Oscar Moha

En lugar de que los Ministros de Culto exhorten a los funcionarios a cumplir las disposiciones sanitarias que nos obligan a guardar distanciamiento social, incluyendo a los de primer nivel como el Presidente de la República y la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que son más vulnerables por ser mayores de edad, es la oficina de Asuntos Religiosos quien invita a los pastores, sacerdotes, rabinos y demás dirigentes espirituales en México a guardar la cuarentena durante esta época.

Asuntos Religiosos de Gobernación emitió un comunicado dirigido a las más de 9 mil 500 Iglesias registradas para que se abstengan de llevar a cabo cultos, reuniones o actividades que impliquen la asistencia de fieles para evitar la propagación del Covid-19. En el documento, la oficina que supervisa las buenas relaciones entre el Gobierno de la 4T y las Iglesias invita a los dirigentes espirituales a “evitar discursos o frases discriminatorias… acerca del origen del coronavirus que no contribuyen a que la población tenga información oficial y verificada”.

En Gobernación saben que hay algunos Ministros de Culto, sobre todo del lado protestante, que no creen que la pandemia requiera la seriedad que el Gobierno le está dando y toman el “quedarse en casa” más como una orden que como la manera más efectiva de evitar la propagación del coronavirus. No todos, pero las excepciones pueden ser el inicio de un contagio masivo por zonas de alta densidad poblacional. Aparte, alentados por el Presidente de la Confraternidad Nacional de (100) Iglesias Evangélicas, Arturo Farela Gutiérrez, quien azuzó a los pastores a denunciar cualquier intento de parte de las autoridades que pretendan impedir la realización de cultos porque, dijo, el Gobierno debe justificar legalmente esta medida.

Y es que, varios pastores en sus redes sociales han mencionado que la pandemia es un aviso de Dios para detener y contrarrestar la despenalización del aborto, la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo, que las parejas homosexuales puedan adoptar y regulación del uso lúdico de la mariguana. En varias plataformas, algunos Ministros de Culto están informando a sus contactos que esta cuarentena es “un castigo” divino y una “llamada de alerta” para recapacitar y que la humanidad se pueda “arrepentir de sus malos caminos”. Se ha dado el caso de llamar al Covid-19 como “un demonio” al que sólo se le puede exterminar “con ayuno y oración”.

Más del 70% de los pastores cristianos evangélicos se mantienen exclusivamente de los dineros que ingresan vía ofrendas y diezmos que dan los feligreses. A diferencia de los sacerdotes de la Iglesia Católica, los pastores no tienen tarifas para el cobro de donativos por concepto de unir en matrimonio a una pareja, oficiar una ceremonia de 15 años, bautizar a un niño o adulto, visitar a los enfermos, o practicar otro tipo de ritos dentro o fuera de los templos, por lo que los domingos y en especial las celebraciones cristianas durante el año como la Semana Santa y la época navideña, se consideran las mejores entradas económicas del año. En esta ocasión no será así y muchos dirigentes evangélicos quedarán en la indefensión, al menos económicamente hablando.

Por ello es que los pastores están más que preocupados por la falta de ingresos económicos. El cierre de templos es el equivalente a clausurar el negocio de cualquier comerciante. Sólo aquellos que saben utilizar las plataformas y redes sociales han puesto ya un número de cuenta para que los fieles puedan hacer sus aportaciones interbancarias.

PALABRA DE HONOR: Muy grave que Veracruz siga siendo el Estado donde ser periodista es más grave que tener coronarvirus y que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez ni siquiera esté enterado. A la colega María Elena Ferral la asesinaron con la misma impunidad que a los otros 23 comunicadores durante los últimos 10 años. Hay dos más que están desaparecidos, a ver si alguien le puede informar al joven gobernador de Morena.

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