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Redacción ejecentral

Al menos trece congresistas demócratas no asisten esta noche al primer discurso del Estado de la Unión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y tampoco la jueza Ruth Ginsburg, una de las más progresistas del Tribunal Supremo.

El congresista demócrata Juan Vargas argumentó su ausencia alegando que el mandatario «sigue faltándole el respeto a las mujeres, insultando a las personas de color y atacando a las comunidades de inmigrantes».

No asistiré al Estado de la Unión: me solidarizo con todas las personas a las que ha faltado y continúa faltando el respeto», dijo el legislador latino en su cuenta de Twitter.

Tras las críticas a los duros comentarios de Trump sobre varias naciones durante una reciente reunión a puerta cerrada cuando debatía la reforma migratoria, el representante John Lewis, conocido por su papel en la defensa de los derechos civiles, también confirmó su ausencia. «En este cruce, no pienso asistir al Estado de la Unión», declaró Lewis en el canal televisivo MSNBC.

No puedo con buena conciencia estar en una habitación con lo que ha dicho (Trump) sobre tantos estadounidenses. Simplemente no puedo hacerlo», agregó.

La representante Maxine Waters, demócrata por California, una dura crítica de Trump, también dijo que no acudirá al acto. «¿Por qué tomaría mi tiempo para ir a sentarme y escuchar a un mentiroso?».

Asimismo, la representante Barbara Lee, también demócrata por California y Frederica Wilson, de Florida, también anunciaron su desaire al evento. «No puedo asistir al discurso después de que el presidente cayese tan bajo en sus comentarios sobre Haití y las naciones africanas. Sería una hipocresía asistir a un evento en el que se le honra», escribió Wilson en Twitter refiriéndose a los comentarios del presidente, en los que supuestamente llamó «agujeros de mierda» a algunos países emisores de inmigrantes.

La representante Pramila Jayapal, del estado de Washington, también confirmó su ausencia, al igual que el representante Earl Blumenauer, de Oregon. «En lugar de escuchar otro discurso destructivo y divisivo de Trump, no asistiré al discurso anual de este año ante el Congreso», señaló.

El representante Gregory Meeks, demócrata por Nueva York, tuiteó su decisión y escribió: «No me respeta ni a mí ni a las comunidades que represento, así que no puedo, con buena conciencia, sentarme plácidamente en el pleno de la Cámara y escuchar su discurso escrito».

Del mismo modo, y según confirmó el diario Chicago Sun-Times, otros representantes demócratas ausentes serán Danny Davis, Jan Schakowsky y Bobby Rush, de Illinois, y a ellos se suman el representante demócrata Steve Cohen, de Tennessee, y el representante demócrata Albio Sires, de Nueva Jersey.

Hasta la fecha, el boicot más numeroso que se recuerda a un discurso del Estado de la Unión ocurrió en 1971, cuando se ausentaron los 12 miembros del Caucus Afroamericano después de que el entonces presidente, Richard Nixon, rechazara reunirse con ellos.

Para los congresistas es menos habitual ausentarse del discurso presidencial anual en el Capitolio, sin embargo para los jueces no es algo tan inusual. Pero son conocidas las discrepancias de Ginsburg con el magnate, a cuyo discurso del año pasado ante una sesión conjunta del Congreso, a pocos días de haber sido investido, tampoco asistió. Tampoco lo hicieron entonces los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas.

La jueza progresista si acudió, sin embargo, a todos los discursos que ofreció el expresidente Barack Obama, mientras que el fallecido juez Antonin Scalia no acudió nunca a un discurso de este tipo en 20 años.

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