Profesionalizar
La venta minoritaria del Club América es un paso que no es casualidad ni ocurrencia
Alejandro Ramírez, presidente del Consejo Mexicano de Negocios, y Emilio Azcarraga Jean, presidente del Grupo Televisa, encabezaron la firma del programa “Éntrale, alianza por la inclusión laboral de personas con discapacidad”. Esta iniciativa busca la implementación y consolidación de programas de inclusión laboral para personas con discapacidad en las organizaciones participantes.
/Moisés Pablo/Moisés Pablo
Un tema deportivo con impacto social y político inundó las redes en Diciembre pero se perdió en el Guadalupe-Reyes: la venta del 49% de las acciones del Club América, incluyendo el Estadio Azteca Banorte entre sus activos, a un Fondo de Inversión de los Estados Unidos que no es propietario de los Patriotas de Nueva Inglaterra de la NFL como algunos dijeron. La decisión, que algunos ven como una pérdida de control y de identidad de uno de los equipos más populares del futbol mexicano, es en realidad un paso hacia la profesionalización de una liga profesional que vive una enorme crisis de liderazgo, de conducción y ahora también de talento, reflejado en la calidad del deporte más popular en el país y en la propia selección mexicana.
Lo que el futbol mexicano necesita es dejar atrás la época de los propietarios de equipos que se comportan como caciques y buscar administradores profesionales del gigantesco negocio del futbol. Los pasos que ha dado el América en ese sentido: primero bursatilizar al equipo y luego hacerse de un socio que tendrá enorme peso en su Consejo de Administración, van en dirección del manejo con gobierno corporativo, de las decisiones sobre el equipo. Si quieren competir primero y sobrevivir después, tarde o temprano otros equipos del futbol mexicano tendrán que hacer lo mismo que ya hizo Emilio Azcárraga Jean.