Bajo la tormenta, Trump se fortalece 

17 de Julio de 2024

Bajo la tormenta, Trump se fortalece

juicio de Trump

Lejos de verse perjudicado, el expresidente de Estados Unidos ha sabido aprovechar a su favor el juicio en su contra; los escenarios para él son favorables, incluso si va a prisión

En los últimos días, el expresidente Donald Trump ha estado bajo el escrutinio de jueces y abogados por el primer juicio penal en contra de un expresidente de Estados Unidos. Pero a pesar de las polémicas declaraciones de la propia Stormy Daniels –actriz de cine para adultos a la que pagó por su silencio– que lo inculpan, y de los señalamientos de su exabogado, Michael Cohen, quien le volteó bandera, el empresario se fortalece con la mira en su principal batalla, que será la del próximo 5 de noviembre, día de las elecciones presidenciales en su país.

Independientemente del resultado del juicio, el exmandatario se mantendrá como candidato presidencial. De acuerdo con la Enmienda XXII de la Constitución de los Estados Unidos de América, los únicos impedimentos para ejercer la Presidencia son haber ejercido dos veces dicho cargo o “haber actuado como Presidente por más de dos años de un periodo para el cual fue elegida otra persona”. En ninguna parte del documento se menciona la imposibilidad de competir por tener antecedentes penales o estar imputado o en prisión.

Y aunque algunos estados tienen leyes que impiden que una persona con antecedentes penales se involucre en la política, a nivel federal no existe ninguna restricción al respecto. El único impedimento que enfrentaría es el de ejercer su voto, ya que Florida, el estado donde se encuentra registrado para votar, prohíbe a los convictos ese derecho, hasta que cumplan su condena o paguen sus multas o fianzas.

Así, si se llega a emitir un veredicto en su contra antes de las elecciones, podrá continuar su campaña incluso desde una celda y, de resultar electo, marcaría un precedente como el primer ciudadano estadounidense en llegar a la Presidencia como imputado o hasta en prisión, si fuera el caso. Al respecto, José Luis Valdés Ugalde, investigador del Centro de Investigaciones Sobre América del Norte (CISAN), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detalló para ejecentral que hay dos escenarios que se extienden para Trump.

El primero de ellos, en caso de que el jurado lo encontrara culpable, le podría significar una pérdida de hasta el 14% de los votos de los republicanos trumpistas en todo el país, su principal electorado, y “también lo afectaría en su imagen pública; vamos a ver hasta dónde los estadounidenses están dispuestos a dejarse engañar una vez que esté en prisión, si es que es el caso”, detalló el investigador. Sin embargo, no perdería la candidatura.

Perder 14% de esos votos podría significarle una derrota, pero de acuerdo con lo que señaló Valdés Ugalde, en el ala republicana no hay un “plan b”, no hay otro candidato para las elecciones presidenciales. “Va a ser muy difícil bajarse del caballo a la mitad del río. Probablemente, los republicanos voten por continuar con la inercia que apoya a un candidato como Trump, y jugársela. No veo a ningún candidato viable que le pueda competir la candidatura presidencial a Donald Trump, inclusive si hay penalización carcelaria”, dijo.

Este escenario es viable, ya que el empresario cuenta con una sólida base de seguidores que han defendido y justificado todos sus exabruptos. Y en todo caso, serán los “estados bisagra” –aquellos que no tienen un candidato claro en las encuestas, como Pensilvania, Michigan y Georgia–, los que marquen la derrota o victoria para Trump el próximo noviembre.

En caso de ganar y estar condenado, el empresario contaría con un as bajo la manga: el autoindulto, posible gracias a los poderes que ostentaría como presidente. El propio acusado ha dejado ver que usaría sus facultades para otorgarse a sí mismo el perdón, aunque cabe aclarar que según la ley estadounidense, un presidente está capacitado para indultar por cargos federales, no estatales.

El expresidente Trump tiene pendientes dos juicios estatales, por lo que esta alternativa está rodeada de incertidumbre. “Es una situación muy grave y delicada”, detalló el doctor José Luis Valdés Ugalde. Respecto a la posibilidad de que Trump sea sentenciado a prisión y gane la Presidencia, la oposición puede recurrir a la enmienda 25 de la Constitución para solicitar un juicio político para destituirlo. Tal herramienta ha sido utilizada cuatro veces en la historia de Estados Unidos –contra Andrew Johnson en 1868, Bill Clinton en 1999 y Donald Trump en 2019 y 2021–, y en ningún caso ha tenido éxito.

El segundo escenario es que el expresidente libre la cárcel. Ya sea que lo consideren no culpable o sea penalizado sólo con una multa, como ya ocurrió en el juicio por sus manejos financieros en Manhattan, en el que fue penalizado con 355 millones de dólares el pasado febrero.

Entonces Trump tendría vía libre para seguir en la carrera por la Presidencia, incluso fortalecido, por haber vencido al sistema de justicia estadounidense.

Además de los escenarios explicados por el investigador del CISAN, también existe la posibilidad de que, al ser encontrado culpable, los jueces acepten una petición de clemencia con el fin de mantener la estabilidad política de Estados Unidos. Tal escenario no se ha mencionado públicamente, ya que representa el riesgo de sentar un peligroso precedente: el que un expresidente o aspirante a la primera magistratura pueda violar la ley y sea perdonado.

Por lo pronto, Trump ha sabido capitalizar éste y otros juicios. Con el mensaje de que es perseguido y es el objetivo de “una cacería de brujas” encabezada por su rival, Biden, aprovecha cada una de sus apariciones para seguir con su campaña.

Tanto las redes sociales como los medios de comunicación han contribuido a ampliar el mensaje de Trump. “Está utilizando el juicio para que en los recesos, los encuentros con la prensa sean encuentros de proselitismo a favor de sí mismo. Eso es lo que tiene como estrategia fundamental”, dijo Valdés Ugalde a ejecentral.

Los medios conservadores como Fox News y The Wall Street Journal han jugado un papel importante en la percepción hacia el empresario republicano. Y a ellos se suman las redes sociales, entre las que destaca Truth Social, propiedad del mismo Trump, el cual publica casi diario sobre la “persecución” de la que es objeto por parte del ala demócrata encabezada por Joe Biden.

La estrategia funciona. En momentos en que el panorama político estadounidense se encuentra sacudido por los ataques de Israel a Palestina, la guerra entre Rusia y Ucrania, y la relación con China, el republicano no sólo se ha mantenido a flote, sino que incluso ha remontado y superado a Biden en algunas de las encuestas.

Gracias a su trabajo de defensa y acusaciones a Biden, sólo un tercio de los estadounidenses en edad de votar cree que Trump hizo algo ilegal en el juicio actual, según una encuesta de AP-NORC Center for Public Affairs Research, publicada el mes pasado. Asimismo, únicamente tres de cada 10 estadounidenses creen que alguno de los fiscales que han presentado cargos contra Trump tratan de manera equitativa al exmandatario.

“Seguir con ese discurso me parece que le ha salido muy bien y que le ha resultado bien en los sectores de votantes trumpistas en Estados Unidos. Fuera de eso no veo otra estrategia viable ni posible para que Trump pueda levantar cabeza en caso de perder el juicio e ir a la cárcel”, vaticinó el doctor José Luis Valdés Ugalde.

Nada está dicho y la balanza puede inclinarse a cualquier lado, pero éste y los otros juicios que enfrenta el expresidente Trump, lejos de perjudicarlo, le han servido de trampolín electoral y no representan un obstáculo para competir ni, de darse el caso, para volver a la Casa Blanca.

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