Cuando inicie mi trabajo enl os medios tuve, en aquellos momentos, la responsabilidad de transmitir los eventos presidenciales. En aquellos tiempos, esas transmisiones se hacían en cadena nacional. Eran los tiempos de un PRIfuerte aún. La imagen presidencial, se manejaba con extraordinario cuidado… demasiado dirían algunos! Lo mismo sucedía en los espacios informativos .
El tiempo, y el propio avance de la democracia participativa, moldearon los espacios mediáticos. Así , llegaron a los mismos, personajes que no tenían que coincidir en sus ideas, con las del gobierno en turno. Así tuve el gusto de tener como comentaristas en mi espacio informativo, a destacados académicos e intelectuales. En este noticiario coincidían: José Woldenberg, Mauricio Merino, Alonso Lujambio entre otros brillantes analistas .Ellos tres, participaban semana tras semana en mi espacio. Debo reconocer cuánto me beneficie de su cercanía. Hombres muy brillantes!
En un momento, los tres dejaron ese espacio, y se integraron al recién creado, Instituto Federal Electoral. Aquel Consejo General contó con la inteligencia de los ya mencionados, y de otras y otros mexicanos que lograron una institución ciudadanizada , que merced al trabajo realizado se ganó el respeto y la confianza de las y los mexicanos.
Hoy ante la crisis que vive esta institución, no puedo dejar de recordar aquellos tiempos a los que hacía alusión, cuando el gobierno federal era la autoridad electoral, cuando un colegio electoral calificaba las elecciones. Decidían quienes sí y quienes no!
Los mexicanos vimos con la llegada del entonces IFE la posibilidad de confiar abiertamente en los procesos electorales en el país. Dejar atrás las trampas , los carruseles , el mapachismo, el robo de urnas. No fue fácil. Antes al contrario. Finalmente,se logró.
Hoy -penosamente-, el INE vive el peor momento desde su creación. La salida de la titular no garantiza de facto la recuperación de la confianza en esta institución vital para la democracia de nuestro país. Lo que suceda con Taddei y compañía, será responsabilidad delas autoridades. Sin embargo, desde ya, y con lo que hasta ahora se conoce, el daño al INE, ha sido muy grande. Habrá que esperar, aunque como decía el poeta : “La confianza, es una necesidad humana”.
La realidad alcanza la circunstancia y es ahí donde uno tiene que hacer un ejercicio de objetividad y tener claridad sobre el tema en cuestión. Hoy se habla de cuando se inició la corrupción en esta institución tan apreciada por los y las mexicanos? Responderla será una tarea para quienes realicen las auditorías pertinentes. Al final, sólo si existe voluntad política podremos saber qué y quién, o quiénes fueron los responsables de este golpe al INE.
Diría yo que de entrada, y para paliar los efectos nocivos de la presidencia de Guadalupe Taddei, el terreno parlamentario tendría, obligadamente, que realizar una contrarreforma que le quite poder a la presidencia del Consejo General, y que le regrese el espíritu de responsabilidad colegiada. Para que eso ocurra, la fuerza política mayoritaria en el legislativo, tiene que hacer, sin acentospolíticos, su trabajo, y brindarle al país y a sus ciudadanos el INE responsable que nos merecemos en términos de garantizar la buena marcha , la transparencia en las urnas, y el derecho inalienable e imprescriptible del voto de los ciudadanos.