Me dueles, México Segunda parte

Hannia Novell | 25 de mayo de 2017

BITÁCORA DE GUERRA | La columna de Hannia Novell

 

Mi México está  cansado de indolencia.

 

Siento, como si fuera propio, el dolor de las madres de los desaparecidos. Me parece terrible que en pleno Día de las Madres haya sido asesinada Miriam Elízabeth Rodríguez, representante del Colectivo de Desaparecidos de San Fernando, cuyo único pecado fue tener una hija desaparecida y buscarla por sus propios medios ante la incapacidad de las autoridades, descubrir sus restos en una fosa común y dar con los responsables.

 

¿Y para qué? Para que los homicidas huyeran y la cazaran hasta dar con ella y asesinarla en su propia casa después de participar en una marcha de madres en su misma condición: madres que no se resignan, que exigen justicia y que, por lo menos, quieren saber dónde están los restos de sus desaparecidos para rezarles.
Mi México tiene  necesidad de justicia

 

Asumo también la parte de responsabilidad que me corresponde por no saber darte los gobernantes que mereces para colocarte como una nación poderosa.

 

Por creer que la democracia se limita a acudir a las urnas y no asumir un rol más activo. Por no exigir a los diputados locales y federales, a senadores, alcaldes, gobernadores y al presidente de la República, que cumplan todas y cada una de las promesas que nos hicieron en campaña.

 

Me siento culpable por no castigar con el voto a los partidos políticos que son capaces de postular a cualquiera: a Hilario Ramírez Villanueva, Layín, el alcalde de San Blas que “roba poquito” y que se dice candidato independiente a la gubernatura de Nayarit; o un futbolista en declive profesional como Cuauhtémoc Blanco, alcalde de Cuernavaca, y quien aspira a la gubernatura de Morelos; o también a una actriz como Carmen Salinas, cuyo único mérito es su popularidad.

 

Peor aún, a esos institutos políticos que llevaron al poder a Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarrington, Guillermo Padrés, Eugenio Hernández, Mario Villanueva o Andrés Granier.
Mi México tiene carencia de verdaderos líderes.

 

Me preocupa la sucesión presidencial de 2018, que precisamente por la falta de un candidato sólido, la mayoría apueste por quien promete soluciones mágicas a todos los problemas. Por quien se asume como el Mesías que nos regresará la esperanza perdida, por quien cree que tiene la “verdad absoluta”. Por quien estima que está solo frente al mundo y se victimiza al decir que todos conspiran en su contra en un complot permanente.

 

Mi querido México: no te mereces estar herido, secuestrado, carente de justicia. Como ciudadana, como comunicadora, te prometo razonar mi voto, darle al público información para que reflexione en quién depositará su confianza. Quiero, queremos darte un mejor futuro, porque si te va bien, nos irá bien a todos.

 

Debemos ser generosos contigo porque eres un país noble, bello, magnífico, nuestro hogar. Mi México, mi querido México.

 

@ HanniaNovell
Periodista, reportera y conductora. Premio Nacional de periodismo por su cobertura en Irak y reconocida por el Foro Económico de Davos, como joven líder mundial.

Pleito huachicolero

Raymundo Riva Palacio |

El presidente Peña Nieto tendría que haber estado muy bien informado del problema

El negocio del robo de combustible es un gran negocio. Todos los cárteles de la droga han expandido sus actividades criminales hacia la ordeña de los ductos de Pemex porque es lo que más dinero les está dejando. Una célula de Los Zetas, que es la organización que comenzó la ordeña de manera organizada como un negocio colateral al narcotráfico y contrabando humano, obtiene un promedio de siete millones de pesos semanales. Diariamente, en la hoy famosa zona del Triángulo Rojo en Puebla, las ganancias que obtienen las bandas criminales por ese hurto es de dos millones de pesos diarios. Tan grande es el valor de esa actividad, que Pemex reconoce que el año pasado perdió 30 mil millones de pesos por el combustible que extrajeron de sus ductos. La merma financiera para Pemex es monumental, pero el problema, que es viejo, no había sido atacado de manera abierta y enérgica como hasta este mes. La muerte de cuatro soldados derrumbó la negligencia gubernamental, que era asombrosa.

 

