, su esposa Michelle y sus dos hijas. Los mandatarios se tomaron sus lugares justo detrás del “Home” en cómodas sillas de piel, muy distintas a las de madera plegable que existen en todo el estadio.
Obama y Castro intercambiaron comentarios durante las dos primeras entradas, hicieron “la ola”, aplaudieron y se emocionaron con las jugadas dentro del Diamante. Michelle y sus hijas se mostraron muy alegres y sobre todo la Primera Dama festejó la primera anotación del partido por parte de Tampa Bay.
Entre los invitados se encontraban figuras de la Liga Profesional de Beisbol de Estados Unidos (LMB) como Dereck Jeter y los cubanos Luis Tiant y José Cardenal. Hace 27 años, en el mismo escenario, se celebró el primer partido entre un equipo estadounidese y uno cubano, y que contó con la presencia de Fidel Castro. La visita de los Orioles de Baltimore a La Habana en marzo de 1999 fue la primera visita de un equipo profesional de las Grandes Ligas de béisbol estadounidense.
Al inicio de la tercera entrada Obama y Castro se levantaron de sus sillas y se dirigieron a la salida. El presidente cubano fue el primero en salir mientras que el estadounidense se quedó otros minutos más mientras era entrevistado por la cadena estadounidense que transmitió el partido de béisbol.
Obama alcanzó a despedirse de mano de varios aficionados que se encontró a su paso y se marchó del partido que cambió la historia entre ambos países tras décadas de hostilidades.