Del Salario Rosa a Mujeres con Bienestar; mano negra en el millonario contrato
La licitación de tarjetas sociales en el Estado de México arranca bajo sospechas de favoritismo y con dudas sobre su transparencia
Delfina Gómez Álvarez, gobernadora del Estado de México encabezó la Presentación del Programa Integral Mujeres con Bienestar “El Poder de Servir a las Mujeres”. Este programa sustituye al Salario Rosa del anterior gobierno.
/FOTO: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM
Esta semana será clave en el Estado de México en materia de decisiones administrativas, transparencia y contratos de gobierno, pues se procesará una importante adquisición que, además de un considerable monto económico, tiene una carga simbólica y por lo tanto política, que no se puede ignorar. Se trata de la elaboración y operación de los monederos electrónicos, en forma de tarjetas de débito, de apoyo a las mujeres de la entidad, cuya elaboración y operación será licitada por primera vez, en un contrato que puede ir de los 400 mil hasta los 700 mil plásticos para igual número de mujeres beneficiarias.
Lo que parece una decisión adecuada y conveniente: abrir a concurso ese contrato de servicio público para que la competencia entre empresas privadas beneficie a los usuarios y también a la autoridad contratante, ha quedado cubierta por el manto de la sospecha. Los funcionarios de la Oficialía Mayor del Gobierno del Estado de México, influenciados por el coordinador administrativo de la Secretaría del Bienestar, Guillermo García Sánchez, incluyeron en las bases de la licitación, como referencia del producto que la autoridad espera de los proveedores, la tarjeta ya fabricada y operada por una de las empresas concursantes: Servicios Broxel S. A., justo la titular del contrato desde que el programa nació en la entidad mexiquense durante el sexenio de Alfredo del Mazo. La decisión ha despertado malestar y sospecha en las otras empresas concursantes a tal nivel, que algunas advierten que la licitación podría ser un traje a la medida, mientras otras van más allá y especulan que Broxel ya tiene fabricadas las tarjetas y por eso su producto fue utilizado como referencia, sin importar que ello dinamite la credibilidad del concurso, por el evidente favoritismo existente hacia Broxel.
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Mujeres con Bienestar
La tarjeta corresponde al programa Mujeres con Bienestar del Estado de México. Esta es la evolución, en tiempo morenistas, del conocido programa del llamado Salario Rosa implementado en la entidad durante el sexenio anterior. Desde 2018 Broxel ha estado involucrado en los contratos de elaboración de tarjetas y dispersión de recursos a través de ellas. De hecho, desde el nacimiento del programa, la dispersión de recursos y la emisión de los plásticos ha estado a cargo de la empresa Servicios Broxel S. A., propiedad de Gustavo Antonio Gutiérrez Galindo, un empresario de interesante historial y controvertidos vínculos, que en este contrato ha gozado, por años, de los beneficios de la asignación directa.
Hoy que una decisión de elemental transparencia, llevó al Gobierno del Estado de México a cargo de Delfina Gómez, a licitar ese millonario contrato, en paralelo una operación que no tiene nada de espontánea surgió desde la burocracia mexiquense para cargar los dados de la licitación y beneficiar con ella, otra vez, a Broxel y a su principal accionista, Gustavo Antonio Gutiérrez, justo lo contrario de lo que busca el gobierno mexiquense al abrir a concurso este millonario contrato.
La licitación está en marcha y se le puede identificar porque es la LPNP-005-2026 para la contratación de Servicios de Gastos Relacionados con Actividades Culturales, Deportivas y de Ayuda Extraordinaria.
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Los orígenes
Broxel empezó su vinculación a este programa desde que nació el llamado Salario Rosa, antecedente de Mujeres con Bienestar. En aquellos años, la empresa de Gutiérrez Galindo se encargaba de la dispersión de los recursos y de ofrecer a las beneficiarias el servicio de consulta de sus saldos en la tarjeta, en realidad en una cuenta individual, a través de una aplicación accesible desde un teléfono móvil.
Cuando llegó el cambio de la administración del PRI a la de Morena en el Estado de México, el programa de apoyo social Salario Rosa, se conservó, pero fue transformado y rebautizado como Mujeres con Bienestar. Lejos de quedar fuera de la proveeduría del servicio, Gutiérrez Galindo operó para que su empresa siguiera operando el programa y de hecho consolidó su presencia.
El programa Mujeres con Bienestar entrega un apoyo de 2 mil 500 pesos bimestrales a las beneficiarias y en la actualidad, además de encargarse de la dispersión de los recursos, de la administración de las cuentas individualizadas y de ofrecer el servicio de consulta de saldos a través de su App o de su sitio web, Broxel también le ofrece una línea de crédito de hasta 4 mil pesos a las beneficiarias, que se pagan a través de descuentos parciales automáticos que la empresa toma de la cuenta individual, una vez que el depósito bimestral ha sido aplicado.
La adjudicación directa en estos contratos ha sido un tema controvertido desde que el Salario Rosa inició como programa en el Estado de México. Siempre en manos de Broxel S. A., los sucesivos contratos han sido señalados justo por no haber quedado claro nunca que fueron asignados mediante licitaciones públicas nacionales, sino a través de acuerdos directos entre funcionarios y los altos ejecutivos de la empresa. Esa fama de uso de la influencia y las relaciones políticas para hacerse de millonarios contratos, ha acompañado a Broxel y a su propietario, Gustavo Antonio Gutiérrez Galindo, en otras entidades federativas como la Ciudad de México y también Jalisco.
Las sospechas de “mano negra” en la asignación de contratos millonarios, fueron las razones detrás de la decisión de llevar a licitación pública nacional el nuevo contrato de tarjetas para Mujeres con Bienestar. Sin embargo, las propias bases de la licitación son las que ahora ponen bajo sospecha el concurso, al exigir a los demás concursantes la elaboración de una tarjeta exactamente igual, incluso en diseño, a la que Broxel ya tiene elaborada.