Narcotráfico: la ineficacia del militarismo y el armamentismo

9 de Agosto de 2026

Narcotráfico: la ineficacia del militarismo y el armamentismo

El Grupo de Expertos en Economía de las Políticas de Drogas de la London School of Economics recomienda que: la militarización debe disminuir hasta su erradicación. Oficialmente la guerra contra las drogas comenzó en enero de 1982, cuando el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan, lo determinó como un asunto urgente de “seguridad nacional”. Esta se extendió a América Latina en donde se ubican los países productores y de tránsito, mediante diversos programas el gobierno estadounidense intervino en las políticas antidrogas que se implementaron.

Hacia finales de los 90 se negoció el Plan Colombia, un acuerdo bilateral para combatir el narcotráfico y la producción de narcóticos en este país andino. Posteriormente, en 2007 se gestó un acuerdo de cooperación bilateral entre EUA y México denominado Iniciativa Mérida, para combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado.

Desde entonces la estrategia se ha concentrado en acciones tales como: erradicación de cultivos de enervantes; captura de los líderes o capos de los cárteles del narcotráfico y desmantelamiento de organizaciones criminales; decomiso de drogas en tránsito; militarización del combate al narcotráfico. Sin embargo, los resultados de estas acciones han sido limitados y la estrategia en lo general ha fracasado, ya que la producción y tráfico de drogas sigue constante. Entonces a pesar de los millones de dólares que los EUA han destinado a esta lucha, el problema del narcotráfico persiste y el consumo de las drogas no se ha erradicado sustancialmente. Sin embargo, las consecuencias sobre todo en Latinoamérica han resultado catastróficas, pues ha derivado en el aumento de la violencia e inseguridad, en miles de muertes de personas inocentes, en el encarcelamiento de los eslabones más débiles de la cadena, lo cual han dejado a la deriva a miles de niños y jóvenes que buscan -a veces sin mucho éxito- huir de su “destino”.

Y con todo ello, tres décadas después de que comenzará la guerra, el consumo de drogas en los EUA no ha disminuido, al contrario se encuentra en crecimiento sostenido. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés), que realiza anualmente la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental, en 2014, 27 millones de personas mayores de 12 años, consume drogas de forma regular, es decir el 10.2% de su población, cuando en 2012, era el 8.3%. https://1.usa.gov/1KlxLzF

Debido a la falta de resultados y los terribles daños colaterales, organizaciones internacionales han advertido sobre la urgente necesidad de cambiar las políticas antidrogas, incluso se ha anticipado que este será el principal tema de debate en la próxima Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Drogas (UNGASS, por sus siglas en ingles) que se realizará del 19 al 21 de abril de 2016, en Nueva York.

Uno de los temas que se abordará tiene que ver con la militarización de la guerra contra las drogas, la cual de acuerdo con diversos informes que se han presentado previos a la UNGASS debe disminuir hasta su erradicación. Uno de ellos es el del Grupo de Expertos en Economía de las Políticas de Drogas de la London School of Economics (LSE), el cual señala que la militarización además de los quebrantos económicos en los países en donde se implementa, ha dejado una huella indeleble en los procesos de desarrollo humano sostenible y los resultados han alimentado la marginación de personas vinculadas con el uso de drogas ilícitas. https://bit.ly/24zuz0M

No obstante en México no parece haber intenciones de reducir la militarización de la guerra contra las drogas, de acuerdo con el informe elaborado por Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), las importaciones de armas en el continente americano disminuyeron 6% entre 2011 y 2015, contrario a lo ocurrido entre 2006 y 2010. Pero no sucedió lo mismo en México, Venezuela y Brasil que tuvieron un aumento en las importaciones. https://bit.ly/1Opzrd9

En el caso específico de México las importaciones de armas aumentaron un 331% en los últimos cinco años, en comparación con el período 2006-2010. Según SIPRI, las importaciones de armas a México incluyen “una variedad de aviones de transporte, aviones de patrulla marítima, aeronaves de ataque a tierra, helicópteros armados, barcos de patrulla y vehículos blindados ligeros”.

Asimismo destaca que el mayor porcentaje de las importaciones de armas provienen de los EUA, con el 52% de los envíos a México entre 2011 y 2015 (en muchos casos como ayuda militar), seguido por España con el 19% y Francia con el 10%. Como otro punto de comparación, las importaciones de armas a Irak aumentaron 86% en el mismo período.

Estas acciones de militarización y armamentismo implementadas desde 1989 en México, no han resuelto la problemática de nuestro país frente al fenómeno del narcotráfico, por el contrario ha crecido generando acciones más violentas, del mismo modo se ha incrementado la farmacodependencia. Si la experiencia nos ha demostrado que los resultados no han sido los mejores, porque no probar con estrategias diferentes, como por ejemplo, prevención para los consumidores, programas de desarrollo alternativo sostenible para los agricultores, crear mayores y mejores oportunidades de estudio para los jóvenes, así como el combate a la impunidad y la corrupción.

Recordemos las palabras del científico Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

*Consultor en Seguridad, Justicia, Política y Educación. simon@inprincipioeratverbum.com.mx @simonvargasa facebook.com/simonvargasa Linkedin: simón-vargas-aguilar www.inprincipioeratverbum.com.mx *Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico, te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo: https://eepurl.com/Ufj3n