Tuvieron que suceder dos ataques directos a soldados en el Triángulo Rojo, la de mayor incidencia de robo a combustibles, a principio de mayo –cuatro militares murieron en uno de los enfrentamientos con los criminales-, para que el gobierno cambiara su actitud y, tomara con seriedad el combate a esos grupos criminales. La decisión del presidente Enrique Peña Nieto para que se enfrentara en forma transversal el fenómeno criminal se dio únicamente al final de todo un año de conflicto en esa zona huachicol, cuya reacción, no prevención, es la narrativa de cómo este crimen les estalló en las manos.
El presidente Peña Nieto tendría que haber estado muy bien informado del problema que se vivía, pues desde hace unos tres años promovió a quien había sido su jefe de seguridad en el gobierno del Estado de México, el general brigadier Eduardo León Trawitz, como subdirector de Salvaguarda Estratégica de Pemex, que es el área responsable de los ductos. El general Trawitz sostenía reuniones regulares con los responsables del área logística de Pemex para discutir del robo de combustible, donde había acusaciones cruzadas. Ex funcionarios que conocen de esas reuniones, recuerdan que el general afirmaba que el robo tenía cómplices dentro de Pemex, mientras que los encargados de logística respondían que era responsabilidad de los militares la vigilancia.
El alegato del general es que tenía que haber complicidad en Pemex con los criminales porque para poder ordeñar un ducto se necesitaba, a fin de evitar una explosión letal, que no estuviera transportando combustible, información que sólo podría provenir del salón de control de ductos de la empresa. Esta idea sigue permeando en el gobierno federal y se está investigando en Pemex la posibilidad de complicidad con los criminales. Pero el alegato de los responsables de logística, sobre todo en el periodo 2014-2015, era por la información que se tenía en las áreas de seguridad del gobierno poblano, que la ordeña de ductos en el Triángulo Rojo estaba avalada y, en algunos casos, controlada, por los militares. Un enfrentamiento entre soldados y policía estatal en Amozoc, uno de los seis municipios de la zona huachicolera, por el manejo del combustible robado, hizo emerger la corrupción institucional, pero el expediente se congeló por el daño que haría a la imagen de los gobiernos, pero particularmente al Ejército.
Pese a esas señales de alarma, no se hizo nada. José Antonio González Anaya relevó a Emilio Lozoya en la dirección de Pemex a principio de 2016, y entre las cosas que cambió drásticamente, fueron las acciones en marcha para enfrentar la ordeña de ductos. Canceló el proyecto de desarrollo de trazadores que estaba realizando una empresa privada mexicana, por falta de presupuesto, y también paró una negociación con una empresa colombiana que vendía un sistema que utilizaba una especie de pelotas que corrían por los ductos y que en el momento que se registrara una perforación, tapaban el orificio.
El descuido se potencia porque en el Triángulo Rojo se incrementó el desafío de los criminales este año: el 11 de febrero asesinaron al regidor de Industria y Comercio de Quecholac, en un enfrentamiento contra huachicoleros; el 9 de marzo asesinaron a tres agentes de la Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto cuando investigaban a una banda dedicada al robo de combustible; el 16 periodistas y ONGs denunciaron amenazas de muerte de huachicoleros en esa zona; el 27, los habitantes de la zona atacaron un convoy militar para evitar que se llevaran dos camioneras con combustible robado; el 26 de abril los huachicoleros atacaron un destacamento militar en respuesta a un decomiso de otros vehículos con combustible robado; y en mayo, el 3, huachicoleros y pobladores de Palmarito atacaron a militares y mataron a cuatro soldados, y tres días después, cuando los militares se llevaban otras camionetas con combustible robado, volvieron a atacar a un destacamento militar en la misma comunidad.
Sólo así reaccionó el gobierno. El presidente ordenó el envío de dos mil 500 soldados a la región, para reforzar a los 500 policías estatales enviados para combate y control en la zona huachicolera. En Pemex restablecieron las negociaciones –aunque los costos se elevaron 100% en todo el tiempo de abandono-, y el secretario de la Defensa, general Salvador Cienfuegos, a manera de reclamo, afirmó: hubieron omisiones y fallas de autoridades para proteger el combustible mexicano. Tiene razón. Este problema ya cumplió 14 años de edad, que pudrió a las comunidades y corrompió a las autoridades. Otro capítulo más de la microhistoria mexicana.
twitter: @rivapa
Discriminación en la UAM

Víctor Sánchez Baños |

PODER Y DINERO | La columna de Víctor Sánchez Baños

Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.

Ernesto Sábato (1911-2011) Escritor argentino.

 

En las grandes culturas universales, los sabios no eran las generaciones nuevas. Por razones obvias no cuentan con la experiencia suficiente para tener el conocimiento “universal”. Por ello, los ancianos eran venerados como sabios. Su experiencia es invaluable.

 

Sin embargo, algunos dueños del “conocimiento” convierten al anciano en un estorbo que tiene que ser desplazado para ocupar sus plazas o simplemente para no pagar el precio financiero del conocimiento.

 

Un viejo, de acuerdo a las páginas de los anuncios oportunos, es aquel que tenga más de 35 años. Un anciano, quien le rasca los 50 años de edad. Entonces personajes de gran conocimiento y éxito, simplemente ya deberían estar jubilados y desplazados.

 

Contradictoria la política laboral que amplía los años de trabajo para evitar el pago de pensiones, pero por otra parte no hay empleo para aquellos que tienen más de 50 años

 

Es más, desde las catedrales del conocimiento mexicano, la discriminación al viejo es cotidiano. Un caso escandaloso es el de la Universidad Autónoma Metropolita tiene varios frentes abiertos en vísperas de la sucesión de la rectoría general.

 

La cuestionada interpretación a su legislación interna respecto a que funcionarios y académicos deben dejar su cargo por cumplir 70 años, violando el artículo primero constitucional. Ante esto, por primer vez, demandaron a la UAM por discriminación por parte de Carlos Pallán, reconocido investigador que fue cesado de sus funciones honorarias de la Junta Directiva de esa Universidad por cumplir siete décadas de edad.

 

Salvador Vega, rector general y Norberto Manjarrez, su secretario general, y sus amigos enquistados en esa institución durante sus 4 años de gestión despilfarran el presupuesto y mantienen una telaraña nepotista con esposas, amantes, hermanos, hijos, primos, yernos, cuñados y amigos quienes fueron contratados en la UAM.

 

Vega no ha podido aclarar el destino de más de 253 millones de pesos, denunciado por la Auditoría Superior. Pero está más preocupado por quitar a los sabios para no ser cuestionado por sus desfalcos que debería ser investigados por la PGR.

 

PODEROSOS CABALLEROS: Dos casos que llaman la atención de esa sofisticada clase política que vive en medios de lujos producto de dinero del pueblo. El proceso de desafuero del diputado Tarek Abdalá, es acusado por el gobierno de Miguel Ángel Yunes de un daño patrimonial a Veracruz por 23 mil 158 millones de pesos y algunos centavitos. Quien lleva el análisis del expediente, el presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, Ricardo Ramírez, asegura que es tal la cantidad de información que envió Yunes, que al abrirla mucha es paja. No se trata de enviar toneladas de papeles para hacer parecer que es un asunto “choncho”. Si Abdalá se robó mil pesos o causó un daño patrimonial del tamaño que sea, debe ir a la cárcel. De acuerdo al análisis de los opositores al PRI, estiman que la responsabilidad del legislador del gobierno de Javier Duarte, cuando menos es responsable de causar daño patrimonial por 250 millones de pesos. Un mundo de dinero, al fin. *** En cambio la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, no se anda por las ramas para llevar a la cárcel a funcionarios de la administración panista de Guillermo Padrés. Con la documentación suficiente y sin abultar mediáticamente los montos, va tras los saqueadores de las arcas estatales, encabezados por el exgoberandor azul. *** Las respuestas a su enriquecimiento inexplicable del candidato del PAN a la gubernatura de Coahuila, no convencen ni a sus hijos. Guillermo Anaya, busco mediante publicidad encontrar tribunas. Le salió caro, pero en vez de acusar de difamación a quienes lo acusaron de tener una fortuna depositada en el extranjero, prefirió eludir. La verdad es que necesitamos que estos casos tengan vista, ganen o pierdan, el MP. En época de elecciones conocemos a nuestros políticos.

