Cese fulminante

30 de Enero de 2026

Cese fulminante

El CIDE entra en una nueva etapa. La destitución de José Antonio Romero Tellaeche marca el cierre de una gestión marcada por denuncias, conflictos internos y cuestionamientos legales.

José Narro CIDE

Centro de Estudios y Docencia Económica, el CIDE.

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Foto: Archivo

Centro de Estudios y Docencia Económica, el CIDE.
Foto: Archivo

Se llevó su tiempo, justo el que se requiere cuando las cosas se hacen bien, pero al final la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, extirpó, sin aspavientos ni grandes expresiones, el cáncer en que se había convertido el oscuro personaje que la sacerdotiza del culto de la ciencia antineoliberal, María Elena Álvarez Buylla, dejó enquistado en el Centro de Estudios y Docencia Económica, el CIDE, con el respaldo de López Obrador. Hace mucho que las quejas y las denuncias por acoso, plagio y en general una conducción autoritaria y fuera de norma de José Antonio Romero Tellaeche hicieron crisis en el CIDE. Catherine Andrews y Alejandro Madrazo son solo dos de los nombres de damnificados, sin causa justificada y por lo tanto ilegalmente, por la gestión del operador de Álvarez Buylla. Hoy, en ejercicio de su derecho de pataleo, el destituido Romero alega una legalidad que nunca observó desde la dirección general. La diferencia es una: hoy no tiene el brazo protector que se apoyaba en Palacio nacional, para seguir haciendo de las suyas en nombre del movimiento.