Registro de celulares
El atropellado inicio en el registro de telefonía celular ha jugado en contra de la implementación de esta acción, sin embargo, no deben perderse de vista ciertos puntos
Expertos advierten que el stalkerware no solo espía a la víctima, sino que también puede exponer datos del propio atacante debido a vulnerabilidades de seguridad
/Foto: Canva
La seguridad del Registro de Telefonía Celular es responsabilidad de las empresas que lo realizan y lo resguardan. El gobierno sólo requerirá datos específicos cuando un número telefónico aparezca en una investigación. Esas puntualizaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum fueron absolutamente claras. Ahora, a partir de ellas, es indispensable que desde la autoridad se supervise la seguridad de las bases de datos que cada empresa ha empezado a elaborar. El ciudadano está obligado a la entrega de sus datos personales, las empresas de telefonía están obligadas a elaborar las bases de datos, resguardarlas y responder a las consultas de la autoridad sobre ellas, pero el gobierno está obligado a garantizarle a los ciudadanos que su información está a salvo de las mafias digitales que, con esos datos a su alcance, cometen delitos de diversa índole, en particular fraudes y extorsiones. La versión que denuncia un hackeo a la base de datos de la empresa de telefonía más grande del país, apenas a unos días de iniciado el registro, no ayuda en nada a generar confianza para la elaboración de la herramienta. Entregar información personal a una base de datos no segura equivale, hoy, a regalarle esa información a la delincuencia. Ninguna norma congruente puede obligar a los particulares a abrirle la puerta de su casa a criminales que buscan saquearla.