Ya es seguro que sí era ella. Sí eran de ella. Los restos que encontraron regados en un rancho sí son los restos de Roxana Guzmán.
Roxana: Oriunda de Nanchital. Está al sur de Veracruz. De joven huyó, le mataron a su esposo y entonces ella huyó. Regresó a Nanchital apenas ahorita. 2026. Cuando regresó puso un medio de comunicación. Pulso Informativo del Sureste se llamaba. Y le fue bien. A Roxana primero le fue bien.
El medio creció. Más atención, más ojos, más quién sabe quién viendo. Y luego hace poco a Roxana la secuestraron. Una mañana fea de martes hombres armados reventaron su casa y la secuestraron. Ella alcanzó a grabar. Se la llevaron y Roxana grabó su propio secuestro.
La estuvieron buscando pero no dieron con ella. Primero todo causó franco pánico nacional. Pero luego se fue olvidando. Y ahora acaban de anunciar que sí, que ya es seguro que sí era ella, que sí eran de Roxana Guzmán los restos que encontraron en un rancho frío y gris de Veracruz.
La mataron. A Roxana la mataron. Han arrestado a 8 personas. 4 supuestos capos. 4 Policías Municipales. Que a todo México le caiga un rayo cada vez que matan a un periodista.
Juan David Gámez. Joven reportero en Nuevo León. Lo acribillaron hace unos meses en la calle porque hablaba de narcos y capos y seguridad.
Carlos Leonardo Ramírez. Joven reportero en Veracruz. Lo acribillaron hace unos meses en un restaurante porque hablaba de narcos y capos y seguridad.
Miguel Ángel Beltrán. Durango. Un día salió de su casa a trabajar. Normal. Y nunca regresó. Lo encontraron muerto poco después y eso que él casi no hablaba de narcos o capos o seguridad.
4 rayos nomás ahí.
Algunas verdades.
- México es el segundo país con mayor número de periodistas asesinados en todo el mundo.
- 30% de los periodistas desaparecidos a nivel mundial son mexicanos.
- Enserio.
- 177 asesinatos del 2000 a la fecha.
- Hay impunidad en más del 90% de los casos.
Y sí, el reportero, el periodista, a veces peca. A veces peca de un sentido engrandecido de justicia y realidad. A veces peca de un hacer cualquier cosa con tal de que todos se enteren. A veces peca de la consigna de que lo público se cuida y se respeta.
Más verdades:
- Quien mata a un periodista está siguiendo la orden de alguien más.
- Quien mata a un periodista está queriendo matar la verdad.
- Quien mata a un periodista lo mata porque el periodista pegó bien y puntual,
- Quien quiere matar la verdad jamás lo logra.
Pero es real, en México la verdad está o muy mercantilizada o muy castigada.
El reportero promedio gana poco o francamente mal. Vive más o menos mal. Trabaja lejos y trabaja demasiado. Tiene poca libertad. Le dicen qué decir. Le dicen qué no puede decir, bajo amenaza de arrancarle el empleo de tajo de inmediato y para siempre. Y encima diario tiene que caminar un campo minado, sin saber cuál va a ser la próxima o la última pisada. Encima diario tiene que preocuparse de que alguien decida terminar una vida completa, una vida compleja, una vida real, por un par de verdades que esa vida imprimió.