 

AL FINAL DE CUENTAS: Fitch Ratings aumento la calificación del gobierno del panista Enrique Reina, en San Luis Río Colorado, Sonora, al mejorar el ahorro interno, mantener una posición de liquidez fuerte, la cual se refleja en un fortalecimiento en la disponibilidad de efectivo líquido como en el descenso de los niveles de pasivo circulante y no incrementar el pasivo, que se ubica en 107.6 millones de pesos.

 

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: Once empresas de León, Guanajuato, entidad gobernada por Miguel Márquez, recibieron el distintivo ambiental 2017 del Ayuntamiento por sus prácticas en pro del medio ambiente. Ahorro de energía, disminución en emisión de combustibles, manejo responsable de residuos y baja en consumo de agua están entre las principales acciones de estas empresas. Laura Muñoz, representante de Botas Caborca, que obtuvo el distintivo oro, resaltó que estas acciones además de contribuir con una mejora ambiental se traducen también en ahorros, por lo que llamó a otras empresas a implementar estas medidas.

 

poderydinero.mx

vsb@poderydinero.mx

@vsanchezbanos

 

 

Hablemos de veneno, hablemos del rencor

Rebeca Pal |

RELATOS INCONSCIENTES | La columna de Rebeca Pal

 

Es una emoción humana que puede llevarnos a un estado que compromete nuestra salud física y emocional. Son pensamientos que coexisten con el rencor y  nos generan sentimientos de odio hacia otra persona. Uno de los mayores problemas del rencor es que aunque el estímulo o la persona que nos lo haya generado, ya no se encuentre presente en nuestra vida, seguirá teniendo ecos con un impacto negativo que nos hará volver a experimentar el dolor, recordar lo sucedido y, emocionalmente, volver a vivir la angustia, el dolor y/o la frustración.

 

Ante ciertas experiencias que resulten dolorosas, injustas y que generen heridas psicológicas y emocionales, como pueden serlo el maltrato, la humillación, la infidelidad, el abuso, etc…, es imposible no crear sentimientos que nos conduzcan al rencor. Si hablamos a corto plazo, son sentimientos válidos porque no son patológicos (no son extremistas. Recordemos que el enojo es un sentimiento sano, la ira no) y nos ayudan a preveer una situación similar, o para alejarnos de situaciones en la que nuestra salud emocional se vea comprometida o para poner distancia a las personas tóxicas que busquen contaminarnos con sus acciones y/o actitudes. Si pasado el tiempo, la intensidad de los sentimientos es la misma, significa que pasamos de tener una reacción adaptativa a una disfuncional y aquí es cuando tenemos que prestar atención.

 

Son muchos factores los que hay que contemplar para entender cómo es la lesión y en qué áreas se manifiesta. El rencor es un regenerador de heridas y mientras éste se encuentre presente en la persona, la herida no puede sanar. El odio, la amargura y la aversión rompen nuestra estructura biológica y sufrimos de alteraciones físicas que tienen origen en problemas emocionales no resueltos. Somatizamos el rencor y nos enfermamos.

 

Se extiende de forma tóxica por nuestro cuerpo teniendo como consecuencias: dolores de cabeza, presión alta, indigestión, tensión muscular y calambres. Por eso es muy importante que nosotros seamos quienes tengamos el control de nuestros sentimientos y no el rencor. Pensar en venganza genera que el cerebro libere toxinas que afectan el sistema cardiovascular, digestivo y nervioso.

 

¿Cuál es la cura para acabar con el rencor? Saber perdonar, ponerle límites a la emoción y no aferrarnos a ella porque sólo genera sufrimiento adicional al dolor original. Pensar en lo sucedido una y otra vez, hacerse las mismas preguntas que no tienen respuesta y contar la misma historia sin parar, es como mejor se alimenta el rencor. Es mejor que elijamos ideas que nos den las herramientas óptimas para transformarlo y exteriorizarlo sin afectar a otros y mucho menos a nosotros mismos.

 

“No nos perturban las cosas, sino las opiniones que de ellas tenemos” Epicteto.

 

 

 

López desatado

Luis M Cruz |

PENTAGRAMA | La columna de Luis M Cruz

1. Una paradoja que recorre el país es que quizá nunca se imaginó Andrés Manuel López Obrador que en su tercer intento por llegar a la Presidencia de la República tendría tanta ayuda como la que ha recibido de sus propios adversarios. Pareciera tener teflón, dicen, pues mientras más le tunden, más sube en las encuestas, si bien no tanto como para ser inalcanzable.

 

2. El líder de Morena anda desatado por ello. Realiza actos de campaña anticipada sin que las autoridades electorales se atrevan a llamarlo al orden o imponerle las sanciones que la ley prevé para quien se posicione ante los electores sin que el proceso electoral respectivo haya siquiera iniciado. Por igual le suena a unos y otros, descalifica a todos sus adversarios, quienes “no crecen” en las encuestas, dice, ni tienen la estatura para medirse con él. Ello le envalentona para promover candidaturas “Juanito” por todos lados, en donde él es quien hace la campaña por cuenta de quien resulta postulado, como lo fue Cuitláhuac García en Veracruz o es el caso de Delfina Gómez en el Estado de México. Es obvio y notorio que se mira más al señor López en la campaña mexiquense de Morena, que a la señora Gómez.

 

3. Las encuestas en esta entidad, en donde ha concentrado toda su energía, muestran que la competencia es cerrada entre dos, Alfredo del Mazo, quien se mantiene con la ventaja, pero la brecha se achica, y Delfina Gómez, la candidata “Juanita”, quien va alcanzando al candidato oficial en el orden de los 25% (Del Mazo con 25.34% y Delfina con 24.56%, menos de un punto de diferencia), lo que significa un empate técnico. Estos datos consideran aún un 17% de indecisos, con un 39% de negativos para el PRI frente a sólo 13% de Morena, lo que haría pensar que es mayor la probabilidad de que Delfina crezca.

 

4. Si de hacer campaña se tratara, parecería entonces que el proverbial señor López ganaría la elección presidencial, si ésta tuviera lugar hoy. Este es quizá el punto débil de toda la cuestión, que las elecciones presidenciales no serán ahora, pero López Obrador ya se siente ganador y actúa como si hubiera llegado a Los Pinos, ofreciendo dones, perdonando vidas y otorgando puestos.

