El desbarajuste chiapaneco
El Gobernador Manuel Velasco recoge los excesos de una administración sin trabajo político
JUAN BALBOA |
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Manuel Velasco Coello cosecha lo sembrado: un panorama deteriorado con un gobierno débil sin precedentes que de tajo canceló cualquier aspiración política del mandatario y su partido, el Verde Ecologista de México (PVEM), el cual mantiene el control de alrededor del 90 por ciento de los municipios y el Congreso del Estado.
El gobernador recoge los excesos de una administración sin trabajo político y un gabinete formado por retazos de grupos con intereses personales, el cual ha hecho mella a su credibilidad, una crisis agudizada desde las pasadas elecciones intermedias (19 de julio 2015) que ha socavado el proyecto con miras a 2018.
En un año (julio 2015/julio 2016) la cosecha política de Velasco Coello tiene dos nombres: hartazgo por los excesos del mandatario al utilizar los recursos del erario público para su imagen personal y fortalecer al PVEM y rechazo en por lo menos dos docenas de municipios, algunos de los cuales exigen su renuncia al gobierno de Chiapas.
Daniel Villafuerte Solís, profesor-investigador titular del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), describe así la crisis política: “En su etapa reciente no se había pedido la destitución de un gobernador en las calles y desde las clases populares, normalmente los cambios han sido promovidos desde arriba. Es innegable que hoy en el ambiente chiapaneco priva un malestar frente a la postergación de la solución de los problemas más sentidos de la población.
“Estamos en medio de una crisis de profundas raíces y sólo un cambio de visión puede llegar a resolver los problemas antes de que se incendie la pradera. Es urgente que la política se anteponga a la fuerza y sea utilizada como instrumento para restablecer los equilibrios, atenuar los conflictos y provocar cambios en beneficio de la sociedad toda”, remata el miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
Heriberto Cruz Vera, párroco de Tila y uno de los participantes en las marchas del pueblo creyente católico –la reciente fue el 20 de junio–, no tiene duda de que existe hartazgo en la sociedad chiapaneca: “No han entendido las demandas prioritarias de la gente. Yo creo que ya hay cansancio: el campo abandonado, la salud no existe para la autoridad, no hay nada en los hospitales, nada. ¿Cuál reforma? Las escuelas no tienen edificio, no tienen luz, sin muebles, nada. Ni instrumental para trabajar tienen los maestros.
“Yo creo que no han sabido atender las demandas primarias del pueblo, de la sociedad en general. Lo han olvidado totalmente. Se han dedicado a enriquecerse unos cuantos a costa de la pobreza de millones”.
Obispos y empresarios, por mediar en los conflictos
Las tres diócesis de la Iglesia católica en Chiapas (Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Tapachula) retomaron su protagonismo de la etapa del fallecido obispo Samuel Ruiz García. En los seis meses recientes las iglesias del Norte y los Altos han organizado tres marchas masivas para pedir “paz y justicia”, rechazar las agresiones contra los sacerdotes –en particular contra el de Simojovel, Marcelo Pérez– y expresar su apoyo al movimiento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El párroco Pérez fue claro al informar que las marchas de los católicos tienen como objetivo solicitar a los poderes estatal y federal no reprimir a la sociedad que exige atención a sus demandas:
“Ha habido una expresión de cerrazón por parte del gobierno. El 8 de junio (pasado) solicitamos un diálogo digno y verdadero, sin embargo, la respuesta ha sido mayor represión y eso es lo que ya no queremos como pueblo chiapaneco.”
Los participantes en las movilizaciones –van cinco durante el año– aseguraron que en Simojovel, municipio enclavado en los Altos de Chiapas, “ya es evidente la descomposición institucional y la situación es muy similar a estados como Guerrero, controlados por la delincuencia organizada”.
Paralelamente, el obispo de San Cristóbal de Las Casas y el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Felipe Arizmendi Esquivel y Fabio Martínez Castilla, respectivamente, han ofrecido su mediación para solucionar los problemas sociales y lograr acuerdos con el magisterio chiapaneco.
❝La Iglesia podría mediar para la búsqueda de solución al conflicto porque la problemática de Chiapas es seria y compleja y la situación magisterial es un punto neurálgico❞, han señalado reiteradamente.
