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María Idalia Gómez

La frontera norte de México representa como nunca un grave riesgo para Estados Unidos, donde podrían cometerse operaciones bien planificadas contra la seguridad, plantea un documento del Comando Norte del Departamento de Defensa.

Dentro del gabinete de Joe Biden están convencidos de que los cárteles mexicanos son una amenaza real, latente para la seguridad de Estados Unidos que se agrava. A esta idea se suma un peor escenario: que sus enemigos o lo que llaman “competidores peligrosos”, utilicen a estos grupos para desestabilizar su frontera sur.

›No se trata de contratos por acciones específicas, sino de dirigir operaciones “por debajo del umbral de un conflicto armado” con la intención de desestabilizar la frontera con México. Es decir, cometer acciones terroristas como sabotaje, ataques a civiles y militares por grupos del crimen organizado, entre otros.

Para el gobierno de Biden los cárteles —ya no sólo dedicado al tráfico de drogas— tienen un control territorial de por lo menos el 30% del país, como aseguró en marzo el general Glen VanHerk, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, y lo reiteró semanas después ante legisladores estadounidenses. 

El dato. El Comando Norte del Departamento de Defensa estaría preparando un cuerpo que enfrente actos de terrorismo o éxodos masivos.

Este poder se suma a su presencia y movilidad en prácticamente todo Estados Unidos, desde California hasta Nueva York, como sostiene la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2020, elaborado por la DEA y dado a conocer el mes pasado. 

La visión del Departamento de Defensa es que a medida en que “vuelve a centrarse en la competencia de las grandes potencias es cada vez más evidente que sus competidores pares y poderosos están dispuestos a emplear Organizaciones Criminales Transnacionales y Organizaciones de Tráfico de Drogas” para realizar ese tipo de operaciones. 

Es así que el Comando Norte del Ejército estadounidense considera que no es nada descabellado pensar que Rusia puede hacer algo similar a lo que hizo en la región de Donbas y la invasión y anexión de Crimea, cuando en las operaciones en apoyo de los rebeldes étnicos rusos en la región, el gobierno ruso utilizó una banda de motociclistas, conocida como los Night Wolves (Lobos nocturnos) para llevar a cabo operaciones bien planificadas de intimidación política, tráfico de armas y drogas, subversión contra el gobierno, sabotaje y desestabilización en general. Este grupo o pandilla se movilizó separado de las patrullas spetsnaz rusas para que no se les relacionara con el gobierno de su país. 

Algo similar, considera, podría ocurrir en la frontera entre México y Estados Unidos, por lo que ha pedido que se investigue la posibilidad de que surja ese escenario, pues de lo contrario será necesario crear una fuerza de tarea estratégica.

Pese a los encuentros comerciales y la relación bilateral entre México y Estados Unidos, el gobierno de Joe Biden no pasará por alto la seguridad en la frontera.

Amenazas complejas

El mes pasado, el 14 de abril el general Glen VanHerck compareció ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara en donde presentó un diagnóstico sobre las alianzas y amenazas a los Estados Unidos:

“El entorno geoestratégico mundial sigue evolucionando rápidamente. Si bien Estados Unidos ha pasado los últimos 30 años mostrando su poder para combatir regímenes deshonestos y extremistas violentos en el extranjero, nuestros competidores globales buscaron nuevas capacidades para eludir nuestros sistemas de advertencia y defensivos y poner a nuestra patria en riesgo. 

“Nuestros competidores como Rusia y China están socavando el orden internacional basado en reglas y desafiándonos en todos los dominios. Además, estados deshonestos como Corea del Norte e Irán también están buscando capacidades para anular nuestras ventajas militares, amenazar nuestras redes con armas cibernéticas y, en el caso de Corea del Norte, desarrollar armas nucleares. Mientras tanto, las organizaciones extremistas violentas continúan ideando complots para atacar a nuestros ciudadanos y nuestra forma de vida”. 

El jefe del Comando Norte, aseveró en esa comparecencia, que sus “competidores globales despliegan capacidades cada vez más sofisticadas para poner en riesgo a Estados Unidos y Canadá, y limitar nuestras opciones en una crisis. Al mismo tiempo, la amenaza terrorista continúa evolucionando de maneras que desafían nuestras capacidades de defensa nacional. Como resultado, el entorno de amenazas actual es probablemente el más complejo al que nos hemos enfrentado”.

Si bien se refirió a Rusia y a China como las principales amenazas para Estados Unidos, se refirió más a la segunda en relación a México, planteando ya como una amenaza real y actual.

30 por ciento del territorio mexicano está en manos de los cárteles de la droga, según el jefe del Comando Norte de Estados Unidos.