 

De esta perspectiva en la que se atribuye la mayoría presidencial viene que todo lo que sucede en política es traición o complot, es decir, la unión de los contrarios para contenerle o derrotarle; no considera siquiera que los demás también pueden competir en una contienda que todavía no ha empezado, lo que habrá de ocurrir en los primeros días del próximo septiembre. Cualquier otra idea, por ejemplo, el planteamiento del frente perrepán que ha operado varias veces como un eficaz recurso para ganar elecciones, merece ser descalificado porque osaría enfrentarlo.

 

5. Una reciente entrevista con Jorge Ramos para Univisión le retrata al natural: autoritario, unipersonal, lo que decide es lo correcto; si bien se muestra ambigüo pues no da tinta respecto de su posición ante temas como el aborto, eutanasia, derechos de la diversidad y aspectos de equidad de género, entre otros llegando realmente a ser percibido como un izquierdista de derecha. Tampoco es muy sólido en sus visiones de la economía, no dice cómo podría desarrollar el país y competir en un mundo cada vez más incierto, volátil y con tendencias proteccionistas, centrando todo su parque en la revancha, el “ya basta” a la corrupción y el incremento a los subsidios sociales. La cuestión es que le siga operando el esquema de la “profecía autocumplida”, en la que todo se le acomode para que él siga avanzando. Si hemos de creerle a las encuestas, en poco más de una semana, tras los comicios en el Estado de México, habremos de conocer hasta dónde le puede alcanzar la estrategia adelantada que sigue.

 
Pentagrama es un espacio de opinión y estudio de la realidad, en el que se analizan, con enfoque prospectivo, los hechos de la política y del acontecer legislativo.

El monstruo es del PAN y Peña

Maria Idalia Gomez |

OBJECIÓN | La columna de María Idalia Gómez

Hace 25 años, en 1992, se integró un grupo de inteligencia y operaciones llamado Grupo de Protección de Instalaciones Estratégicas. En él confluían todos los funcionarios que contaban con este tipo de infraestructura, como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. Lo encabezaba el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

 

No fue el único de los grupos especializados que se crearon entonces y que funcionó hasta la llegada al gobierno de Vicente Fox, que perdió su visión y dinámica, pero que de plano desaparecieron con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

 

Durante siete años se reunieron cada 15 días. Se hizo un diagnóstico y se siguió un método de trabajo muy puntual y exigente, en el que participaban también la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional; así como la Procuraduría General de la República (PGR).

 

Una de las amenazas que este grupo de trabajo detectó fue el robo de combustible. No en las dimensiones que ahora existen, pero suficiente para considerarlo una amenaza. Una de las funciones de la inteligencia es advertir una amenaza antes de que crezca y se convierta en riesgo.

 

Lo primero que hicieron fue negociar con el Sindicato de Pemex, para que ya no se hiciera cargo de la seguridad exterior, porque no sólo se reportaban robos de material internamente, sino que desde sus posiciones podían controlarlo todo.

 

Tardaron prácticamente un año en conseguirlo. Sostuvieron mesas de trabajo en las que participaban el sindicato, los directivos de la paraestatal y el Cisen, en ese entonces representado por el almirante Wilfrido Robledo, creador de estos grupos especiales.

 

La seguridad entonces se colocó en manos de agentes privados, y como complemento el Ejército y la Marina. El área de inteligencia que operaba desde Pemex debía reportar al Cisen todas las anomalías que detectara, en este caso la baja de presión en los ductos, que significaba una toma clandestina, además de contar con personal encubierto, lo que permitía tener información que era procesada y hasta el año 2000, se logró identificar responsables, la mayoría de ellos empleados de la paraestatal que sabían cómo hacer las perforaciones en los poliductos y también cuándo debían conectarse, y sus cómplices. El delito no creció, por el contrario, se desarticularon varios grupos y redes.

 

La información de inteligencia permitía comprender los patrones de conducta, establecer vínculos y diseñar estrategias de reacción y, principalmente, de prevención.

 

Uno de los ductos que más era vigilado se ubicaba en Puebla, porque se encuentra en la superficie, lo que le hacía muy vulnerable, le seguían Veracruz, Tamaulipas y varios estados del centro del país.

 

En el gobierno de Vicente Fox, este grupo especializado dejó de reunirse con periodicidad, luego dejaron de asistir los responsables y enviaban a sustitutos. El resultado es que ya no había información de inteligencia. Creció el robo de combustible, a tal punto que comenzaron a robarse petróleo de los oleoductos, producto que lograron colocarlo en Texas, en donde se descubrió el caso y fueron sometidas a juicio varias empresas.

 

En México, ninguno de los grupos criminales que participaron en esa operación fueron detenidos. En 2004 se reportaron 110 tomas clandestinas, para el fin del gobierno eran 134, pero 70 en oleoductos, a través de las cuales se robaron petróleo. Calderón comenzó 2007 con 146 tomas clandestinas para el robo de combustible y 150 de petróleo. En 2011, alcanzaron mil 45 tomas de combustible y 279 de petróleo.

 

La pérdida sólo del producto en la gestión de Calderón se consideró histórica en más de 25 mil millones de pesos, sin considerar la pérdida de mercado y la reparación de daños, además del costo de la seguridad.

 

En los últimos 12 años Pemex ha pagado cinco mil 30 millones de pesos al Ejército y a la Marina para la vigilancia de sus instalaciones, entre ellas los ductos.

 

Pero la empresa productiva del Estado ni es más segura ni han disminuido los robos, por el contrario. En el gobierno de Peña tampoco se restablecieron los trabajos de inteligencia coordinados.

 

En estos cinco años prácticamente se abandonó toda la estrategia y sólo se compraron equipos muy caros de vigilancia a empresas israelíes y americanas. No sirvieron. En ninguno de los tres últimos gobiernos se escucharon a los expertos. El poder criminal de estos grupos los rebasó, ellos crearon el monstruo ahora llamado huachicol.

 

@Gosimai

 

Son más de dos décadas de explorar en el periodismo desde un enfoque de seguridad nacional.

¿Importa un acuerdo político nacional?

Juan Antonio Le Clercq |

RAZÓN PÚBLICA | La columna de Juan Antonio Le Clercq

Durante los procesos de transición a la democracia en Europa del Este fue común el surgimiento de frentes de salvación nacional, movimientos político-sociales o aquellos capaces de integrar a personas de muy diversa ideología, desde el marxismo reformista, social-democracia, neoliberalismo y nacionalismo en un proyecto común para la construcción de instituciones democráticas y de mercado después del derrumbe del comunismo.

