FOTOS: Angélica Ortiz

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Angélica Ortiz

Cientos de rostros molestos se vieron en Paseo de la Reforma de las 10:00 de la mañana a casi el mediodía de este 5 de mayo; un domingo de paseo en bicicleta al que se sumó el gran contingente de la Marcha del Silencio, como la llamaron en redes sociales.

A lo lejos se escuchaba ¡Texcoco, Texcoco, Texcoco! Entre gritos y aplausos se distinguía, seguido del conocido coro de ¡México, México! Y la estrella de las consignas: “Fuera AMLO”.

La Marcha del Silencio, una caminata pacífica en la que miles de hombres y mujeres vestidos de blanco, caminaron a paso lento desde el Ángel de la Independencia hasta el Monumento a la Revolución, estaba conformada por familias completas, parejas mayores y algunos jóvenes, quienes hicieron el recorrido en compañía de sus mascotas.

Con pancartas y carteles demostraron su total desaprobación al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tanto por las obras y proyectos que ha impulsado como por su forma de gobierno, y las cifras de delitos que se han registrado en los primeros meses de gobierno.

El trayecto se vivió entre puños levantados, peticiones de silencio entre los mismos asistentes y pláticas en las que se escuchaba, “estamos hartos, que se largue el presidente, no debemos vivir en división”. A gran voz, algunos asistentes rompían el mutismo y soltaban alguna consigna mostrando su descontento. Además la sorpresa de varios fue evidente al ver el mar de gente que dejaban atrás.

Al llegar a la glorieta de Colón, un hombre de unos 60 años de edad acompañado de su esposa proponía en voz alta a la multitud: “deberíamos marchar así cada quince días, para que sepa que estamos aquí, que somos muchos”, sin embargo, esta petición pasó desapercibida por la mayoría de los asistentes.

En el trayecto, no se hizo esperar la reacción de la gente que se encontró a su paso este gran contingente. Algunos apoyaban la causa, otros encararon a los manifestantes con gritos y cuestionamientos: “vendepatrias”, “vendidos”, “¿cuánto les pagaron?”. Las respuestas eran ásperas por parte de los manifestantes, sin embargo, mantuvieron la calma y siguieron la marcha sin mayor percance.



Después de hora y media de caminata, los carteles se mantenían en alto, se hacía un llamado a la unidad por diversos grupos, según dijeron, sin afiliación partidista y en las redes ya se habían compartido miles de selfies y videos para dar a conocer lo que estaba pasando en la Ciudad de México.

Al llegar al Monumento, los asistentes comenzaron a aplaudir, se pararon frente al Museo Nacional de la Revolución, en donde a puño alzado permanecieron en silencio y comenzaron a prepararse para el final de la manifestación, sin dar algún comunicado. Levantaron la voz, entonaron el Himno Nacional Mexicano y así marcaron el final oficial de la #MarchaDelSilencio

Algunos convocaron a un recorrido más hacia la plancha del Zócalo capitalino, pero el ánimo de la mayoría desechó la propuesta, aunque los aplausos y la consigna que pedía renuncia del mandatario siguieron durante una hora más.EM

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