La Hora Cero
El momento llegó: el futuro del T-MEC entra en una etapa clave. Con Donald Trump de regreso en la Casa Blanca, el tratado enfrenta ajustes, pero no su ruptura.
T-MEC
/Foto: @DiegoTMEC
No hay plazo que no se cumpla y el del TMEC finalmente llegó. Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, la duda acerca de la vigencia del tratado comercial creció hasta convertirse en zozobra. Hoy, a un año de iniciado ese viaje de vuelta al proteccionismo, las perspectivas lucen diferente. El gobierno de México no podría estar mejor representado en la mesa, pues con todas las asimetrías que rodean la negociación con los Estados Unidos, Marcelo Ebrard es, por mucho, el colaborador de la presidenta Sheinbaum mejor equipado para enfrentar ese, que no es un reto menor. Algo que el secretario de Economía y la presidenta han sabido construir en el último año a base de trabajo, de aclaraciones oportunas y de declaraciones contundentes cuando ha sido necesario, pero sobre todo de mucha cabeza fría, es la confianza de que, con cambios quizá sustanciales en algunas materias, pero el TMEC seguirá por una razón de peso: es tan benéfico para México, como para las empresas y los consumidores de los Estados Unidos y de Canadá.