 

Conforme se cumplió la meta de instaurar  regímenes democráticos y sistemas de económicos de mercado, se erosionó la cooperación para dar lugar a competencia entre partidos con agendas programáticas mucho más definidas.

 

Los líderes del PAN y el PRD desempolvaron la idea de frentes de salvación nacional, pues al parecer esa es la lógica de la convocatoria de Alejandra Barrales y Ricardo Anaya para conformar una gran alianza nacional hacia 2018.

 

A pesar de que se coincida en la necesidad de acuerdos que sumen partidos y ciudadanos ante la crisis nacional, predominan los intereses particulares, como evitar que Morena siga desangrando al PRD o limitar el margen de maniobra de los precandidatos en el PAN.  Era de esperar que Andrés Manuel López Obrador atacara el llamado a conformar la alianza, calificando a los aliancistas como “un frente único de lambiscones y paleros que están engañando al pueblo”. También era previsible que Enrique Ochoa, cuyo partido compite electoralmente en alianza con el PVEM y el PANAL, organizaciones que no son necesariamente sinónimo de prestigio político, cuestionara las alianzas bajo el argumento de que el PAN y PRD se saben derrotados, no pueden ganar elecciones solos o “detener la oscura caverna de populismo autoritario que representan Andrés Manuel López obrador y Morena”.

 

La idea de una gran alianza ha recibido críticas también al interior del PAN y PRD por quienes entienden que estos partidos tienen programas contradictorios, compromisos sociales incompatibles y que la decisión de Anaya y Barrales es resultado más de sus propios intereses personales que de consensos partidistas.

 

Entre los ciudadanos, especialmente en redes sociales, la idea también ha generado rechazo ante la profunda desconfianza hacia los partidos o por simpatía en una coalición de las izquierdas.

 

Hay razones para desconfiar del llamado a conformar una gran alianza, primero porque responde claramente a la agenda de intereses de Barrales y Anaya, este último presidente panista y precandidato a la Presidencia por su partido.

 

Segundo, porque la forma en que se hizo pública la propuesta y la reacción de sus correligionarios evidencia que no tienen ni siquiera garantizado el respaldo al interior de sus propias organizaciones. Tercero, porque no presentaron un esbozo del contenido del proyecto de nación común, ni perfilaron las bases para una candidatura común o una colación de gobierno. Porque los partidos tienen una enorme deuda con la sociedad mexicana y esto no se resuelve simplemente con llamados a la unidad, depende de propuestas relevantes, compromisos verificables y de mucha transparencia y rendición de cuentas. La reacción política y en redes ante el llamado a conformar una gran alianza, pone también en evidencia que nos cuesta entender la relevancia de cooperar y construir acuerdos en la política nacional.

Seguimos una lógica todo o nada o de enemigos irreconciliables. Enfrentar la crisis de seguridad, violencia e impunidad pasa por acuerdos políticos de largo plazo. Lo relevante es el contenido del acuerdo, los compromisos de fuerzas políticas hacia los ciudadanos y la existencia mecanismos para la de rendición de cuentas. No cualquier acuerdo vale, ya lo vivimos en los vicios del Pacto por México.

 

Sin responsabilidad y voluntad para cooperar entre los actores, de disposición a formar alianzas y coaliciones plurales, vamos a seguir perdiendo a México.

 

@<ja_leclercq
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Hay que salvar al capitalismo de los capitalistas

Mauricio Gonzalez Lara |

PERDIDO EN EL SIGLO | La columna de Mauricio González Lara

La ola de escándalos de corrupción corporativa que han sacudido al mundo en días recientes, y que han involucrado una operación que se extiende a través de varios países y sectores, ha reavivado el escepticismo ante el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). ¿Realmente es posible que las grandes empresas se comprometan con la responsabilidad social o estamos condenados a que sea un discurso mercadotécnico que se agota en el mero lavado de imagen?

 

Lamentablemente, la mayoría de las empresas aún piensa que la RSE se limita a donar dinero para una fundación, conseguir el distintivo del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), obtener el visto bueno de Great Place to Work, ahorrar energía o aparecer con un cheque en el Teletón. Todas estas acciones, por loables que sean, no significan nada mientras las instituciones no asuman que la RSE debe ser parte integral de su esquema de toma de decisiones. La única manera de garantizarlo es interiorizándola como lo que es: una cultura de gestión orientada a conectar directamente a la organización con el desarrollo de la sociedad a través del bienestar de sus miembros, el respeto al medio ambiente, una relación productiva con su comunidad, y en especial, ética en la toma de decisiones. El grueso de las compañías despliega prácticas aisladas en los primeros tres campos a la vez que tienden a cerrar cualquier posibilidad de escrutinio en el cuarto.

 

Los consumidores son cada vez más demandantes. La discordancia entre el mundo de fantasía creado por la ligereza con la que se ostentan los distintivos y la realidad percibida por la opinión pública plantea un riesgo peligroso: desvirtuar la conveniencia de ser socialmente responsable y descalificar todo esfuerzo de RSE como una acción de relaciones públicas. Tal descrédito podría avivar una postura que aún existe entre algunos empresarios conservadores, quienes visualizan a la RSE como un mero precepto ético consistente en “portarse bien” frente a la sociedad, o como “buenos deseos” ajenos a la rentabilidad y la generación de valor. Craso error: más allá de una sencilla lógica virtuosa –no hay empresa triunfante sin sociedad exitosa-, invertir en RSE equivale a comprometerse con esfuerzos que tarde o temprano nos serán redituables económicamente (fortalece la imagen y lealtad de marca, sintoniza a la organización con el proceso globalizador, atrae talento, entre otras virtudes).

 

No importa qué tanto inviertan las empresas en sus fundaciones, o la cantidad de dinero que destinen a programas de beneficencia, si una empresa no es transparente en todos sus procesos, el consumidor terminará por cobrarle la factura de su opacidad. Quizá algunas compañías puedan pagar ese costo y sobrevivir en el corto y mediano plazos, pero cuesta trabajo pensar en una marca capaz de subsistir en el largo plazo con una mala reputación. A veces el pesimismo nos confunde. Cierto: los numerosos escándalos corporativos son una gigantesca causa de preocupación, pero no se pondera que la opinión pública no se hubiera ocupado esos desaseos sin las crecientes demandas de transparencia por parte de la sociedad. Es por eso que debemos colocar a la RSE como un tema central en el debate empresarial, alejándola de discursos cursis y distintivos fatuos, y acercarla, en la medida de lo posible, a una rigurosidad sistemática. De lo contrario, existe un peligro. Como ya hemos comenzado a ver en algunos países, el libre mercado podría enfrentar severas trabas en el futuro frente a una populista que, si bien equivocada, nace de un reclamo legítimo: la falta de transparencia de un libre mercado sin contrapesos y mecanismos de transparencia. Se trata, en síntesis, de salvar al capitalismo de los capitalistas.

