‘Dosis cero’ de la vacuna contra el sarampión; ¿qué es, cuándo debe ponerse y qué pasa si no se aplica?
Autoridades sanitarias de México y Estados Unidos han emitido recientemente información sobre el sarampión y la llamada “dosis cero” de la vacuna
Paciente con sarampión
/Especial / befunky
Autoridades sanitarias de diversos países han encendido las alarmas por el repunte que el sarampión ha tenido, en parte, debido a su alta capacidad de contagio. Es por ello que se han hecho llamados a reforzar la vacunación, especialmente en contextos de brotes activos. Ante este escenario, la Secretaría de Salud (Ssa) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han reiterado la importancia de conocer cómo funciona el esquema de inmunización, incluida la llamada “dosis cero”, para evitar confusiones y alarmas innecesarias.
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¿Qué es la dosis cero y cuándo se debe aplicar?
La dosis cero contra el sarampión no forma parte del esquema regular obligatorio. Se trata de una medida preventiva adicional dirigida a bebés de entre 6 y 11 meses de edad, principalmente cuando existe circulación activa del virus o ante viajes internacionales a zonas con alta incidencia de la enfermedad.
De acuerdo con la Ssa y el IMSS, la dosis cero funciona como un refuerzo temporal que brinda protección inicial mientras el sistema inmunológico del bebé madura. Su aplicación se recomienda únicamente en situaciones específicas, como brotes comunitarios o riesgos epidemiológicos elevados.
¿Hay riesgo por no recibir la dosis cero contra el sarampión?
No haber recibido esta dosis temprana no representa un riesgo adicional si no existe un brote activo. En estos casos, las autoridades sanitarias indican que basta con iniciar el esquema regular al cumplir el primer año de vida.
El esquema formal contra el sarampión se aplica mediante la vacuna triple viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis. Este esquema garantiza una inmunidad duradera, independientemente de si la persona recibió o no la dosis cero.
Las edades establecidas para la aplicación son:
- Primera dosis: a los 12 meses de edad.
- Segunda dosis: a los 18 meses.
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En el caso de niñas y niños nacidos antes de julio de 2020, el refuerzo se aplica a los seis años, conforme a los lineamientos de la Secretaría de Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
Las autoridades también recomiendan que personas adultas revisen su historial de vacunación y completen el esquema si no cuentan con las dos dosis documentadas.
¿Dónde se puede vacunar contra el sarampión?
La vacuna contra el sarampión es gratuita y universal en México. Se puede solicitar en cualquier unidad del IMSS, ISSSTE o en centros de la Secretaría de Salud, sin importar la afiliación del paciente.
Para recibirla, solo es necesario acudir con la Cartilla Nacional de Salud. Además, la población puede comunicarse al 079 para ubicar el centro de vacunación más cercano.
En este sentido, las autoridades sanitarias subrayan que la vacunación oportuna sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir brotes y proteger a la población, especialmente a los grupos más vulnerables.
¿Cuáles son los síntomas del sarampión?
El sarampión suele iniciar con síntomas similares a una infección respiratoria. Según la Ssa y los CDC, los principales signos de alerta incluyen:
- Fiebre mayor a 38.5 °C
- Tos, congestión nasal y ojos enrojecidos
- Manchas blancas en la boca
- Erupción rojiza que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo
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En caso de confirmarse la enfermedad, se debe mantener aislamiento total durante cuatro días posteriores a la aparición del exantema. El lavado frecuente de manos y la desinfección de superficies ayudan a interrumpir la cadena de transmisión y reducir el riesgo de nuevos contagios.