¿Habrá guerra o negociación entre Irán y Estados Unidos? Ministro iraní Araqchi lanza advertencia
A pesar de la retórica bélica, Irán dejó una puerta abierta a la diplomacia bajo condiciones muy específicas.
An Iranian woman walks past a mural on the wall of the former US embassy in the Iranian capital Tehran on May 8, 2018. US President Donald Trump is due to make his decision on whether to rip up the 2015 nuclear deal and reimpose sanctions on Iran. / AFP PHOTO / ATTA KENARE
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El gobierno de Irán señaló este 28 de enero de 2026 que considera más probable un escenario de confrontación bélica que uno de negociación con Estados Unidos. La declaración fue realizada por el viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Ghariabadi, durante un encuentro con la prensa extranjera en Teherán, en un contexto de creciente tensión bilateral.
La escalada verbal y militar se produce tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de enviar una flota a la región, específicamente el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln con su grupo de combate, como respuesta a la represión de protestas en Irán a principios de mes. Las autoridades iraníes han mantenido una postura firme ante lo que califican como amenazas.
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Declaraciones oficiales iraníes sobre guerra y negociación
El viceministro de Irán, Ghariabadi, fue contundente al afirmar: “Consideramos más probable la guerra que la negociación. Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”. Agregó que Irán está listo para dar una “respuesta contundente a cualquier agresión” y que, en caso de un ataque limitado de Estados Unidos, la réplica iraní será “adecuada”. Paralelamente, el ministro de Exteriores, Abás Araqchi, estableció las condiciones para cualquier diálogo futuro.
Araqchi señaló que “llevar a cabo la diplomacia mediante amenazas militares no puede ser eficaz ni útil”, y que para que las negociaciones tomen forma, Estados Unidos “debe cesar las amenazas, demandas excesivas y cuestiones ilógicas planteadas”. El ministro enfatizó que “no se puede hablar de conversaciones en un ambiente de amenazas” y reveló que no ha tenido contacto reciente con el enviado estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, aclarando que “Irán no ha buscado negociaciones”.
Contexto del despliegue militar y las protestas en Irán
La crisis actual tiene dos componentes principales: el despliegue militar estadounidense y la represión de protestas internas en Irán. El Comando Central de Estados Unidos confirmó la presencia del portaaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, cumpliendo la orden del presidente Trump de enviar una “flota enorme”. Este movimiento se dio como respuesta a los eventos del 8 y 9 de enero, cuando protestas masivas fueron sofocadas por el gobierno iraní.
Existe una discrepancia en las cifras de fallecidos. El gobierno iraní ha acusado a Estados Unidos e Israel de organizar lo que califican como protestas “terroristas”, y reporta un número de 3,117 muertos. Por su parte, organizaciones no gubernamentales de oposición, como HRANA, estiman que la cifra ronda los 6,000 decesos. Aunque las manifestaciones relevantes han cesado, la respuesta militar de Washington se ha mantenido, alimentando la tensión.
Posibles escenarios y advertencias específicas de Irán
Las autoridades iraníes han delineado con precisión cómo responderían a una eventual agresión, estableciendo reglas de escalamiento y posibles blancos. Ghariabadi advirtió que cualquier base o territorio desde donde se lance un ataque contra Irán será considerado un “blanco legítimo”. Esto significa que no necesariamente responderían contra el país agresor en su totalidad, sino contra el punto específico de origen de la ofensiva, lo que incluye bases estadounidenses en la región.
A pesar de la retórica bélica, Irán dejó una puerta abierta a la diplomacia bajo condiciones muy específicas. El viceministro afirmó que los canales de diálogo “siempre están abiertos”, pero que actualmente no hay conversaciones. Planteó que EE.UU. debe “cambiar de enfoque y buscar una negociación real”, y que si Washington desea “una negociación cuyo resultado no esté definido previamente, se puede evaluar la opción”. Sin embargo, advirtió que si el despliegue militar busca presionar para conseguir objetivos en la mesa, “no lo lograrán”.
Medidas concretas y advertencias de seguridad anunciadas por Irán
En preparación para lo que califica como el “peor escenario”, el gobierno iraní ha anunciado y detallado una serie de medidas y posturas operativas que guiarían su respuesta ante un conflicto:
- Defensa prioritaria: La máxima prioridad declarada es la defensa del territorio nacional.
- Respuesta proporcional pero contundente: Se responderá de manera “adecuada” incluso a un ataque limitado.
- Definición de blancos legítimos: Cualquier lugar (base o territorio) desde donde despeguen cazas o se lance un ataque será considerado un blanco militar legítimo, no necesariamente todo el país agresor.
- Rechazo a la diplomacia bajo coerción: No se negociará en un ambiente de amenazas militares. Las conversaciones requieren el cese de las amenazas y demandas “excesivas”.
- Disponibilidad condicional de diálogo: Los canales se mantienen abiertos, pero cualquier futura negociación deberá ser “real”, sin resultados predefinidos, y desde una postura firme iraní.
- Preparación para la guerra: Las fuerzas armadas y el gobierno se declaran en estado de preparación para un escenario de conflicto abierto.
Las declaraciones del 28 de enero de 2026 representan una postura oficial dura por parte de Irán, que públicamente evalúa la guerra como un desenlace más probable que la negociación, dado el actual contexto de amenazas y despliegue militar estadounidense. Esta evaluación se basa en la presencia confirmada del grupo de combate del USS Abraham Lincoln en la región y en la retórica sostenida desde Washington.
El conflicto potencial se enmarca en una crisis multifacética que combina tensiones internas en Irán, derivadas de la represión de protestas, con la histórica animadversión geopolítica entre Teherán y Washington. La disposición iraní a negociar queda supeditada a un cambio radical en el enfoque estadounidense, alejado de las amenazas militares. DJ
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