Magistrado Felipe de la Mata advierte sobre riesgos legales y operativos en elección judicial de 2027
Adelantar la elección judicial a 2027 implicaría más gastos, presión institucional y posibles riesgos para la claridad del proceso electoral, explicó
El magistrado Felipe de la Mata Pizaña llamó a un análisis técnico sobre la viabilidad de adelantar la elección judicial
/Foto: Especial
La eventual coincidencia entre la elección del Poder Judicial y los comicios ordinarios de 2027 abriría un escenario de alta complejidad para el sistema electoral mexicano. Durante el IX Congreso Internacional de Derechos Humanos y Derecho Electoral, el magistrado Felipe de la Mata Pizaña planteó la necesidad de analizar con criterios técnicos la viabilidad de adelantar la votación judicial, al señalar que no implicaría ahorros y sí añadiría exigencias operativas y jurídicas.
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En el panel “La elección al Poder Judicial: avances y retos”, el integrante de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sostuvo que empatar ambos procesos comprometería la claridad del ejercicio electoral y la equidad entre candidaturas, además de tensionar la capacidad institucional de las autoridades encargadas de su organización.
Costos y logística: sin margen de ahorro
El magistrado rechazó la premisa de que una elección concurrente reduciría el gasto público. Expuso que el proceso judicial requiere insumos diferenciados, esquemas propios de capacitación y una operación adicional que impide economías presupuestales.
“Una elección judicial requiere condiciones específicas para garantizar que la ciudadanía pueda emitir un voto informado y libre. Adelantarla sin la preparación adecuada no abarata el proceso, sólo lo vuelve más complejo y riesgoso”, afirmó.
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Detalló que la simultaneidad obligaría a instalar casillas diferenciadas, producir mayor volumen de documentación electoral y reforzar tareas como la capacitación del funcionariado y la fiscalización. “No hay ahorro cuando se duplican las complejidades operativas”, subrayó.
Riesgos jurídicos y presión institucional
En el plano legal, advirtió que la coincidencia de ambas elecciones incrementaría la carga de propaganda y el número de cargos en disputa, lo que podría generar confusión entre el electorado. También mencionó posibles afectaciones en la asignación de tiempos oficiales en radio y televisión para candidaturas judiciales.
Recordó que el proceso ordinario de 2027 contempla la renovación de la Cámara de Diputaciones, 17 gubernaturas, congresos locales y más de mil ayuntamientos, lo que ya representa una exigencia considerable para el sistema electoral.
El magistrado indicó que la organización paralela de ambos ejercicios colocaría bajo presión a las autoridades administrativas y jurisdiccionales en funciones como la fiscalización, la capacitación y la resolución de impugnaciones, con impacto potencial en la eficiencia institucional y la certeza del proceso.
Desde la perspectiva política, señaló que aplazar la elección judicial permitiría consolidar condiciones para su implementación, con mayor preparación de aspirantes, información para la ciudadanía y un debate más amplio sobre perfiles técnicos.
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Finalmente, apuntó que la experiencia comparada muestra que los procesos de elección judicial suelen organizarse de forma escalonada, con el objetivo de fortalecer la comprensión ciudadana, la certeza jurídica y la operación administrativa. Agregó que cualquier modificación al calendario debe evaluarse con base en criterios técnicos y responsabilidad institucional.