Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Hablando de casos legales, resulta que si bien es cierto que la exsecretaria Rosario Robles no tiene a su disposición millones de dólares y sus finanzas empeoraron con el congelamiento de sus cuentas, lo cierto es que no fue esa la razón por la que no llegó a un acuerdo con sus abogados, los bufetes Hernández Barros Abogados y Oléa & Oléa Abogados, que encabezan Julio Hernández Barros y Javier Oléa, respectivamente; lo cierto es que los litigantes bajo el argumento de que el caso era sumamente complejo y tenían que dedicarse de cuerpo y alma a él, le querían cobrar las perlas de la virgen, porque querían que de allí saliera para pagar salarios de la oficina, luz, teléfono y todos los servicios; además de viajes e insumos del caso. Se asesoró un poco más y varios despachos amigos de la extitular de la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) le advirtieron que esos no eran tan buenos y que no tenían muchos casos en su agenda, por eso le querían cobrar varios millones de pesos, así que mejor les dijo adiós

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