“We are the world” (Nosotros somos el mundo)

30 de Abril de 2026

“We are the world” (Nosotros somos el mundo)

Columna invitada_Redes

Databa el año de 1985 cuando tres grandes genios de la música ochentera -Michael Jackson y Lionael Richie compositores y el productor Quincy Jones- decidieron hacer una obra musical en beneficio de USA for Africa, a fin de recaudar fondos para combatir la hambruna severa en África, principalmente en Etiopía.

Tu pensarás ¿qué tenía de novedoso?, que por primera vez artistas de ascendencia afroamericana querían hacer un acto de concientización a la población occidental sobre la crisis del continente africano. Recordemos en aquella época no existían redes sociales y el ritmo de la información era abismalmente lento al que hoy vivimos.

Finalmente, contra todo pronóstico, la noche del 28 de enero de 1985, justo después de la ceremonia de los American Music Awards, se reunieron 45 estrellas de la música estadounidense -como Stevie Wonder, Diana Ross, Bruce Springteen, Tina Turner, Bob Dylan, Michael Jackson, entre otros- a grabar el tema “We are the world”. Así desde su llegara fueron recibidos en los Estudios A&M en Hollywood, California con un gran letrero que decía “Leave your ego at the door (deja tu ego en la puerta)”.

El 7 de marzo de 1985 a las 3:50 p.m., se hizo la transmisión global simultánea con el apoyo de más de 5,000 estaciones de radio de todo el mundo, además que MTV colocó el video musical en alta rotación inmediatamente después de su estreno el 10 de marzo de aquel año.

Resultado: una recaudación masiva de más de $80 millones de dólares, un impacto humanitario sin precedentes, la canción se convirtió en un hito histórico en la música y más allá este hecho fue la semilla para futuros proyectos de ayuda humanitaria masiva.

En esta ocasión te pediré ver este hecho con las gafas del pasado para entender la importancia y más si no viviste la gloriosa, polémica y muy cambiante década de los ochenta. Sin duda esta década nombrada por la CEPAL como la “década perdida” por las diversas crisis económicas, fue una década de grandes cambios sociales y caídas de regímenes políticos que hoy nos permiten tener las libertades, tecnología y medios de comunicación como las redes sociales que son ya parte de nuestra vida cotidiana en el siglo XXI.

En los años ochenta y noventa, hacer este tipo de acciones humanitarias o acciones solidarias era más visible porque era más fácil captar la atención de las masas. Con la globalización y la agilidad de la información dada por las redes sociales a partir de inicios del siglo XXI, nos hemos convertido como dice Zygmunt Bauman en una sociedad líquida caracterizada por que todo es cambiante, hay poca permanencia, los vínculos son frágiles, tenemos que adaptarnos constantemente a los cambios, todo esto generado por el consumo y la novedad del mercado y la globalización.

De la misma manera el filósofo coreano Byung-Chul Han, nos propone que además somos la sociedad del cansancio, entendida que al tener tanta autoexigencia extrema por ser competitivo en un mundo que cada día exige y cambia más, vivimos con una fatiga mental por lo que nuestros compañeros ahora son la ansiedad, el burout, la depresión que se exacerban por el exceso de estímulos como la rapidez de la información, redes sociales y la productividad, a lo que yo le agregaría además la llegada al mundo laboral de la Inteligencia Artificial.

Basado en la propuesta de sociedades de Bauman y Byung-Chul Han, hoy la humanidad vive bajo la incertidumbre, la superficialidad, el agotamiento y la saturación a todos los niveles.

Por lo tanto, si en el 2026 repitiéramos el mismo ejercicio de “we are the world” ¿tendríamos el mismo resultado? La respuesta es simple: ¡NO!

Para empezar, sería difícil reunir a 43 influencers que dejaran el ego en la puerta, ya que mucho de su contenido que hoy ofrecen son temas personalizados, descentralizados, fragmentados y de entrega inmediata.

Conclusión, la sociedad que vivió la dinámica de los años ochenta tenía mayor capacidad de sorpresa, valorando la creatividad, dejándose impactar por “las primeras veces” como ver a 43 artistas cantando al unísono “We are the world, we are the children”. En el año 2026, no puedo decir que la solidaridad haya desaparecido, sólo que hoy la sociedad no se ve como un todo, sino como seres humanos más individualizados cuyo motor es la inmediatez, por lo que cada día somos menos icónicos y unificados hasta menos racionales. ¿Tú qué crees?