El fin de la ortodoxia
La decisión del Banco de México de volver a bajar la tasa de interés pese al repunte inflacionario abre un debate sobre la política monetaria.
Banco de México (Banxico).
/Foto: Especial
Así como se jubiló de un plumazo el libre comercio en el mundo y regresó la era de los aranceles y el proteccionismo, empiezan a reforzarse las señales de que la ortodoxia en la política monetaria es cosa del pasado y que, por decreto y buena voluntad, se pueden cambiar las reglas con las que está probado, desde hace siglos, que se construye la estabilidad económica de largo plazo. La decisión del Banco de México, reducir por segunda ocasión la tasa de interés cuando, a consecuencia de varios factores, uno de ellos la guerra de Medio Oriente, la inflación está muy por encima de las proyecciones, causará una polémica importante. En ninguna economía estable se combate la inflación bajando las tasas de interés por decreto. México ya vivió las consecuencias, desastrosas, de jugar al keynesianismo apostando por el crecimiento con inflación, que en realidad no es crecimiento porque no construye estabilidad y sin estabilidad no se puede planear. Victoria Rodriguez Ceja tendrá sus motivos para apartarse de la ortodoxia., pero haría muy bien en explicarlos y socializarlos, porque sin información confiable, la especulación estará a la orden.