Política desde lo local
¿Desaparecer los OPLES generaría ahorros o debilitaría la democracia local? El debate sobre la reforma electoral vuelve a poner en la mesa el futuro de los organismos electorales estatales. ¿Puede el INE absorber todas esas funciones?
OPLE
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Uno de los temas olvidados pero fundamentales del debate sobre el cambio de las reglas electorales es el futuro de los Organismos Políticos Locales Electorales, antes conocidos como institutos estatales electorales. Una visión, la gubernamental, coqueteó con su desaparición para evitar duplicidad de funciones y generar ahorros en el gasto electoral. Lo cierto es que no existe tal duplicidad y tampoco habría ningún ahorro suprimiendo los OPLES. En cambio, sí habría una degradación de la vida política regional y local en todo el país. La Ciudad de México es un ejemplo de eso. Además de elecciones constitucionales, el Instituto Electoral de la Ciudad de México organiza la elección judicial local, la elección de las Comisiones de Participación Comunitaria y algo muy importante, las consultas sobre una figura muy capitalina pero que ha tomado un arraigo importante: el Presupuesto Participativo que permite a cada comunidad definir el destino de un porcentaje del gasto en obra pública de su alcaldía. En cada entidad, los organismos electorales locales tienen, además de la electoral, otras responsabilidades diferentes de acuerdo a la cultura política y la idiosincrasia de su región. La pregunta es simple: ¿Sería capaz el INE de absorber y administrar todas esas responsabilidades? Por supuesto que no.