Compartir

Elizabeth Hernández

La obesidad es la enfermedad crónica que más avanzó entre los habitantes mayores de 20 años en el país tras reportar un aumento de 3.9% entre 2012 y 2019, lo que significa que tres de cada cuatro personas que viven en México sufren algún grado de sobrepeso, que además, está asociado a las principales causas de muerte en el territorio, esto según los últimos datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut).

Este avance también se ve reflejado entre los niños mayores de cuatro años y los adolescentes, grupo en el que se reportó un incremento de obesidad y sobrepeso de 3.5% a nivel nacional entre los años comparados. Los menores de edad que viven en ambientes urbanos padecen esta enfermedad 5.1% más que aquellos que habitan zonas rurales.

Los resultados de la Ensanut muestran que la obesidad, junto a la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, causaron 16.4% de las consultas en servicios ambulatorios del sistema de salud en el país, que incluye tanto centros médicos públicos, como privados; pero este número escala cuando se integran datos de hospitalizaciones generales y críticas.

Un cruce de información elaborado por ejecentral entre las zonas que utiliza la Ensanut para medir el porcentaje de consumo entre alimentos recomendados y los que no, y la afectación de Covid-19 en estos lugares, demuestra que el acceso a comida de calidad repercute en las comorbilidades que se desarrollan en cada región.

Además, contrario a lo que han dicho las autoridades federales, la obesidad no es la principal comorbilidad asociada a fallecimientos o complicaciones por Covid-19 en ninguna de las regiones de la Ensanut, de hecho, ocupa el tercer puesto detrás de la diabetes y la hipertensión, padecimiento que domina en todas las áreas del país.

Si se observa esta relación respecto a la calidad de alimentos que se consumen, la zona metropolitana del Valle de México es la peor evaluada al obtener el primer lugar en cuatro de los seis grupos reportados como no aptos para ingesta diaria, según la Ensanut.

De hecho, en esta región, integrada por la capital y 60 municipios del Estado de México, el consumo de bebidas no lácteas endulzadas es de 85.2% entre las personas mayores de 20 años, lo que representa una diferencia de 14 puntos más respecto a la ingesta de agua simple en esta zona.

En cuanto al consumo de alimentos clasificados como recomendables, la zona sur del país tiene los peores indicadores al registrar la ingesta más baja en 4 de los 7 grupos englobados en esta categoría.

Compartir