Fuera de lugar estructural

7 de Mayo de 2026

Fuera de lugar estructural

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Juan Pablo Gómez

Estamos en vísperas del Mundial de 2026, ante un panorama político nacional e internacional muy peculiares. Cada Mundial tiene efectos en la opinión pública alrededor del mundo. En 2019 una investigación de Comesaña, Dodel y Blanc comprobó que el futbol desplazó temas políticos de la agenda noticiosa durante el Mundial de 2018.

Basándome en esta investigación, decidí hacer mi propia versión, un poco reducida y con algunos ajustes. Utilizando transcripciones de noticieros de N+ del 10 de octubre de 2022 al 20 de enero de 2023, encontré que el futbol fue el tema con más tiempo y mayor cantidad de notas en los primeros 20 minutos de cada noticiero en las fechas cercanas al Mundial de Qatar. Pero el efecto que encontré fue inesperado: el futbol se roba la agenda del noticiero desde octubre de 2022, con la Liguilla.

El ascenso en la agenda noticiosa del futbol es evidente desde el 17 de octubre, el lunes después de los 4tos de final de la Liguilla. La conversación en N+ gira en torno al análisis de los partidos, las expectativas de los equipos que pasaron a semifinales y de los jugadores mexicanos que destacaron en el torneo, debatiendo si debían ser convocados a la Selección.

El tema del futbol no perdió fuerza ni siquiera ante el debate de la reforma del INE. Las menciones sobre política partidista y electoral se centraron en documentar este debate, dejando fuera la “política pequeña” sobre candidaturas locales y discusiones vagas entre los protagonistas de cada partido.

Todos los medios de comunicación deben decidir cada día qué acontecimientos presentar, convirtiéndolos en noticias, y qué noticias presentar como las más importantes. Un medio de comunicación vive del rating, que es la métrica con la que vende sus anuncios y genera sus ingresos. El rating depende de qué quiere ver el público. Que N+ hable más del mundial que de la reforma al INE no es un plan maestro manipulador, sino una decisión financiera, de negocio. ¿Por qué dejaría el noticiero pasar la oportunidad de crecer su rating con un tema del que todos quieren saber?

El hecho de que la agenda de futbol crezca desde la Liguilla es lo que sí parece una estrategia más meditada. Televisa y TV Azteca, para el mundial de 2026, pagaron conjuntamente 100 millones de dólares para transmitir 32 partidos por televisión abierta. Las televisoras deben manejar cada Mundial como su proyecto estrella, acaparando la atención desde antes de su inauguración. Destinan a su mejor talento y la atención de sus noticieros a volver aún más llamativa la Copa del Mundo.

Zizek plantea que vivimos en un momento en el que las sociedades sabemos que el espectáculo no es importante, pero actuamos como si sí lo fuera. No hay nadie que ignore las atrocidades del mundo; la gente sabe que el Mundial no es lo más relevante. Pero el simple hecho de vivir el Mundial como prioridad aunque seamos conscientes de todo lo que oculta es parte de nuestro orden social básico. La televisora no nos tiene que convencer de que el Mundial es crucial; basta con que todos actuemos como si lo creyéramos, porque no hacerlo implicaría actuar en torno a todo lo que nos preocupa en realidad y eso puede alterar todo el orden social.

Las televisoras y los medios de comunicación en México forman parte del juego y nos acompañan en el proceso de fingir que ignoramos la realidad. Nos venderán el espectáculo más exitoso de cada cuatrienio y fingirán con nosotros. El juego no es el futbol, no se limita a las canchas y tiene consecuencias reales. ¿Cuánto más vamos a seguir jugando?