 

 

 

Suicidio: Un problema no solo de famosos, sino de todo el mundo

Eduardo Penafiel |

CENTRAL VIGILANTE | La columna de Eduardo Peñafiel

Sucedió una vez más. Otra figura del medio artístico, con mucho talento y con una voz que llega una vez cada muchos años, se quitó la vida. Al terminar un concierto en la ciudad de Detroit en Estados Unidos, Chris Cornell llegó a su cuarto de hotel y al poco tiempo se colgó en el baño y murió. Tenía 52 años.

 

Soy una persona a la que le gusta mucho la música y el suicidio parece un fenómeno que se repite mucho entre músicos: Ian Curtis de Joy Division se colgó del tendedero de la cocina de su casa en 1980. Tenía 23 años. Kurt Kobain de Nirvana, se dio un tiro en la cabeza en 1994. Tenía 27 años. En 1997 Michael Hutchence de INXS, murió por asfixia en un cuarto de hotel. Tenía 37 años. Y no nada más son músicos, también están artistas (Pedro Armendáriz), toreros (David Silveti),  deportistas (Aaron Hernandez de los Patriotas de Nueva Inglaterra) y demás personalidades. Basta con escribir en la caja de búsqueda de Google “Artistas muertos por suicidio” para ver la cantidad de nombres que aparecen.

 

Cuando un suicidio aparece en los medios, la noticia pesa y da mucha tristeza para quienes conocían al artista o a la personalidad. Pero para aquellos que no la conocen, la nota se vuelve una más de las que ocupan un espacio en un periódico o portal de noticias.

 

Pero el suicidio es un fenómeno que se da a nivel mundial y no solamente está reservado para grandes artistas, famosos o celebridades. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, representa el 1.4% de los decesos a nivel mundial que se traduce en más de 800 mil muertes cada año.

 

Y aquí está el detalle más alarmante: Se dice que por cada persona que se suicida, existen otras 20 que lo intentan. Con esta cifra podríamos decir que cada año 3.2 millones de personas piensan suicidarse y el 25% de ellas tiene éxito. Además a nivel mundial, el grupo de edad en donde más se manifiesta el suicido es en jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad.

 

En nuestro país entre 1990 y el 2012 se duplicó el número de intentos de suicidio y depresión para ese grupo, con jóvenes entre los 15 y los 29 años siendo los más afectados. Es difícil contar con cifras oficiales más actuales ya que el último reporte estadístico por parte del INEGI acerca del tema fue publicado en el 2013. Pero las cifras van en aumento y de acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública, el suicidio es hoy la tercera causa de muerte entre los jóvenes, sobretodo en aquellos que se encuentran entre los 15 y 19 años.

 

Una serie que trata este tema es “Thirteen Reasons Why” de Netflix, en donde durante 13 episodios una niña de 17 años narra los eventos que influyeron y la llevaron a quitarse la vida. Existe controversia alrededor de la serie, con medios y conservadores argumentando que se exponen temas sensibles que le dan ideas a los jóvenes. La realidad es que parece más una llamada de atención a instituciones educativas, padres y niños acerca de cómo lidiar con el tema.

 

La OMS ha hecho un llamado a todo el mundo para atender este problema, pero resulta complicado ya que aunque algunas veces está relacionado con el uso de drogas y alcohol, el suicidio puede ser el resultado de factores sociales, culturales, psicológicos y hasta genéticos.

 

Bullying, depresión, cinismo, experiencias traumáticas, culpabilidad. Solo algunos aspectos que se manifiestan todos los días pero que muchas veces pasamos por alto.

 

Mientras vivimos inundados con noticias de inseguridad, homicidios, secuestros, corrupción y demás temas cotidianos, un suicidio sucede cada 40 segundos en el mundo.

 

Lo mejor que podemos hacer es influir de manera positiva en el comportamiento de las personas, algo que ayuda de manera directa a la salud de quien puede padecer síntomas o deseos de quitarse la vida.

 

Habla. Escucha. Infórmate. Actúa. Nunca es tarde.

 

 

Nada será igual

J. S Zolliker |

REALIDAD NOVELADA | La columna de J.S. Zolliker

Detesta el café del salón de profesores. Es soluble, corriente y siempre está quemado. Sin embargo, se sirve un buen tanto en uno de esos pequeños vasos desechables de cartón antes de llegar al aula. Lo nota de inmediato: no hay lugar vacío y los alumnos lo esperan sentados en silencio, como al acecho. Todo girará sobre el tema en que se supone es especialista: el terrorismo. Y es que hace un par de días, hubo un nuevo atentado en Manchester, en el Reino Unido, en un concierto donde las víctimas fueron niños y adolescentes.

 

Hay un grave problema moderno, aseveró antes de que nadie pudiera levantar el brazo. La gente ya se dio cuenta del impacto personal negativo que puede tener sobre su entorno, de forma completamente individual. Aún no sabemos ni todas las preguntas ni todas las respuestas, pero para dimensionar, imaginen que de pronto una mosca se da cuenta que se puede convertir en un alacrán que camina sobre los testículos de una sociedad que se encuentra cuadripléjica.

 

Ante el silencio atónito del grupo, bebe con desagrado un poco de café y continúa: El problema es que no podemos resolver fácilmente este asunto, ni como grupo ni como país ni como sociedad. El ejemplo claro es la película El padrino —les aleccionó—:  antes la mafia actuaba de forma jerárquica. Lo que el “Don” mandaba, hacían todos. Ahora, el crimen organizado ha mutado en células más o menos independientes que siguen sus propias metas y sólo tienen que entregar resultados: dinero. Entonces han dejado el contrabando, y ahora se dedican al robo de combustible, a la piratería, a los secuestros, al cobro de piso y…

 

—¿Y eso qué tiene que ver con el ataque terrorista del concierto de Ariana Grande? —le interrumpió un estudiante imberbe, con denotada impaciencia.

