Foto: ejecentral

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Tomás de la Rosa

A unos días de cumplir un año de la firma del nuevo Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, su entrada en vigor está en el limbo por los obstáculos que hay en la Unión Americana para su ratificación en la Cámara baja.

A pesar de que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que estaban cerca y que podría ser este año, el juicio político contra Donald Trump y las presiones del mayor sindicato de trabajadores mantienen esta ratificación en pausa.

›La demora en la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantiene en zozobra la Inversión Extranjera Directa (IED) a México y la inversión privada local. Esto complica el escenario de estancamiento económico en México que en los primeros nueve meses de 2019 no observó crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

Datos del Banco de México muestran que en los últimos ocho trimestres, la IED en México registró seis contracciones y sólo dos incrementos en el segundo trimestre de 2018 y en el tercer trimestre de 2019. Pero en materia de inversión local, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestra tres incrementos trimestrales.

Para el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Ignacio Martínez Cortés, de ratificarse para este año el tratado comercial, la inversión extranjera directa en México se reactivaría de forma inmediata en sectores como  el automotriz, electrónico, aeroespacial y químico.

Al respecto, Jorge Sánchez Tello, director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) sostuvo que “entre más se alargue la ratificación del T-MEC, se genera más incertidumbre en la inversión en México”.

Y agregó: “Ahora hay mucha incertidumbre en la inversión, el nulo crecimiento (de la economía mexicana) y por el tema de la inseguridad que se ha desbordado”, pero además, agregó que “entre más se demore la ratificación, a quien también afecta es a las empresas de Estados Unidos”.

Pero la revancha política entre demócratas y republicanos en Estados Unidos por el proceso de destitución del presidente Donald Trump, con vías al proceso de elecciones presidenciales de noviembre de 2020, mantiene en un segundo plano al T-MEC.

“No lo han ratificado el T-MEC por el tema de las elecciones de 2020, lo tienen como un as bajo la manga” los Demócratas, comentó Adelina Quintero Sánchez, especialista del comercio internacional e investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEC) de la UNAM.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha solicitado al Congreso, en repetidas ocasiones, la aprobación del T-MEC, pero ante su demora mantiene una ola de críticas y de descalificativos contra Nancy Pelosi. Por ejemplo, en un tuit fechado al 20 de noviembre, el mandatario estadounidense expuso: “Nancy Pelosi pasará a ser la presidenta de la Cámara menos productiva de la historia”.

65 centavos por cada dólar que gana un caucásico es remunerado un latinoamericano en promedio, según el National Women’s Law Center.

Testigo. Gordon Sondland, embajador de la Unión Europea en Estados Unidos, testifica en la audiencia del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes dentro de las investigaciones de juicio político contra el presidente Trump. Foto: AFP

Demócratas, disputa interna

Así, el Congreso tiene hasta el 28 de noviembre antes del receso por la celebración del Día de Acción de Gracias o en su último periodo legislativo que va del 3 al 12 de diciembre. De no aprobarse en ese lapso, el USMCA será otra víctima de la política electoral de Estados Unidos.

›En ese escenario, al interior del Partido Demócrata hay una división, pues una de las grandes preocupaciones de los demócratas recae en la materia laboral. Esto, pese a que en mayo pasado se publicó el decreto que reforma alrededor de 500 artículos de la Ley Federal del Trabajo en México.

La reforma laboral formó parte de los compromisos adquiridos por México en la negociación del T-MEC, sin embargo su implementación demorara cuatro años. Por esto, algunos demócratas buscan que por ley haya una medida para su implementación y vigilancia en los tres países, por lo que el precio de la mano de obra barata en México preocupa a congresistas, ya que motiva la migración de empresas de Estados Unidos a México. 

Al respecto, el Inegi muestran que en México 10.95 millones de trabajadores cobran un salario mínimo de 103 pesos o su equivalente a 66 centavos de dólar la hora trabajada; esto en comparación con 7.5 dólares por hora de salario mínimo federal (equivalentes a mil 160 pesos por jornada laboral de ocho horas) que recibe menos 1% de los trabajadores en la Unión Americana.

Es tal la preocupación que esta semana, los miembros demócratas sostuvieron una reunión a puerta cerrada con el presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), Richard Trumka.

Una parte de los demócratas piden se ratifique el acuerdo comercial, pero otros están preocupados por la situación laboral en México, incluso el líder sindical indicó que una parte de los congresistas saben que es mejor hacer bien las cosas que hacerlas de manera rápida. Esto, sobre todo, porque el USMCA servirá de base para otros tratados comerciales de la Unión Americana.

Por lo anterior, dijo Trumka, la AFL-CIO emitirá su voto hasta que el gobierno muestre “por escrito” que el nuevo tratado de libre comercio se podrá aplicar y verificar en los tres países con “estándares laborales más fuertes”.

›Lo anterior, confronta con lo señalado por negociador mexicano del T-MEC, Jesús Seade, que indicó: “dejé claro que no se aceptará ningún cambio en contra de los intereses y soberanía de México”.

Para los miembros del Partido Demócrata de nada sirve que haya nuevos estándares y más estrictos, si se carece de una forma de garantizar que los tres países sigan las reglas, pero en el caso de México, la preocupación aumenta ante la austeridad del gobierno federal, lo que podría dificultar la implementación de la reforma laboral. 

La revancha entre demócratas y republicanos en Eu por el proceso de destitución del presidente Trump, con miras a las elecciones presidenciales de 2020, mantiene al T-MEC en un segundo plano.

70 mil empleos de manufacturas “se perdieron en Maryland” con el T-MEC, afirmó el 19 de noviembre, el presidente de AFL-CIO, Richard Trumka.

Para el Partido Demócrata, de nada sirve que haya estándares más estrictos EN EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO, pero en el caso de México la preocupación aumenta ante la austeridad del gobierno federal.

Tensión interna. En medio del Partido Demócrata contra el presidente Trump, que involucra a un embajador europeo, la ratificación del T-MEC también pende de un hilo.


Recriminación. En Twitter, Trump despotricó contra la líder demócrata, Nancy Pelosi, al acusarla de retrasar una votación para la ratificación del T-MEC.

Impeachment. En respuesta al testimonio del embajador Sondland, Trump reaccionó al decir: “esta caza de brujas debe terminar. ¡Tan malo para nuestro país!”.

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