Cumplen normas ambientales... en EU

22 de Mayo de 2026

Cumplen normas ambientales... en EU

Transporte de carga que se queda en México carece de estándares internacionales

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GABRIELA RIVERA | @gAbS_07

Ocho de cada 10 vehículos para el transporte de carga que se fabrican en México cumplen con las normas ambientales que establecen las legislaciones internacionales debido a que se exportan a Estados Unidos y Canadá, donde sí les exigen cumplir con las medidas de reducción de contaminantes.

En cambio, los dos restantes que se quedan en México carecen de los estándares internacionales sin que ésto represente un problema, ya que la Norma Oficial Mexicana NOM-044-SEMARNAT-2006 no ha sido actualizada y el anteproyecto de reforma —que está listo desde 2014— no tiene fecha de publicación.

Estos camiones circulan diario durante todo el día, siendo los responsables de 80% de las emisiones partículas PM2.5, generadores de cáncer en quienes las respiran, así como de las altas concentraciones de óxido de nitrógeno, que es el precursor del ozono. Esto es hasta mil veces más que las emisiones que general los automóviles nuevos particulares.

A su vez, las partículas PM2.5 son responsables de la muerte prematura de 18 mil personas en el mundo, mientras que dos mil más mueren anualmente por exposición a altos niveles de ozono. Estos contaminantes son responsables de generar cáncer en el organismo y matar lentamente a los seres humanos, sin que éstos lo sepan.

Pese a los altos niveles de contaminación que producen, las normas de verificación y circulación son laxas y tampoco están actualizadas, señaló Gabriela Niño, coordinadora de políticas públicas del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).

Todas estas condiciones han permitido que los camiones de carga sigan circulando por el país, y por la Zona Metropolitana del Valle de México, sin que exista una normatividad que establezca los requerimientos mínimos para que puedan circular sin contaminar.

Hasta ahora se desconoce si este tema se incluirá en las modificaciones del Programa de Contingencias Ambientales, que será presentado por el gobierno federal el próximo 31 de marzo, como parte de las respuestas emergentes a la contingencia que vivió el Valle de México hace dos semanas.

TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA Y REDITUABLE

En conferencia de prensa, Kate Blumberg, Senior Fellow del Consejo Internacional sobre Transporte Limpio (ICCT por sus siglas en inglés), explicó que los fabricantes de la industria automotriz están conscientes de la importancia de cambiar la tecnología de los vehículos que circulan en México, e incluso, ya habían aceptado al reforma de la norma.

“Sin embargo, alguien de la industria salió y alegó que esto es costoso, que necesitan incentivos y más tiempo para cambiarla”, añadió Gisselle García, analista publica del CEMDA.

De acuerdo con el estudio “Costos de las tecnologías de reducción de emisiones en vehículos pesados a diésel”, elaborado por el ICCT, los camiones que circulan en nuestro país siguen fabricándose con tecnología EPA 2004 o Euro IV, que eran los sistemas de reducción de contaminantes que se utilizan desde hace más de una década.

Mientras que los vehículos que se exportan a Estados Unidos y Canadá ya cuentan con las tecnologías Euro VI y US 2010, los sistemas más nuevos para reducir la emisión de partículas, bióxido de carbono y hollín.

Kate Blumberg señaló que a la industria automotriz le costaría cinco mil 500 dólares adicionales instalar la tecnología más nueva en los camiones de carga mexicanos, además de que la recuperación de inversión sería más rápida, debido al ahorro que tendrá el usuario al comprar gasolinas bajas en azufre, que son más económicas que el diésel actual.

No obstante, para que las medidas realmente surtan efecto se debe publicar la reforma de la NOM-04, que obligue a la industria y a los usuarios a cumplir con las medidas estrictas para reducir los contaminantes.

Margarita Campuzano, directora de Comunicación del CEMDA, recordó también que los estándares de la norma están muy por debajo de los límites de contaminación que permite la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo que es urgente actualizarla.