 

Así, igualmente, –contestó hacia todo el auditorio– ha sucedido con el terrorismo. Ahora funciona con células independiente, matriciales, más o menos independientes. Es decir, ya no se necesita un gran chiflado yihadista jefe público que tenga que enviar terroristas desde Medio Oriente, con una buena cantidad de dinero y un blanco definido para generar horror con una operación gigantesca llevada a cabo en eventos sumamente televisados.

 

El asunto está, en que ahora, con la aceleración de las comunicaciones, la fragmentación del todo y a la vez, la capacidad de viralizar contenido en las redes sociales y medios, ahora sólo necesitan de un único trastornado solitario, nacido en ese país, que tenga acceso a un poco de internet y algunos materiales de ferretería y farmacia. Suena cabrón. Y lo es.

 

–¿Por eso no están funcionando los cuerpos de inteligencia como la CIA y el Scotland Yard? —le preguntó una alumna sentada en primera fila.

 

—No lo sabemos —le contestó con seriedad—, recordemos que un conocido axioma de los servicios de inteligencia, dicta que los éxitos son completamente mudos y los errores, son absolutamente escandalosos…

 

El grupo se quedó en silencio. Ya nada será igual –continuó–: debemos asimilar que el terrorismo será parte de nuestra cotidianidad. Que así como nos puede suceder un accidente fatal en una autopista, nos puede tocar ser víctimas del terrorismo en un concierto, un supermercado, una esquina cualquiera. Y hasta que así lo comprendamos, no dejaremos de ser vulnerables al fanatismo religioso. Entendámoslo: nada será igual.

 

@Zolliker
J.S. Zolliker le roba a la realidad una licencia para novelar diversas situaciones, muchas veces cómicas y otras tantas agrias, violentas y crudas.

El surrealismo de la CDMX

Diana Loyola |

C’EST BEAU LA VIE! | La columna de Diana Loyola

Empieza la semana, llega el lunes sin pedir permiso y nos abrasa con sus brazos de fuego, el calor es sofocante apenas entrada la mañana. El tráfico aletargado, atontado, semidormido. Arden los ojos por la contaminación y por tanto sol. Las hojas de los árboles parecen salidas de un cuadro, inmóviles por la falta de viento y brillando escandalosas en verdes luminosos. La nata de aire sucio que flota sobre la Ciudad es de un blanco amarillento, fea, espesa. Encuentro triste ir sola en un auto rodeado de autos con personas solas, somos mil autos con mil personas. De pronto un microbús con unos 40 pasajeros a medio derretir. Pienso en el transporte público climatizado que hay por todo el primer mundo. Nos siento tan ajenos y tan lejos de eso.

 

Escucho en la radio a la Secretaria del Medio Ambiente de Ciudad de México, Tanya Müller. Me siento en la dimensión desconocida, escucho la entrevista sin conectar lo que dice la Secretaria con la realidad que veo, que huelo, que experimento. Han sido muchos días de contingencia sin lograr reducir la mala calidad del aire. “En estas fechas es normal que el ozono aumente, como pasa en Los Ángeles y otras ciudades en el mundo. Las medidas de este Gobierno son responsables. Se renovó el parque vehicular de los camiones de basura. Las reformas y medidas que tomamos hoy se verán reflejadas en algunos años. La foto que pusieron en mi cuenta de twitter es de principios de este año, para que vean que también tenemos días buenos en CDMX. Ha sido la contingencia más larga en las últimas dos décadas, pero en otros años para estas fechas ya se habían tenido más contingencias”, palabras más, palabras menos, es lo que escucho de la Señora Müller, quien para rematar recomienda usar algunas apps para monitorear la calidad del aire -en un país donde sólo un pequeño porcentaje de la población cuenta con un celular inteligente-, y asegura que “se puede realizar actividad física por la mañana, sólo se suspende de 13  a 19 horas”. ¡¿Cómo?! Hemos vivido engañados los últimos veinte años, ¡sí se puede hacer ejercicio antes de la una de la tarde en plena contingencia!. Mi confusión aumenta, debo vivir en Ciudad de México pero en una dimensión paralela, donde la realidad es otra. Apago la radio.

 

Continúo mi camino y me topo con un taxi viejo, destartalado, triste y sin usuarios en el interior. A mi derecha un autobús lleno de personas acaloradas, buscando la mínima brisa que entre por las pequeñas ventanas. Vuelvo a pensar en la ineficiencia de nuestro transporte público. Busco opciones para no usar el auto mañana, si quiero irme en transporte necesito salir al menos una hora antes para llegar a tiempo y cargar un abanico si no quiero fundirme en el intento.

 

Me entra la nostalgia, recuerdo los autobuses franceses, con calefacción y aire acondicionado, con lugares especiales para sillas de ruedas y carriolas, con rampas automáticas y choferes entrenados para ayudar a subir a los usuarios en silla de ruedas, con horarios fijos y confiables. Si los políticos no robaran tanto, tal vez nos alcanzaría para soñar con transportes así. Se me antoja viajar en tren, es rápido, agradable y cómodo, pero en México la cultura del tren de pasajeros permutó en viajeros de autobús, que también pueden ser agradables y cómodos, pero no tan rápidos. México y sus decisiones y sus consecuencias.

 

La temperatura continúa aumentando conforme el asfalto se calienta con la inclemencia del sol, recaigo en la belleza de un parque limpio que languidece en el sopor de la mañana, un hombre con un carrito repleto de mangos maravillosos, una niña de trenzas de la mano de su mamá con un andar ligero y apresurado. Sin mucha conciencia sonrío, me siento bien, con todo, amo esta ciudad. Los contrastes y polaridades en México son increíbles. Pienso en Breton cuando dijo que México es el país más surrealista del mundo. Yo creo que sí.