En el caso de China, apuntó, “continúa aplicando una estrategia geopolítica agresiva que busca socavar la influencia de Estados Unidos en todo el mundo y configurar el entorno internacional a su favor. En el área de responsabilidad de USNORTHCOM, China ha hecho intentos deliberados de aumentar su influencia económica y política con nuestros socios cercanos en México y Las Bahamas”. Aunque el comercio entre México y la Unión Americana es incomparable, el país asiático busca aumentar su comercio e inversión en México.

“El apoyo de USNORTHCOM y la Embajada de Estados Unidos a México y las Bahamas solidifican nuestra posición como el socio de elección para estas naciones y es fundamental para contrarrestar a los estados nacionales, especialmente China, que continúa sus intentos de avanzar en ambos países a través de ofertas de apoyo médico Covid-19, inversiones económicas a gran escala, campañas de información y apoyo material para proyectos de infraestructura. Nuestras relaciones con México y Las Bahamas mejoran la seguridad y la estabilidad regionales y fortalecen directamente nuestra capacidad para defender la patria a través de una cooperación cercana y continua con estos países socios clave”.

LAS PEORES AMENAZAS

  • Esta es la visión del Comando Norte de Estados Unidos sobre dos de los países que representan una de las mayores amenazas a su seguridad:
  • Rusia presenta una amenaza persistente e inmediata para Estados Unidos y Canadá, y sigue siendo el desafío más agudo para su defensa nacional. 
  • Los líderes rusos buscan erosionar la influencia estadounidense, afirmar su dominio regional y reclamar su estatus como potencia global a través de una estrategia que incluye operaciones de información, engaño, coerción económica y la amenaza de la fuerza militar. 
  • En tiempos de paz, los actores rusos llevan a cabo sofisticadas operaciones de influencia para avivar las llamas de la discordia en Estados Unidos y socavar la confianza en sus instituciones democráticas. 
  • En una crisis o conflicto se espera que Rusia emplee su amplia gama de capacidades avanzadas, no cinéticas, convencionales y nucleares para amenazar la infraestructura crítica estadounidense. 
  • China continúa aplicando una estrategia geopolítica agresiva para socavar la influencia de Estados Unidos en todo el mundo.
  • El país asiático se mantiene a nivel mundial como uno de los actores cibernéticos más capaces y cada año roba volúmenes de datos confidenciales, militares, académicos, contratistas autorizados de defensa y otras redes comerciales del gobierno estadounidense.

Oportunidades terroristas

Al mismo tiempo que comparecía ante legisladores el general VanHerck, su oficina ordenaba una investigación prospectiva para la toma de decisiones del Comando Norte, sobre la premisa de que si era necesario crear una fuerza especial estratégica para impedir que se lleven a cabo estas operaciones que desestabilicen su frontera con México.

Ahora, la nueva agenda de riesgos coloca a sus “competidores poderosos” con capacidad de utilizar a los grupos criminales para atentar contra la seguridad de Estados Unidos.

La investigación debe resolver si “existe interés por parte de esos competidores de utilizar a los grupos criminales “en operaciones por debajo del nivel de combate armado en la frontera suroeste”.

Esto significa todo tipo de operaciones, desde actos terroristas que afecten a sus autoridades o intereses comerciales o el éxodo masivo de pobladores, por ejemplo.

“¿Están los competidores dispuestos a involucrar o utilizar a los cárteles de la droga mexicanos para realizar operaciones por debajo del nivel de conflicto armado a lo largo de la frontera suroeste para ganar influencia política o desestabilizar la región?”, se plantea en el documento del que ejecentral tiene una copia y en el que el Comando Norte ordena esta investigación.

En la petición, esta área del Departamento de Defensa estadounidense también pide que se indague si existe la voluntad de los grupos criminales de “cooperar con gobiernos extranjeros”.

Al ser trabajo prospectivo que permitirá al Comando Norte decidir si crea una fuerza especial de tarea estratégica, la investigación deberá responder dos elementos más:

“Identificar tácticas que las Organizaciones Criminales Transnacionales y Organizaciones de Tráfico de Drogas (TCO y DTO) pueden usar para coaccionar o intimidar a la población y qué áreas de la frontera suroeste son más susceptibles para las posibles operaciones de gobiernos extranjeros y TCO y DTO”.

El documento no menciona si el Departamento de Defensa ya obtuvo respuesta a sus interrogantes, pero plantea que lo ha solicitado específicamente y estará a cargo de implementar las decisiones la Fuerza de Tarea Conjunta North-J5, que es un grupo especializado para la planeación e implementación estratégica del Comando Norte, y que tendría a su cargo todas las acciones militares que eliminen ese riesgo. 

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