El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez aclaró que no se debe reducir el diálogo a una simple negociación, “simulando resolver el problema”, pues se requiere, subrayó, “el análisis de las causas y las raíces del conflicto para encontrar soluciones que favorezcan a todos, y no sólo a líderes, grupos minoritarios y sectores gubernamentales.”
Quienes forman parte del Consejo Coordinador Empresarial en Chiapas coinciden con los líderes de la Iglesia católica. La semana pasada propusieron al gobernador Manuel Velasco Coello instalar una mesa de diálogo público para realizar “compromisos de atención y solución a las demandas planteadas, lo anterior para garantizar el desbloqueo de la actividad económica, retomar la sana convivencia, el libre tránsito de personas y mercancías en todo el territorio estatal.”
David Zamora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, expresó en entrevista con Eje Central que Chiapas se ha convertido en “un caldo de cultivo de inconformidades y generación de problemáticas, las cuales siguen abriendo la brecha social entre los que menos tienen y los que aún mantienen un bienestar mínimo”. Y apuntó: “Hay desconfianza para invertir en el estado, derivado de constantes invasiones a propiedades privadas, pago de peajes o cuotas económicas, bloqueos a carreteras federales y estatales y de acceso a ciudades y centros de población, toma de edificios y espacios públicos, daño a transportes, incumplimiento de contratos y falta de pago por prestaciones otorgadas al Estado”.
Los bloqueos permanentes de los maestros mantienen ahorcados a la capital y otros municipios del estado; movimientos sociales aparecen protestando y el desbarajuste también afecta a la economía y varias dependencias cancelan actividades por temor a que sus edificios sean quemados. Todo es un desbarajuste en Chiapas.
Las protestas –maestros, organizaciones sociales, empresarios e Iglesia católica– han provocado la movilización de miles de policías estatales y el aparato de gobierno en un Chiapas que se había convertido en la entidad clave para el crecimiento nacional del Partido Verde Ecologista de México.
Gabinete: el círculo privado del gobernador
- Eduardo Zenteno Núñez, director general del Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (Inifech).
- Fernando Castellanos Cal y Mayor, presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez.
- Eduardo Ramírez Aguilar, presidente del Congreso de Chiapas.
- Roberto Rubio, secretario técnico.
- Ramón Guzmán Leyva, secretario privado.
- Jorge Betancour, secretario de Obras Públicas.
El fanatismo político contra las mujeres
- San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Rosa Pérez Pérez es la cuarta destituida con violencia de una presidencia municipal en el estado. Ganó en las urnas, el 19 de julio de 2015, para gobernar el municipio de Chenalhó, ubicado en la región de los Altos, y el 26 de mayo de 2016 fue obligada por el Congreso estatal a pedir licencia.
- Desde el principio de junio pasado peregrinó solicitando la protección de la justicia federal al reclamar auxilio ante el Juzgado Quinto de Distrito de Amparo y Procesos Penales Federales, correspondiente al Vigésimo Circuito con sede en Chiapas, en contra del decreto mediante el cual el Congreso del Estado ordena su destitución y nombra como presidente municipal al síndico Miguel Sántiz Álvarez.
- Solicitó también medidas cautelares y precautorias ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos para protección de su persona y todos los habitantes de Chenalhó ante las constantes amenazas y posibles acciones de violencia.
Es la cuarta destituida.
- La primera en renunciar fue María Gloria Gómez, del municipio de Oxchuc, en febrero pasado, luego de cuatro meses de protestas en su contra. Su lugar fue ocupado por Óscar Gómez López. Un mes después renunciaron las alcaldesas de Chanal y Tila, Olga Gómez López (PRI) y Fabiola Vázquez Ortiz (PVEM), respectivamente. Las cuatro habían ganado los comicios el 19 de julio de 2015.
- Con la aprobación del Congreso local, dominado por el PRI y el PVEM, ambas fueron sustituidas por sus esposos, Javier Velasco Bautista, en Chanal, y Édgar Leopoldo Gómez Gutiérrez, en Tila.
- A una semana de las elecciones locales del 19 de julio de 2015 el TEPJF forzó a los partidos con registro en Chiapas dieran cumplimiento de la sentencia SUP-REC-294/2015 que obligaba a garantizar la mitad de las candidaturas para mujeres.
