Los Arcos de Querétaro cumplen 300 años entre cultura y espectáculo, ¿conoces la historia de amor detrás de esta joya colonial?
Querétaro celebra 300 años del inicio de su acueducto, una obra monumental nacida entre cantera, agua y una de las leyendas de amor más recordadas.
Los Arcos de Querétaro celebraron 300 años del inicio de una construcción que sigue marcando la identidad de la ciudad.
/Foto: Jonathan Hidalgo/ Pexels
Hay construcciones que no solo levantan piedra sobre piedra, sino que levantan sentimientos que sobreviven a los siglos. En Querétaro, cada arco de cantera rosa parece sostener una vieja carta de amor jamás entregada, una declaración silenciosa que terminó convertida en agua para toda una ciudad. 300 años después del inicio de su construcción, el Acueducto de Querétaro vuelve a estremecer a viajeros, enamorados de la historia y curiosos que descubren que detrás de su imponencia existe una narración tan profunda como sus cimientos.
Majestuoso, elegante y absolutamente inolvidable al cruzar la Calzada de los Arcos, este monumento colonial no solo presume ser una de las obras urbanas más importantes del siglo XVIII, también carga con una leyenda que lo ha vuelto inmortal entre postales, recorridos y relatos queretanos.
La celebración por sus 300 años del arranque de construcción ha puesto nuevamente los reflectores sobre esta joya arquitectónica que sigue conquistando miradas, pero también despertando una pregunta inevitable: ¿cómo una historia de amor pudo terminar dibujada estos arcos monumentales?
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La historia de amor detrás del acueducto de Querétaro
Hablar del Acueducto de Querétaro es hablar de una de esas leyendas que parecen escritas para permanecer intactas con el paso del tiempo. La construcción se atribuye al Marqués de la Villa del Villar del Águila, Juan Antonio de Urrutia y Arana, importante benefactor queretano que habría impulsado y financiado la obra tras la petición de Sor Marcela, una monja capuchina del convento de San José de García, de quien estaba profundamente enamorado.
La narración cuenta que aquel sentimiento no pudo concretarse por la vida religiosa de Sor Marcela, pero sí encontró una forma distinta de manifestarse. Ella, preocupada por las malas condiciones del agua que consumían los habitantes de Santiago de Querétaro, pidió al marqués hacer algo por la población. Él, movido por ese afecto imposible, comenzó las gestiones necesarias para construir un sistema que llevara agua limpia desde San Pedro de la Cañada hasta diversos puntos de la ciudad.
Así, donde no hubo romance consumado, sí hubo una obra monumental. La leyenda convirtió al acueducto en un símbolo donde el amor al prójimo y el amor silencioso quedaron entrelazados en cantera.
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¿Cuántos arcos tiene el acueducto de Querétaro y quién lo construyó?
El Acueducto de Querétaro comenzó a edificarse en 1726 y tardó nueve años en concluirse, quedando terminado en 1735. La estructura cuenta con 74 arcos de medio punto, una longitud de 1,280 metros y una altura que supera los 23 metros, alcanzando en su punto máximo 28.42 metros, lo que lo convierte en una de las estampas arquitectónicas más impresionantes del centro del país.
Esta construcción fungió durante años como la gran proveedora de agua potable para la capital queretana. El líquido era traído desde San Pedro de la Cañada y posteriormente distribuido a través de fuentes públicas en distintos sectores de la ciudad, resolviendo una problemática que afectaba directamente a la población.
Su autor y principal impulsor fue Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, quien quedó inmortalizado no solo como benefactor sino como el personaje detrás de una de las leyendas más entrañables de Querétaro.
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¿Cuál es la importancia cultural, histórica y turística de Los Arcos de Querétaro y cómo llegar al acueducto?
Los Arcos de Querétaro representan mucho más que una antigua infraestructura hidráulica. Son el símbolo visual y emocional de la ciudad. Ambas construcciones ligadas a esta historia —el acueducto y los espacios conventuales relacionados con Sor Marcela— siguen en pie y se han transformado en puntos indispensables para entender el desarrollo histórico del destino.
Su valor cultural radica en que resume la ingeniería colonial, la evolución urbana y una narrativa popular que ha sido transmitida de generación en generación. Turísticamente, es una parada obligada para visitantes nacionales e internacionales que buscan la fotografía clásica frente a sus enormes arcos, caminar por la calzada y escuchar la leyenda que envuelve el lugar.
Llegar es sencillo: se ubica en Calzada de los Arcos, zona centro de Querétaro, Querétaro. Su localización sobre una de las avenidas más conocidas permite acceso rápido en transporte privado o público, además de ofrecer una vista panorámica desde varios puntos de la ciudad.
¿Cómo celebraron los 300 años de Los Arcos de Querétaro?
La conmemoración por el Aniversario 300 del inicio de la construcción del Acueducto reunió a más de 10 mil asistentes en una noche donde la historia y el entretenimiento caminaron de la mano. El presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando ‘Felifer’ Macías, acudió a este encuentro que rindió homenaje al monumento que desde 1726 se consolidó como emblema de la ciudad y del estado.
Durante la celebración fueron instalados cinco escenarios a lo largo de la Calzada de los Arcos, donde el público disfrutó de expresiones de Folklor y Tradiciones, sesiones de Dj’s, el espacio Querétaro Tierra de Compositores y Cantantes, así como un recorrido musical Del Rock al Danzón.
El momento más impactante de la velada llegó en el escenario principal, cuando luces, sonido y drones iluminaron el cielo queretano formando distintas figuras alrededor del acueducto, regalando una postal monumental que confirmó por qué esta construcción sigue siendo el corazón visual de Querétaro tres siglos después.
AMD