 

@didiloyola

 

 

 

 

El malestar

Raymundo Riva Palacio | 24 de mayo de 2017

Con sus acciones, el presidente Peña Nieto se enfrentó y se enemistó con sus aliados tácticos

MuertosPeriodistas

 

1ER. TIEMPO: El cálculo totalmente errado. A mediados de diciembre hubo una reunión en Los Pinos con los directores de Comunicación Social del gobierno. Uno de los anfitriones fue Rodrigo Gallart, responsable de opinión pública en la Presidencia, quien ante la preocupación de algunos comunicadores sobre la reacción que podría haber como resultado del gasolinazo al arrancar el año, respondió que no se preocuparan, que estaban claros que habría una molestia durante unos días, pero que en una semana se disiparía. La instrucción fue que descansaran sus vacaciones, Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. En el epílogo del 2016, la molestia ciudadana ya se había convertido en indignación. El gasolinazo, minimizado por el joven con lentes de lechuza, era una catástrofe social. Todavía hoy, cinco meses después, sigue siendo uno de los temas de mayor conversación de los mexicanos, según las encuestas, y la ola de malestar que sepultó las posibilidades del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, de aspirar a la candidatura presidencial. No fue el único que pagó por la mala lectura de los que se supone son expertos en Los Pinos. El gasolinazo le quitó 15 puntos porcentuales en las preferencias electorales al candidato del PRI a la gubernatura del estado de México, Alfredo del Mazo, y su partido perdió 20% de identificación partidista. El daño, de acuerdo con estrategas de Del Mazo, fue brutal para el candidato. Pero esa ha sido la historia fatídica del sexenio, donde el principal afectado por el mal análisis y peores recomendaciones de decisión ha sido el presidente Enrique Peña Nieto, quien registró esta semana una leve mejoría en la aprobación de su gestión. Sin embargo, no hay nada qué celebrar. Ocho de cada 10 mexicanos desaprueban su gestión, que es una cifra constante desde hace dos años y medio. El enojo contra Peña Nieto también afecta a Del Mazo, quien en una semana y media juega la gubernatura con la candidata de Morena, Delfina Gómez, en una contienda cerrada, empatada hasta hoy en las encuestas, pero con 19% de los mexiquenses que no quieren responder las preguntas. Toda una biografía política contra una maestra, hija de albañil. Aparato político contra malestar. Sobre esas líneas se definirá el poder en Toluca.

 

2O. TIEMPO: En México, los periodistas no tienen quién los defienda. Las presiones externas son inéditas, inusitadas. La mala memoria y la ausencia de contexto no ubican en su dimensión real que 186 corresponsales extranjeros en México, hayan exigido al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto seguridad para los periodistas mexicanos, desafiando incluso al poder que podría reclamarles el porqué se entrometen en asuntos de política interna. Por mucho menos en el pasado, corresponsales extranjeros se han metido en problemas con Los Pinos y la Secretaría de Gobernación. Ahora no. El diario The Washington Post publicó un editorial institucional donde pedía al presidente mexicano que frenara las agresiones y los asesinatos a los periodistas. Nunca antes se habían dado estas expresiones de reclamo a un gobierno mexicano por el alto número de víctimas en el gremio periodístico. La reacción de los periodistas no es lo único que ha venido del exterior como llamada de atención al gobierno. La embajadora de Estados Unidos en México, Roberta Jacobson, ha expresado la preocupación de su gobierno por el asesinato constante de periodistas, y el secretario de Estado, Rex Tillerson, aprovechó unos minutos de la conferencia de prensa junto a los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, tras un encuentro para discutir comercio y seguridad, para condenar el crimen del fundador de Ríodoce, el semanario de Sinaloa, Javier Valdez Cárdenas. El presidente Peña Nieto respondió con retórica y la Secretaría de Gobernación con planes para prevenir la violencia, después de 20 periodistas muertos en lo que va del sexenio. No es suficiente. La propaganda, tan proclives a hacerla, no resolverá el problema de la violencia con los periodistas y es lo que están observando en el mundo. La violencia contra la prensa y los periodistas se ha socializado internacionalmente y las cancillerías del mundo están recibiendo informes de sus embajadas en México. Al gobierno le parece un tema vinculado meramente a la seguridad, porque esa es la respuesta que está dando. Es mucho más que eso. Se trata de las libertades, de la democracia, de los valores humanos. Aquí eso puede ser sólo palabrería, pero en el mundo son cosas que se toman muy en serio y se actúa política y diplomáticamente cuando hay excesos.

 
3ER. TIEMPO: La polarización se encuentra en la sala de la casa. ¿Qué pensarán los políticos? ¿Qué pueden hacer lo que se les ocurra sin que haya consecuencias? ¿Qué pueden forjar pactos y luego romperlos? Las campañas para gobernador en el estado de México son un ejemplo. Había un acuerdo tácito entre el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y el líder del PAN, Ricardo Anaya, para que juntos, cada quien con sus candidatos, frenaran a Morena de Andrés Manuel López Obrador. Pero todavía no arrancaba la campaña cuando decidieron en el gobierno inyectar un antídoto a la candidata panista, Josefina Vázquez Mota, que aparecía muy bien colocada en las encuestas preelectorales. Entonces, apareció en la prensa que el gobierno le había dado 900 millones de pesos a su ONG para apoyo a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, con lo que la descalificaron como opositora independiente. Anaya respondió. Cambió de dirección sus misiles y no ha dejado de lanzarlos contra el PRI y su candidato Alfredo del Mazo, recordando la corrupción y el mal gobierno del presidente Peña Nieto, la rampante inseguridad y el mediocre crecimiento. El gobierno también torpedeó la posibilidad de una alianza del PAN con el PRD, y cuando el PRD aceptó no ir junto con los panistas a cambio del apoyo federal en las elecciones del próximo año en la Ciudad de México, buscó que el conductor más popular y creíble en la televisión, Javier Alatorre, fuera su candidato. Las encuestas que mandó hacer el PRD para medirlo, fueron asombrosas. No había nadie que pudiera arrebatarle la victoria. Entonces, el presidente y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, trabajaron para presionarlo y que no aceptara ser candidato, lo que finalmente sucedió. Todo lo que Peña Nieto deseaba desde un principio, la unión de fuerzas para frenar a Morena, lo saboteó el propio gobierno federal. Con sus acciones se enfrentó y se enemistó con sus aliados tácticos y los eliminó como potenciales competidores en el estado de México. Con ello favoreció a la candidata de Morena, Delfina Gómez, y convirtió una elección entre cuatro, a una entre dos, con una polarización política creciente y acompañada del malestar ciudadano. Ningún escenario mejor se podía encontrar… quien compita contra Peña Nieto y el PRI. Buena estrategia desarrollaron, sin duda, pero para sus adversarios.