Como espejos, en Palacio y en el G20, piden detener la guerra
Casi al mismo tiempo, el presidente López Obrador y el canciller Marcelo Ebrard urgieron una solución pacífica al conflicto entre Rusia y Ucrania, porque “las guerras solo producen sufrimiento”
La distancia de miles de kilómetros no fue motivo de división, en Palacio Nacional y en Bali la petición fue la misma: detener la guerra para evitar una mayor crisis alimentaria.
Como espejos, y casi al mismo tiempo, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el canciller Marcelo Ebrard urgieron una solución pacífica al conflicto entre Rusia y Ucrania, porque “las guerras solo producen sufrimiento”.
Desde el Salón Tesorería, el Presidente criticó el fallo en la política que se inventó para evitar las guerras, lo que ha causado sufrimiento y no sólo en los países involucrados, sino en todo el mundo por la crisis que han causado.
“Las guerras solo producen sufrimiento. No se debió iniciar esa guerra, fue un error de las cúpulas del poder político y del poder económico en el mundo (…) Además, esta guerra precipitó la crisis económica mundial y se manifiesta con la inflación que está dañando a toda la economía del mundo y a la gente”, aseguró.
Siguiendo el mismo discurso que su jefe, el canciller Marcelo Ebrard urgió al G20 una resolución pacífica al conflicto, a través del diálogo político, negociaciones, mediaciones y otros medios diferentes que siguen el derecho internacional.
“El multilateralismo es la clave aquí. Es posible. Estamos particularmente preocupados por los efectos de este conflicto en los países de bajo y medio ingreso debido a la seguridad alimenticia, la escasez de energéticos y el incremento de precios que estamos enfrentando ahora”, explicó casi en las mismas palabras que su mentor.
Y continuó: “Es de verdad una situación muy difícil para millones de personas en todo el mundo. Creemos que la única forma de evitar una crisis aún peor en los siguientes meses es encontrar una forma de detener esta guerra en el corto plazo”.
Aunque, debido al espacio, Ebrard fue más allá y cuestionó al representante ruso si “¿es posible detener esta guerra? ¿Qué se necesita para hacerlo? ¿Qué piensan que podemos hacer juntos pobres y ricos para encontrar una solución?”.
Pero no fueron los únicos, los líderes del G20 se unieron a la petición de los mexicanos, ante el secretario de Estado de EU, Antony Blinken, y el canciller ruso, Serguéi Lavrov. MAAZ
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