Oscar Moha

Ya iniciaron, aunque no de manera oficial, las campañas y precampañas en México con miras al 6 de junio del 2021. Será la “madre de todas las elecciones”. Y como es costumbre, líderes religiosos ya están recibiendo las invitaciones para reuniones con quienes ocuparán los más de 22 mil cargos de elección popular a nivel federal que disputan hombres y mujeres en todos los Estados.

Volverán candidatos a realizar juntas, desayunos, encuentros y foros, y por enésima vez los Ministros de Culto aprovecharán para tomarse la foto con candidatos de cualquier partido para obsequiar un ejemplar de La Biblia. En el mejor de los casos recibirán tinacos, láminas, sillas, cemento y materiales de construcción para remodelar su casa o templo, y en el peor de los escenarios se arrepentirán ante sus feligreses de haberlos invitado a votar por aquél ex gobernador que hoy está preso, procesado o prófugo.

El abstencionismo, que en antaño se combatió desde los púlpitos, hoy estará más presente y será el enemigo a vencer.

Una gran parte de líderes espirituales, al menos del gremio de los cristianos evangélicos, están decepcionados. No recibieron el trato que les prometieron, ni los cambios a que se comprometieron sus hoy gobernantes. Los pastores no ven partidos sólidos ni propuestas que garanticen un cambio. Su voto será para hombres o mujeres de carne y hueso y no para partidos ni mafias políticas.

De los cerca de 95 millones de mexicanos con credencial para votar en el país, aproximadamente el 12%, o sea 11.4 millones, serán sufragios de Iglesias Evangélicas.

Morena, Acción Nacional, el Revolucionario Institucional, el de la Revolución Democrática, Verde Ecologista y hasta el nuevo PES cuentan con un “voto duro”. Y otro tanto que nunca asiste a una casilla, o sea los abstencionistas. Así que los restantes serán disputados por quienes logren llegar al corazón y raciocinio de los políticamente.

Se renuevan 15 gubernaturas donde destacan Baja California, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Sinaloa y Sonora donde la presencia de protestantes representa millones de votos. En la Ciudad de México se disputarán 16 alcaldías y 33 diputaciones locales. En la capital están las sedes del 90% de las denominaciones que tienen presencia en el resto del país. Y aunque muchos cristianos otorgaron su voto a Morena a su candidato presidencial y a los diputados y senadores locales en esta ocasión será distinto a hace dos, por el descontento y decepción.

Hay entidades donde se renovarán sólo alcaldías y diputados locales como en Chiapas (123); Estado de México (125); Puebla (217); Veracruz (212) y Yucatán (106) donde también la presencia de evangélicos es considerable y pueden inclinar la balanza de manera definitiva en cualquier terreno.

Quizá donde Morena tiene un camino menos tortuoso es en la Ciudad de México, toda vez que los alcaldes de este partido y la Jefa de Gobierno han llevado a cabo acciones con las que las Iglesias, en su mayoría, son plausibles para la ciudadanía. Y a pesar de la pandemia han sabido mantener a la Ciudad en orden.

Ocho de los 9 partidos con registro a nivel nacional pueden disputarse los más de 11 millones de votos que los evangélicos pueden aportar en el 2021, sin embargo, el PES no engañará dos veces a sus electores.

Podría volver a perder el registro el Partido que liderea Hugo Eric Flores Cervantes, Encuentro Solidario (PES, por sus siglas que aluden al símbolo de la cristiandad) toda vez que, al igual que los demás partidos han decepcionado no sólo a quienes votarán por esta oferta, sino además por los líderes religiosos a quienes defraudó. En esta ocasión recibirá millones de pesos del INE pero no los mismos votos que antes. Como cuando sobrevivió amarrándose a Morena en la elección del 2008, ya que no podrá aliarse a Morena, como lo hizo para sobrevivir cuando decidieron ungir a AMLO como su candidato, con quien ya no tienen el mismo trato ni el mismo afecto.

PALABRA DE HONOR: El General Salvador Cienfuegos (artificiales) fue deportado de Estados Unidos. Acusado de mantener nexos con bandas de narcotraficantes en la Unión Americana, el militar de más alto rango en el sexenio pasado fue traído a México para demostrar que se realizará una investigación a la altura del prestigio del país, según dijo el canciller Marcelo Ebrard, no sin antes pedir que se le quitaran todos los cargos judiciales que allá tuvo. El “Padrino” tiene segunda parte.

Compartir