Huchicol fiscal marítimo; la tarea del almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles

27 de Agosto de 2026

Huchicol fiscal marítimo; la tarea del almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles

Ocho buques identificados, 37 operaciones sospechosas inhibidas y 15 órdenes de aprehensión ejecutadas: son parte de los resultados de la estrategia contra el huachicol fiscal marítimo.

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Almirante secretario Raymundo Pedro Morales Ángeles.

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Foto: José Betanzos Zárate / Cuartoscuro

Almirante secretario Raymundo Pedro Morales Ángeles.
Foto: José Betanzos Zárate / Cuartoscuro

El combate al huachicol fiscal marítimo representa uno de los ejemplos del trabajo de inteligencia, la coordinación interinstitucional y la conducción operativa, para transformar un problema de grandes dimensiones y bien identificado, en una respuesta concreta del Estado.

El fenómeno había sido advertido durante el sexenio de Andrés Manuel ópez Obrador. En ese momento, el entonces Secretario de Marina, Almirante José Rafael Ojeda Durán, le informó al entonces Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, con suficiente detalle, sobre posibles hechos vinculados con el ingreso y comercialización irregular de hidrocarburos en el país.

Ese antecedente adquirió una nueva dimensión durante la actual administración, con el almirante secretario Raymundo Pedro Morales Ángeles, quien desde el momento en que asumió el cargo le dio seguimiento al asunto y fortaleció las capacidades de la Secretaría de Marina, particularmente en materia de inteligencia marítima y portuaria, análisis de riesgos, seguimiento de embarcaciones y trazabilidad de los hidrocarburos, para contar con las evidencias necesarias y construir la respuesta institucional que se necesitaba.

La diferencia fundamental estuvo en pasar de conocer de la existencia de un posible conjunto de actos ilícitos a entender cómo operaba, quiénes participaban, qué rutas utilizaba y cómo se movilizaba el combustible una vez que había ingresado al país.

Bajo la conducción del almirante secretario de Marina, la información original disponible fue convertida en líneas de investigación, acciones de inteligencia y, posteriormente, en operaciones coordinadas, con un objetivo que iba más allá del aseguramiento de hidrocarburos: se trataba de identificar y desarticular la estructura que hacía posible el funcionamiento de todo el esquema.

Momento y método

El punto de quiebre se presentó en marzo de 2025, cuando se llevaron a cabo acciones simultáneas en Ensenada, Guaymas, y Tampico. Estas operaciones permitieron intervenir una estructura relacionada con el ingreso y distribución irregular de hidrocarburos y marcaron el inicio de una etapa distinta en el combate al huachicol fiscal marítimo.

Uno de los elementos que permitió avanzar en la investigación fue el seguimiento de lo que ocurría después de que las cargas abandonaban los recintos portuarios. La inteligencia permitió seguir la ruta de los autotanques, identificar patrones de movilidad, empresas relacionadas y puntos de distribución, lo que generó información de enorme valor que con posterioridad fue judicializada.

Los resultados permitieron identificar ocho buques relacionados con cargas ilícitas desde marzo de 2025, en puertos de distintos estados del país, con embarcaciones que portaban banderas de Chipre, Islas Caimán, Singapur y Panamá.

Nombres y cifras

Dentro de las investigaciones destacó el caso del buque tanque Challenge Procyon, relacionado con aproximadamente 10 millones de litros de hidrocarburo. El seguimiento de la operación permitió además identificar otros movimientos y rutas terrestres, con lo que las investigaciones establecieron una trazabilidad aproximada de 20 millones de litros de combustible vinculados con este esquema.

La dimensión, y en particular la solidez de la operación, también se reflejó en sus resultados judiciales. Las actividades de inteligencia permitieron obtener información que posteriormente fue judicializada y que contribuyó a la ejecución de 15 órdenes de aprehensión, además del aseguramiento de hidrocarburos, un buque tanque, predios, armas de fuego y diversos efectos.

El impulso del Almirante Raymundo Pedro Morales no se limitó a la operación inicial. Uno de los aspectos centrales de su conducción ha sido mantener y fortalecer la coordinación con autoridades fiscales, aduaneras, de seguridad e inteligencia, así adermás del intercambio de información necesario para detectar riesgos antes de que las operaciones de introducción ilegal de combustible pudieran consolidarse.

El resultado de esta estrategia puede observarse en los datos posteriores a marzo de 2025. Entre marzo de 2025 y agosto de 2026 fueron inhibidas 37 operaciones sospechosas que presentaban inconsistencias documentales y/o discrepancias entre las cantidades de hidrocarburos declaradas en diversas aduanas marítimas.

Estas detecciones se registraron en Salina Cruz, Veracruz, Altamira, Coatzacoalcos, Tampico, Tuxpan, Manzanillo y otros puertos, lo que exhibe un trabajo de combate en topdas las regiones del pa´is y demuestra, de forma fehaciente, que la estrategia dejó de concentrarse exclusivamente en un caso o recinto portuario y pasó a establecer mecanismos de prevención y detección en distintos puntos de México.

Resultados

Como parte de estas acciones han sido asegurados 192 contenedores y 22 autptanques, lo que hace evidente que la coordinación interinstitucional permitió detectar y frustrar los intentos de utilizar la infraestructura portuaria para introducir primero y movilizar después, de forma ilícita, hidrocarburos.

El proceso, evaluado en su conjunto, muestra una evolución importante en la estrategia de seguridad marítima: el objetivo ya no es únicamente reaccionar ante un cargamento ilícito, sino anticiparse, identificar patrones, seguir las rutas del combustible y cerrar los espacios que permiten que una estructura criminal opere y florezca.

La estrategia de combate al huachicol fiscal marítimo refleja una de las características del trabajo del almirante secretario, Raymundo Pedro Morales Ángeles: convertir la información en inteligencia, la inteligencia en investigación y la investigación en acciones coordinadas con otras instituciones.

La participación inicial del almirante Ojeda fue relevante para colocar el fenómeno en conocimiento de la autoridad ministerial. Sin embargo, correspondió a la actual administración profundizar esa información, fortalecer la investigación y llevarla al terreno operativo y, algo fundamental, al ce las actuaciones judiciales.

El resultado es un proceso que pasó de apenas una problemática previamente advertida, a la identificación, intervención y desarticulación de la estructura de huachicol fiscal marítimo, toda una organización criminal, detectada en los puertos mexicanos.

Quizá uno de los indicadores más importantes de ese cambio se encuentra precisamente en lo que ocurrió después: los intentos posteriores de utilizar los puertos del país para introducir o movilizar ilícitamente hidrocarburos han sido detectados e inhibidos gracias a la coordinación interinstitucional que se desarrolló durante la operación para desarticular a esas bandas.