No lo querían, pero ya lo extrañan
La salida de Ulises Lara de la FGR desató todo tipo de reacciones. Pero, ¿realmente su renuncia cambia el rumbo de la institución o se ha sobredimensionado su papel?
Ulises Lara López, fiscal Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, durante la conferencia de prensa.
/Foto: Victoria Valtierra Ruvalcaba / Cuartoscuro
La renuncia de Ulises Lara a la Fiscalía General de la República se ha magnificado de una forma injustificada. Cuando ocupaba la Fiscalía Especial de Investigación de Asuntos Relevantes, Lara era permanente y constantemente cuestionado a la menor oportunidad, pero ahora que ha dejado la posición, se habla de su salida como si el funcionamiento de la FGR dependiera de él y la institución quedara al borde del colapso a partir de su renuncia. Primero no lo querían y ahora lo extrañan mucho, algo no está bien en ese análisis. Es cierto que Ulises Lara era un colaborador importante de la fiscal Ernestina Godoy, pero es igual de cierto que Godoy es una profesional, que la FGR es una institución que, por fortuna, no depende de uno ni de dos funcionarios para atender sus responsabilidades.