- Los 12 partidos contendientes cambiaron a la mitad de los varones por mujeres. Como hecho inédito se recuerda que muchos de los postulantes impusieron como candidatas a esposas, hermanas y hasta empleadas.
- Treinta y cuatro mujeres de partidos políticos ganaron los comicios en las urnas sin ser impugnadas. Cinco meses después los hombres empezaron a exigir la silla presidencial y que muchas renunciaran o los dejaran tomar el poder municipal tras bambalinas.
Pagando favores
1. Juan Carlos Gómez Aranda, secretario general de Gobierno. Hombre de confianza de Jorge de la Vega Domínguez, exgobernador y exsecretario de Economía (PRI). 2. Plácido Humberto Morales Vázquez, coordinador general del gabinete. Exdirigente estatal del PRI en Chiapas. Se anuncia como próximo candidato al gobierno (Morena). 3. Carlos Morales Vázquez, secretario del Medio Ambiente e Historia Natural de Chiapas. Excandidato a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez (PRD). 4. Mario Uvence Rojas, secretario de Turismo. Uno de los principales empresarios hoteleros de San Cristóbal de Las Casas, con inversiones en restaurantes, tiendas de alta costura indígena y galerías (sin partido). 5. Humberto Pedrero Moreno, secretario de Hacienda. Consultor financiero. 6. Francisco Zorrilla Rabelo, secretario del Trabajo. Varias veces legislador y funcionario (PRI). 7. Juan Carlos Cal y Mayor Franco, director general del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas. Exdirigente y exlegislador del Partido Acción Nacional. Un hombre cercano al exgobernador Juan Sabines Guerrero; en su periodo fue secretario de Turismo (PAN). 8. Adolfo Zamora Cruz, secretario para el Desarrollo de la Frontera Sur y Enlace para la Cooperación Internacional. Dueño del periódico Orbe, editado en la ciudad de Tapachula. Su empresa periodística le abre los caminos a los cargos público y legislativo (sin partido). 9. Rutilio Escandón Cadenas, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura del Estado. Militante del Partido de la Revolución Democrática desde hace más de 20 años.. 10. Juan José Zepeda Bermúdez, secretaría de Planeación, Gestión Pública y Programa de Gobierno (PRI).
Los excesos del gabinete chiapaneco. Un escenario de “clase mundial” donde “los sueños se hacen realidad”, así fue. Las mesas de centenas de invitados sólo lucían bebidas premium, no había límite al hablar de alimentos, y populares grupos musicales amenizaban una fiesta de fantasía.
Tuxtla Gutiérrez. Todo era rosa en los 15 años de la hija de Eduardo Zenteno Núñez, director general del Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (Inifech) y uno de los cinco funcionarios del círculo íntimo de Manuel Velasco Coello, gobernador de una entidad donde 76 por ciento (3.91 millones) de la población vive en pobreza y pobreza extrema.
La celebración de los XV años de la hija del exdiputado federal y exdelegado de la Secretaría de Desarrollo Social en Chiapas tenía sitio en el Country Royal, uno de los exclusivos para actos sociales o empresariales con servicio de salones, jardines y banquetes “de gran clase”. Su lema es: “Atrévete a soñar… Nosotros lo haremos realidad”.
Zenteno Núñez fue colocado en una de las instituciones que manejará un amplio presupuesto, pues el Inifech es el organismo responsable de programar, proyectar, construir, mantener, equipar, rehabilitar, reforzar, reubicar, reconvertir y certificar los espacios destinados a la educación que imparte el Estado. Cuando tomó el cargo como titular del Inifech el gobernador Manuel Velasco fue claro al pedirle “dedicara su mayor esfuerzo a la noble tarea de sustentar el crecimiento de la cobertura educativa en las 15 regiones de la entidad, en donde la dependencia también construye laboratorios, bibliotecas, espacios deportivos y servicios para las escuelas de Chiapas”.
La quinceañera fue celebrada en el mismo lugar donde en marzo de 2011 quien fuera ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Sergio Valls, agasajara su cumpleaños en encuentro social político al que asistieron el expresidente Carlos Salinas de Gortari y el en su momento presidente de la Corte, Juan Silva Meza.
Son los excesos, entre otros, de los funcionarios del círculo íntimo del mandatario chiapaneco, la mayoría de ellos sin experiencia política ni administrativa, pero con mucho apetito de capital.